Por el Dr. Yehoshua Kalisky
Su orden de batalla incluye alrededor de 30.000 combatientes, organizados en divisiones y batallones, incluyendo a varios miles que pertenecen a la fuerza de elite Nukhba, que son hábiles en el combate terrestre y como comandos marinos.
Una gran parte de las fuerzas combatientes y muchas de las armas se encuentran en el espacio subterráneo de Gaza y, por tanto, su destrucción requiere mucha precaución y sofisticación.
La amenaza del despliegue de cohetes incluye entre 18.000 y 20.000 cohetes de diferentes alcances, como los cohetes Badr de corto alcance; Fajr 5 con 90 kg de explosivos con un rango de 75 a 80 km, que alcanza la zona central de Gush Dan [el área metropolitana de Tel Aviv]; el cohete R-160 o Badr 3 con un alcance de 160 km y una carga de 250 kg de explosivos; y el cohete Ayyash que alcanza una distancia de 250 km.
Además, el despliegue de armamentos incluye misiles antitanque, principalmente misiles Kornet, lanzagranadas RPG, miles de granadas de mano, minas (incluidas minas magnéticas), ametralladoras, fusiles de asalto, rifles de francotirador y un pequeño número de misiles tierra-aire contra objetivos de vuelo de baja altura.
El misil Kornet es un misil que «viaja» guidado por un rayo láser, con un alcance efectivo de 5 a 8 km, que porta en su morro [nariz] una carga hueca de 4,5 kg de explosivos o de carburante-aire que produce una nube inflamable, y tiene la capacidad para penetrar una plancha de acero de 1 m de espesor.
Este misil es una temible amenaza para los vehículos blindados o tanques de combate de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y puede ser neutralizado con éxito por el sistema Rompeviento (Windbreaker).
En la dimensión aérea, además de los cohetes, Hamás dispone de algunos vehículos aéreos no tripulados [VAN] y una flota de drones.
Los aviones no tripulados [VAN] de Hamás son derivados del vehículo aéreo no tripulado [VAN] iraní Ababil, así como de un avión no tripulado [VAN] de diseño y producción propia llamado Zawari.
Hamás tiene una gran cantidad de drones de 4 a 8 palas para fotografías, ataques o misiones suicidas.
Este enorme arsenal llega a la organización terrorista mediante el contrabando desde Irán a través del desierto del Sinaí y de allí mediante túneles hasta la Franja de Gaza, a través del contrabando por vía marítima desde el Líbano y la autoproducción en talleres subterráneos o sitios civiles «inocentes».
Las FDI tienen las capacidades tecnológicas y operativas para enfrentar y eliminar estas amenazas, y lo han estado haciendo con éxito en la guerra actual.
Fuente: INSS – The Institute for National Security Studies