“Emojis” en correo de trabajo crean una mala impresión

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Los conocidos íconos virtuales emojis en los correos electrónicos relacionados con tareas laborales sugieren a los destinatarios que el remitente es menos capaz y probablemente sea una mujer la que lo envía. De modo que los “smileys” (sonrisitas) en los correos electrónicos formales no se ven tan encantadores, sino que sería un indicativo de incompetencia, incluso si el mensaje es enviado por el jefe a los trabajadores.
Las “Sonrisitas” son también percibidas como perteneciente al ámbito femenino, no al masculino, aunque en el mundo real ambos sexos las usan liberalmente, dijeron los científicos israelíes en un artículo titulado
El lado oscuro del Smiley: Efectos del Emoticón Smiling en un estudio de 529 personas en 29 países:
Sonreír a una persona crea una buena primera impresión. Los smileys en correos electrónicos relacionados con el trabajo pueden crear una primera impresión negativa. Eso puede perjudicar al remitente, dice Arik Cheshin, del Departamento de Servicios Humanos de la Universidad de Haifa, coautor del estudio.
Si el tema es una cuestión menor como ser una reunión de empleados, el uso de los smileys puede ser aceptado. “Cuando se conoce a alguien por primera vez, cara a cara, sonreír es normal, es lo mismo con una “sonrisita”, la respuesta para los profesionales fue ¡no! Cuando una persona sonríe a otra cara a cara, nuestra sonrisa probablemente sea moderada, simpática y no como aparece en el icono tremendamente exagerada, como demasiada sonrisa.
El estudio también encontró que al responder a correos electrónicos sobre asuntos formales, las respuestas de los participantes eran más detalladas y completas cuando el correo electrónico no incluía un smiley, este icono simplifica la necesidad de expresión.
En cuanto a que los smileys sean una cosa femenina, que es la percepción, pero no la realidad. Los hombres también los usan, basados en una encuesta de sus estudiantes. Quienquiera que esté usando los smileys evidentemente se unen al panteón de gestos inventados que la gente odia.
Cuando uno conoce a alguien por primera vez y sonríen, no asumen que están siendo complacientes. Un emoticón es calculado, si uno tiene que escribir el sentimiento expresado en palabras es mucho más controlado. Entonces existe el peligro de una mala interpretación. Una sonrisa y un apretón de manos son difíciles de confundir, un emoji puede ser utilizado estratégicamente, o tomado en formas no previstas.
No hay que pensar que este tema es cosa de chicos y que nosotros, los que vacilamos, en realidad podemos leer entre líneas. En las  muestras, se encontró que los estudiantes universitarios de 20 años en Holanda y Estados Unidos se comportaron igual que los mayores de 30 y 40 años. El estudio fue realizado por Cheshin con Ella Glikson de la Facultad de Administración de la Universidad Ben-Gurion del Néguev y el Prof. Gerben van Kleef del Departamento de Psicología de la Universidad de Amsterdam.

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