El aceite de cannabis ayudaría en el tratamiento de trastornos del espectro autista

Foto: Pixabay

El TEA (trastornos del espectro autista) incluye una gama de trastornos neurológicos como convulsiones, conductas disruptivas, depresión e inquietud que afectan la comunicación, el comportamiento y las habilidades sociales, y para los cuales no existe un tratamiento específico.

Afecta a uno de cada 160 niños en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud, y de acuerdo con el estudio realizado por investigadores de la Universidad Ben Gurión del Negev (BGU) y el Centro Médico de la Universidad de Soroka, en las últimas tres décadas ha habido un aumento en el número de niños diagnosticados.

En este estudio, titulado “Experiencia de la vida real en el tratamiento del autismo con cannabis medicinal: análisis de seguridad y eficacia”, publicado en la revista Nature, los investigadores encontraron que más del 80% de los padres de los niños participantes en el estudio reportó una mejoría significativa o moderada en su hijo.

El tratamiento, en la mayoría de los 188 pacientes infantiles, se basó en el uso de aceite de cannabis que contenía 30% de cannabidiol, un químico no psicoactivo producido por la planta de cannabis, y 1,5% de tetrahidrocannabinol.

Antes del inicio del tratamiento con cannabis los niños en el estudio, con edades comprendidas entre los 5 y los 18 años, fueron diagnosticados con TEA por un neurólogo o psiquiatra certificado, según lo exigido por el Ministerio de Salud. Los pacientes fueron evaluados antes del tratamiento, después de un mes de tratamiento y después de seis meses de tratamiento.

Entre los resultados destaca que después de un mes 48,7% de los pacientes había reportado una mejoría significativa; 31,1% una mejoría moderada; 5,9% experimentó efectos secundarios como somnolencia, inquietud, reflujo y falta de apetito, y 14,3% informó que el cannabis no les había ayudado.

Después de seis meses (con 155 pacientes y 93 encuestados sobre el tratamiento), el 30,1% reportó una mejoría significativa; 53,7% una mejoría moderada; 6,4% una mejoría leve y 8,6% dijo que no vio ningún cambio en su condición.

Los pacientes también informaron que después de seis meses de tratamiento su calidad de vida había mejorado y su estado de ánimo era más positivo. Hubo una marcada mejora en la capacidad para vestirse y bañarse de forma independiente y dormir mejor, así como en síntomas como la inquietud y los ataques de ira.

Los investigadores señalaron en el informe que «el cannabis, como tratamiento para los trastornos del espectro autista, parece ser una opción bien tolerada, segura y aparentemente efectiva para aliviar los síntomas, principalmente convulsiones, tics, depresión, inquietud y ataques de rabia». Sin embargo, la realización de “ensayos doble ciego controlados con placebo son cruciales para una mejor comprensión del efecto del cannabis en los pacientes con TEA», de acuerdo con la precisión que hace el Dr. Víctor Novack, del Instituto de Investigación Clínica del Cannabis en el Centro Médico de la Universidad de Soroka y miembro de la Facultad de Ciencias de la Salud en la BGU, coautor del estudio.

El estudio fue financiado por Tikun Olam, una de las mayores compañías de cannabis medicinal en Israel. Naama Saban, del departamento de investigación de Tikun Olam, también es coautor del estudio.

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