El presidente Erdoğan se reúne con el jefe de Hamás, Ismail Haniyeh, y el subjefe, Saleh al-Arouri, sentados en el lado izquierdo de la mesa, el 22 de agosto de 2020. La reunión tuvo lugar a puertas cerradas en presencia del jefe del Servicio de Inteligencia turco, Hakan Fidan. (Oficina de la Presidencia de Turquía)

Por Yoni Ben Menachem

Israel se equivocó cuando reanudó la normalización de relaciones con Turquía el año pasado, y ha llegado el momento de enfriar las relaciones con Ankara.

El ministro de Exteriores de Israel, Eli Cohen, anunció el 29 de octubre de 2023 que convocó a los representantes diplomáticos de Israel en Turquía tras las declaraciones del presidente Erdoğan contra Israel durante la guerra contra Hamás.

Según Cohen, Israel reevaluará sus relaciones con Turquía.

El mensaje de Cohen tiene un significado declarativo. Israel está indignado por la censura del presidente turco. Una vez más reveló su verdadero rostro como ferviente partidario de la organización terrorista Hamás. Erdoğan encabeza el Partido “Justicia y Desarrollo”, una rama del movimiento islamista “Hermanos Musulmanes”, que a su vez es la matriz de Hamás.

El presidente Erdoğan ignoró la feroz y masiva masacre perpetrada por la organización Hamás sobre las comunidades israelíes cercanas a la Franja de Gaza el 7 de octubre. El mandatario turco insistió: “Hamás no es una organización terrorista, sino un movimiento de liberación que está librando la guerra para proteger su tierra”.

Cientos de miles de manifestantes en Turquía el 28 de octubre de 2023 (captura de pantalla de Al Jazeera)

Erdoğan añadió: “No tenemos problema con el Estado de Israel, pero sí con su política respecto a los palestinos. Israel se aprovechó de las buenas intenciones de Turquía; No visitaré Israel como estaba planeado”.

En los últimos días ha habido manifestaciones masivas en Turquía en apoyo a Hamás y la Franja de Gaza. En las redes sociales circulan vídeos en los que se ve a turcos pisoteando la bandera israelí.

La embajada de Israel en Ankara fue evacuada inmediatamente después de la masacre de Hamás por temor a daños a los empleados de la legación por parte de musulmanes radicales.

El error israelí

Israel y Turquía anunciaron el año pasado una total normalización de sus vínculos y el regreso de los embajadores tras 15 años de enturbiadas relaciones.

También estaba previsto que el presidente Erdoğan visitara Israel por primera vez desde mayo de 2005.

Aunque moderó sus declaraciones contra Israel en los últimos años, únicamente por consideraciones políticas, durante la anterior ronda de combates contra la Yihad Islámica en la Franja de Gaza en agosto de 2022, volvió a tachar a Israel de “asesino de niños”.

¿Cómo explicar los motivos y la estrategia del presidente Erdoğan? Tal vez buscó romper el aislamiento de su país mediante la reanudación de la normalización de relaciones con sus antiguos rivales regionales: Israel, Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. La economía turca está en malas condiciones y Erdoğan está tratando de fomentar la inversión extranjera y el turismo en su país.

La cuestión energética también fue importante en el acercamiento de Turquía a Israel. El Presidente Erdoğan expresó su voluntad de cooperar en relación con el gasoducto en el Mediterráneo. Se trata de una cuestión esencial porque los países europeos están intentando reducir su dependencia del gas natural ruso en el contexto de la invasión militar rusa de Ucrania.

En lo que respecta a Israel, una normalización total con Turquía contribuye a la estabilidad regional y a la economía. La cooperación en materia de inteligencia entre el Mossad israelí y el “MIT” de la inteligencia turca frustró los planes de ataques de los “Guardias Revolucionarios” iraníes contra israelíes en Turquía y, sin duda, contribuyó al acercamiento entre los dos países.

Pero fue un error: Israel se apresuró a abrazar a Erdoğan, un partidario del terrorista Hamás, que resultó ser tan malvado como el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

Durante más de diez años, el presidente Erdoğan se negó rotundamente a cerrar las oficinas del ala militar de Hamás en Estambul que dirige acciones terroristas contra Israel.

El Ministerio de Exteriores israelí dijo en ese momento que el primer ministro y ministro de Exteriores, Yair Lapid, acordó que normalizará totalmente las relaciones con Turquía cuando fuera posible ejercer más presión política sobre Turquía para que cerrara la oficina de Hamás en Estambul.

La filial de Hamás en Estambul

El líder de Hamás, Ismail Haniyeh, trasladó a sus familiares de la Franja de Gaza a Estambul hace más de un año. Vive alternativamente en Turquía y Qatar.

El ala militar de Hamás tiene una enorme oficina en Estambul, atendida, entre otros, por deportados del “Canje por Shalit” que fueron expulsados de los territorios [de Judea y Samaria (Cisjordania)] como parte del acuerdo de intercambio de prisioneros en 2011. Sus actividades incluyen dirigir ataques terroristas en Cisjordania y el reclutamiento de estudiantes árabes israelíes que estudian o visitan Turquía para las filas de Hamás, Hezbollah y el servicio iraní.

El periódico London Times informó hace dos años, citando fuentes de inteligencia internacionales, que una unidad secreta de contraterrorismo y cibernética de Hamás también opera en Estambul separada de la oficina de Hamás.1 Está subordinada al ala militar de Hamás. Depende directamente del alto funcionario de Hamás, Samah Sarraj, quien recibe instrucciones de Yahya Sinwar, el líder de Hamás en la Franja de Gaza.2

Al mismo tiempo, Hamás implicó a Turquía en un caso de lavado y contrabando de dinero al ala militar en la Franja de Gaza a través de dos grandes oficinas de cambio de monedas en Estambul.

Como resultado, un tribunal de Arabia Saudita condenó a unos 60 agentes de Hamás que eran miembros de esta red de lavado de dinero y contrabando.

Los agentes de Hamás fueron arrestados por orden del príncipe heredero Mohammed bin Salman después de que Israel y Estados Unidos proporcionaran a la inteligencia saudita información precisa sobre sus actividades en Arabia Saudita y Turquía.

Posteriormente, fueron condenados a penas de prisión de hasta 15 años.

Salah Arouri

La persona oficialmente a cargo de la oficina de Hamás en Turquía es Saleh al-Arouri, el número dos de la organización, que actúa como jefe del ala militar de Hamás en Cisjordania y está a cargo del contacto con Hezbollah e Irán. Sin embargo, según fuentes de la Franja de Gaza, la oficina secreta en Estambul es un proyecto personal de Yahya Sinwar, quien la utiliza principalmente para el ala militar en la Franja de Gaza.

Según fuentes de Hamás, la organización opera una sofisticada sala de escucha en Estambul para interceptar las comunicaciones en Israel y proporciona inteligencia a Hezbollah e Irán.

Los funcionarios de seguridad en Israel dicen que hay evidencia de que fue la filial de Hamas en Turquía la que reclutó y armó al jeque Fadi Abu Shkhaydam del campo de refugiados de Shuafat, quien asesinó a un ciudadano israelí en la Ciudad Vieja de Jerusalén en noviembre de 2021. En una trágica percepción errónea, fuentes de seguridad israelíes creían que activaba en el llamado campo político de Hamás y no como “militante”.

Fadi Abu Shkaydam, predicador islámico afiliado a Hamás, abriendo fuego en Jerusalén, noviembre de 2021 (Twitter)

Las garantías de Erdoğan a Hamás

Según fuentes de Hamás, tras la reanudación de la normalización de las relaciones con Israel, Erdoğan transmitió mensajes a los dirigentes de Hamás de que su nueva página con Israel no constituyía un apoyo a la política israelí y su sionismo. Su cálida actitud hacia los movimientos de “resistencia” no cambiará y no cerrará las oficinas del ala militar de Hamás en Estambul a pesar de la demanda de Israel.

Es hora de que Israel recupere la sobriedad. El presidente Erdoğan es una causa perdida y no cambiará. Seguirá apoyando a Hamás. Israel debe enfriar las relaciones con Turquía y preservar su honor y el honor del pueblo judío.

Erdoğan continúa haciendo afirmaciones falsas de que los agentes de Hamás en las oficinas de Estambul son sólo agentes políticos; a pesar de las pruebas que Israel ha proporcionado a la inteligencia turca de que son agentes terroristas.

Israel debe aprovechar el impulso internacional contra el terrorismo de Hamás para presionar a Turquía para que cierre las oficinas del ala militar de Hamás en Estambul.

* * *

Notas

  1. https://www.timesofisrael.com/hamas-secretly-operating-cyber-counterintelligence-hq-in-turkey-report/↩︎.
  2. Ver también: https://www.arabnews.com/node/1753671/middle-east↩︎

Fuente: Jerusalem Center for Public Affairs

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