Modi llega a Jerusalén

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Narendra Modi Foto: Facebook

Prof. Efraim Inbar

A principios de julio, Narendra Modi llegará en lo que será la primera visita de un primer ministro indio a Israel. Este viaje refleja la significativa expansión de las relaciones entre ambos países que está teniendo lugar desde el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas en 1992.

Desde que Modi y el Partido Popular Indio (BJP) llegó al poder, en mayo de 2014, su administración se ha despojado de las reservas que tenía el discurso público habitual de sus predecesores en cuanto a las relaciones de la India con Israel. Es digno de mención que el viaje de Modi a Israel no ha sido planeado para ser “equilibrado” con una visita a la Autoridad Palestina, lo que indica que India ha liberado sus relaciones con Israel de su compromiso histórico con la cuestión palestina. De hecho, la India ha modificado su patrón de votación en las organizaciones internacionales, absteniéndose de unirse a la mayoría automática que opera en contra de Israel.

India e Israel muestran altos niveles de percepción de amenaza y comparten una agenda estratégica común. Ambos estados han librado grandes guerras convencionales contra sus vecinos y experimentado conflictos de baja intensidad y terrorismo, en tanto que están involucrados en conflictos prolongados caracterizados por componentes étnicos y religiosos complejos, que no siempre son bien entendidos por extranjeros. Ambos países enfrentan a armas de destrucción masiva (ADM) en manos de sus rivales.

 

Narendra Modi Foto Facebook
Narendra Modi Foto Facebook

Las dos naciones comparten una amenaza común: ramas extremistas del Islam en el gran Oriente Medio. Israel considera partes del mundo árabe -Arabia Saudita en particular- como focos de extremismo islámico, mientras que la India ve a las relaciones entre Pakistán y Arabia Saudita con recelo. Más aún, la India teme que el arsenal nuclear de Pakistán pueda caer en última instancia en manos de extremistas islámicos.

Para Israel, los extremistas islámicos en el mundo árabe y en la República Islámica de Irán constituyen un desafío constante para la seguridad. Este reto se ha agudizado en tanto que ha crecido el potencial nuclear de Irán. El fenómeno más reciente del Estado Islámico (ISIS) tiene ramificaciones más allá de los campos de batalla de Irak y Siria, ya que sus filiales amenazan la estabilidad de Egipto y Jordania -vecinos de Israel- y son cada vez más motivos de preocupación en el sur y sudeste de Asia.

India ha superado gradualmente sus inhibiciones y participa en la cooperación de seguridad con Israel. Como consecuencia de la normalización diplomática en 1992, el entonces ministro de Defensa indio, Sharad Pawar, admitió haber ya cooperado con Israel en la lucha antiterrorista. Esta cooperación, que implica el intercambio de información sobre las finanzas, los patrones de reclutamiento y entrenamiento de grupos terroristas, se lleva a cabo fuera de la vista del público. Los ataques terroristas de Mumbai, en noviembre de 2008, subrayaron la necesidad de mejorar la preparación contra el terrorismo en la India y condujeron a una mayor cooperación con los organismos israelíes.

El suministro de armas y la transferencia de tecnología se han convertido en componentes importantes de la relación bilateral. Inicialmente, el fracaso de Rusia para entregar las armas prometidas a precios y/o tiempos previstos condujo a la India a acudir a las empresas israelíes para actualizar algunas de sus envejecidas plataformas soviéticas: tales como sus aviones Mig-21 y la flota de tanques T-72.

Las dificultades en el desarrollo de los sistemas de armas en el país han llevado a la compra de productos israelíes y con asociación en el desarrollo de tecnología militar de avanzada. Nueva Delhi compró equipos avanzados de radares y de comunicaciones a Israel, así como radares portátiles para el campo de batalla, térmicos portátiles, equipos de guerra para visión nocturna, y cercas electrónicas para mejorar la vigilancia de las fronteras. Una larga lista de artículos militares israelíes, tales como municiones, piezas de aviones no tripulados, e incluso misiles (antitanque Spike, misiles aire-aire Python-4, misiles navales tierra-aire Barak-8) israelíes se están fabricando en la India.

La nave india INS Kolkata lanza un misil de largo alcance Barak-8 Foto: Marina de la India Wikimedia CC BY 2.5 in
La nave india INS Kolkata lanza un misil de largo alcance Barak-8 Foto: Marina de la India Wikimedia CC BY 2.5 in

Ejemplos de productos de alta calidad incluyen el radar aerotransportado Phalcon y el sistema de alerta temprana y control aerotransportado (AWACS), que es montado en el avión de transporte ruso IL-76 y el radar de largo alcance Green Pine. La venta de Phalcon por parte de Israel a la India requirió la aprobación estadounidense, que fue finalmente lograda en mayo de 2003. La India firmó un contrato para la compra de dos adicionales Phalcon / IL-76 AWACS valorada en mil millones de dólares durante la visita del presidente de Israel, Reuven Rivlin, a la India, en noviembre 2016. Israel ha sido el tercer mayor proveedor de armas de la India durante los tres años que culminaron en mayo de 2016.

En abril de 2017, la India firmó un contrato por valor de cerca de dos mil millones de dólares para adquirir misiles antitanque y sistemas de defensa aérea de la Industria Aeroespacial de Israel (IAI). Este fue el pedido más grande de la historia de Israel. Un mes más tarde, el IAI obtuvo otro contrato por 630 millones de dólares para suministrar misiles Barak-8 a la Armada de la India. Ambos acuerdos implican la transferencia de tecnología y la producción en la India. Estos acuerdos son parte del plan del primer ministro Modi de 250 mil millones de dólares para modernizar las fuerzas armadas en 2025 en medio de tensiones con sus vecinos, China y Pakistán.

Reuvén Rivlin y Narendra Modi Foto: GPO Mark Neyman
Reuvén Rivlin y Narendra Modi Foto: GPO Mark Neyman

El nexo indio-israelí tiene varias implicaciones en el Océano Índico, en particular en respuesta a la creciente presencia de China. El Océano Índico, donde la India es un actor importante, se ha convertido en una zona de creciente interés para Israel debido a sus temores sobre Irán y Pakistán.

Mientras que la India, uno de los actores principales en el sistema internacional, ha mejorado las relaciones con Washington; los lazos entre Nueva Delhi y Jerusalén tienen el potencial de suavizar algunas de las dificultades que quedan en el trato con EE.UU. Trabajar con Israel encaja en el plan de Modi de profundizar las relaciones con EE.UU., dada la amistad de Estados Unidos e Israel.

Nueva Delhi cree que la normalización de sus relaciones con Israel, en 1992, tuvo un efecto positivo sobre la disposición estadounidense hacia la India. El poder frecuentemente exagerado del lobby judío en Estados Unidos fue apreciado en Nueva Delhi. En la década de los noventa, las organizaciones judías estadounidenses valoraron la importancia de la India para EE.UU. e Israel, así como las ventajas potenciales de cultivar buenas relaciones con la comunidad india en Norteamérica, cuyo poder está en aumento en el Congreso. Muchos miembros del grupo de presión de la India, el Comité de Acción Política de Estados Unidos-India (USINPAC), que se formó en septiembre de 2002, expresó el deseo de emular a grupos judíos estadounidenses y mostró interés en la cooperación.

Los grupos de presión judíos e indios trabajaron juntos para obtener la aprobación del gobierno de Bush para que Israel pudiera vender el Phalcon a la India. Más aún, en julio de 2003, tuvieron éxito en agregar una enmienda a un proyecto de ley que otorga ayuda a Pakistán, instando a Islamabad a detener el cruce de los militantes islámicos a la India y a evitar la propagación de armas de destrucción masiva. En el otoño de 2008, el apoyo judío fue importante para hacer aprobar en el Congreso de Estados Unidos el acuerdo nuclear entre EE.UU. y la India, lo que permitió a la India el acceso a tecnología nuclear para uso civil a pesar de no ser miembro del Tratado de No Proliferación (TNP).

Narendra Modi Foto: Facebook
Narendra Modi Foto: Facebook

Dos desarrollos estratégicos del siglo XXI pueden reforzar probablemente la adhesión estratégica entre la India e Israel: el declive de los EE.UU. y el ascenso de China. En Oriente Medio, la Administración Obama proyectó debilidad y alentó la búsqueda de la hegemonía por parte de Irán. La debilidad de Estados Unidos está teniendo inevitablemente un efecto dominó en otras partes del mundo. De hecho, los países asiáticos ven el papel declinante de Estados Unidos con preocupación. No está claro si el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere adoptar una política exterior más firme que la de su predecesor. Tampoco se sabe cómo va manejarse en el enfrentamiento con China, en tanto que exhibió impulsos aislacionistas durante su campaña electoral.

India e Israel representan dos antiguas civilizaciones. Comparten un pasado colonial británico y fueron los primeros en volverse independiente (en 1947 y 1948, respectivamente) en la ola de descolonización posterior a la Segunda Guerra Mundial. Ambos nacieron como resultado de particiones desordenadas y han mantenido, desde entonces, regímenes democráticos en condiciones adversas. Sin embargo, les ha tomado más de cuatro décadas establecer una relación bilateral fructífera.

Para Israel, las buenas relaciones con la India reflejan la conciencia de los cambios estructurales en el sistema internacional en tanto que el centro de gravedad se desplaza hacia Asia y el Pacífico. La India es un protagonista extremadamente importante que requiere la máxima atención de Israel.

Fuente: BESA Centro Begin-Sadat para Estudios Estratégicos

2 Comentarios

  1. En la foto se ve a Modi y Rivlin tomados en una llave de MMA.Veremos quien gana.Rivlin parece que tiene ventaja en el peso pero a lo mejor Modi consigue safar.Espectacular lucha amigos!!!

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