31 agosto, 2021

“Moods” en el Museo de Arte Ein Harod

Cuatro exposiciones de artistas israelíes cuyos temas se entrelazan: las tensiones sociales en la relación entre individuo y grupo, el bagaje de un linaje familiar, la memoria personal y cultural.

Yaniv Shapira presenta la obra de Gold

Chiquita Levov – Texto y fotos

En el Mishkán de Arte del Museo Ein Harod se inauguraron cuatro emocionantes muestras bajo el título “Estado de ánimo”, comisariada por Yaniv Shapira, curador principal del Museo.

Las exposiciones son: “Llenar el balde” de Jonathan Gold y “Demeter y Perséfone” de Noa Raz Melamed, ambas revelan tensiones sociales, confianza entre individuo, grupo y familia o sistema institucional, una visión contemporánea del espíritu pionero sionista.  “Olvídar las cosas bellas” de Hila Laviv se centra en una memoria personal, familiar y cultural. La serie de obras de Meir Agassi “22 Estados de Ánimo” ofrece un vistazo a las colecciones del Mishkán de Arte, en realidad es un adelanto a la muestra amplia que se abrirá próximamente dedicada a la obra de Agassi, que pertenece al Mishkán.

Jonathan Gold y sus pinturas

En la muestra “Llenar el balde” Jonathan Gold extrae sus imágenes y se inspira en estos temas: las raíces biográficas en el kibutz, el espíritu de la “Hermosa Israel”, una afinidad por la historia del arte israelí y la percepción de la pintura como parte del mayor movimiento del modernismo occidental.

Noa y el video

Los curadores Yaniv Shapira, y Neta Gal-Atzmon explican que usa como fuentes inmediatas el Instagram, varias series de televisión y escenas callejeras aleatorias. El trabajo en series, como las que se presentan aquí (colores, baños, grupos y comités de admisiones) le permite crear diferentes variaciones sobre un solo tema y participar en varios temas simultáneamente a lo largo del tiempo. Sobre el tema “pintor de arte / pintor de casas”. Dice que percibe al pintor como parte de un gremio de profesionales.

Noa Raz Melamed presenta “Demeter y Perséfone” y es otro capítulo en el compromiso de Noa con la vida y los pioneros del kibutz, los examina desde un punto de vista personal y contemporáneo. El título hace referencia a dos figuras de la mitología griega: Deméter, la diosa del grano y la fertilidad, que enseñó a los humanos a cultivar trigo y Perséfone, su hija, responsable de las estaciones y los ciclos de crecimiento y decadencia. Nos dice que su historia también trata sobre una relación de conexión y separación entre madre e hija.

Instalación de mimbre

En esta muestra se destaca un vídeo “Saltando en la lona”, una iniciativa de Noa nacida en el kibutz Geva. Se acercó al círculo de las mujeres del clan Raz (abuelas, madres, hijas y nietas) que se reunieron para una acción conjunta en los campos del kibutz, con un telón de fondo de campos, huertos, colinas y cipreses. Todas vestidas de blanco, paradas en círculo y sosteniendo una lona al lado de una torre construida con postes de madera. Saltan de la torre a la lona, ​​imitando los “ejercicios de valentía” que durante muchos años fueron un elemento básico del entrenamiento grupal israelí.

La cámara enfoca las expresiones faciales y el lenguaje corporal en el momento del salto.

Laviv presenta su obra

La banda sonora subraya la fragilidad de esta confianza en el círculo, la canción es una de las más conocidas del grupo Givatrón, que se identifica con los pioneros y los kibutzim. La madre de Noa fue miembro del grupo y se escucha su voz suave, como una especie de lamento. También expone trabajos e instalaciones de mimbre y tallos de grano que la artista recogió en los campos, los tejió y armó una estructura.

Hila Laviv presenta “Para olvidar las cosas hermosas” que se basa en mitologías familiares y se relaciona con la memoria y la despedida. La primera exposición de la trilogía “Un libro para un día lluvioso”. Se inspiró en un libro de instrucciones para manualidades publicado en 1917 por la bisabuela de Laviv en Suecia. En la exposición colocó copias en papel de varios objetos de la casa de su abuela, Noni Warburg, incluido un armario, una ventana, una mecedora, platos y cucharas, según las técnicas descritas en el libro. Estos artículos de papel, recortados y ensamblados a partir de fotografías, se convirtieron en fantasmas portadores de recuerdos.

Shapira con la obra de Agassi
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