El ex primer ministro convicto Ehud Olmert escribió su autobiografía

En la recientemente publicada autobiografía de Ehud Olmert, el ex primer ministro describe sus relaciones con aliados políticos y rivales, la Segunda Guerra del Líbano de 2006 y sus 16 meses y medio en prisión, luego de su condena por cargos de fraude y soborno. El libro incluye duras críticas al primer ministro Biniamín Netanyahu […]

Ehud Olmert – Foto wikipedia

En la recientemente publicada autobiografía de Ehud Olmert, el ex primer ministro describe sus relaciones con aliados políticos y rivales, la Segunda Guerra del Líbano de 2006 y sus 16 meses y medio en prisión, luego de su condena por cargos de fraude y soborno. El libro incluye duras críticas al primer ministro Biniamín Netanyahu y al ex primer ministro Ehud Barak, quien se desempeñó como ministro de Defensa bajo Olmert.

“Me pregunto una y otra vez si todo esto era necesario”, refiriéndose a su período de prisión que finalizó en julio pasado, “¿Erré tan profundamente en mi carrera pública que yo mismo desde la posición más codiciada en la vida pública, llegué a convertirme en un prisionero?”, se pregunta Olmert en su libro, según extractos publicados en el diario Yediot Ahronot. El libro fue escrito mientras estaba tras las rejas y se titula “Beguf rishon” (En primera persona).

En un extracto, Olmert, que fue primer ministro entre 2006 y 2009, describió su relación con Barak, el líder del Partido Laborista que lo precedió como primer ministro entre 1999 y 2001. “Antes de las elecciones de 2006, Barak solicitó unirse a Kadima. Se me acercó, rogándole que lo incluyera en la lista electoral, incluso en el puesto 20. Estaba claro que estaba buscando una nueva base desde la cual intentar despegar. Consideré su pedido, pero me quedó claro que incluirlo dañaría al nuevo movimiento [Kadima] debido a la opinión pública, que no había olvidado el sorprendente fracaso de Barak como primer ministro”.

Olmert también describió un incidente en el que Barak fue a la oficina de Olmert y lo llamó para que renunciara. “Cada pocos minutos, la secretaria regresaba y yo le dije que tenía que prohibir a Barak, que quería irrumpir en mi oficina”, escribió Olmert.
“A las 11:45 a.m., le permití entrar. Barak caminó lentamente hacia el escritorio y mientras caminaba dijo que sería una conversación difícil ‘debido a nuestra amistad’. Antes de sentarse, le dije: ‘Ehud, no hay necesidad de que te sientas. Sé lo que quieres decir’. Le leí el texto de su anuncio que sugería que debía renunciar. Había sido transmitido en la Radio del Ejército unos minutos antes. No hay necesidad de que hablemos, le dije, y le mostré la puerta. Desde mi punto de vista, puedes irte al infierno”.

Al día siguiente, Barak respondió a los extractos publicados en el periódico Yediot Ajronot y dijo: “Olmert es un conocido mentiroso con certificación. Estoy orgulloso de haberle pedido que renunciara. Su versión del incidente es falsa y sin fundamento”.
Refiriéndose a la secretaria de la oficina de Olmert, Shula Zaken, que cumplió una pena de cárcel por cargos de corrupción y como parte de un acuerdo de culpabilidad, habiendo entregado las grabaciones de la fiscalía que condujeron a una de las investigaciones policiales sobre Olmert, Barak, escribió: “La afirmación de Olmert que intenté unir al laborismo y Kadima es falsa, así como su afirmación que él nunca pidió ayuda a Shula Zaken, pero ¿qué ha pasado con Yediot?” Barak criticó al periódico por proporcionarle una plataforma a Olmert, a quien se refería como “un estafador conocido”.
En el libro, Olmert también describe su vida en el Pabellón 10 en la prisión de Maasiyahu, donde Danny Dankner, el ex presidente del banco más grande de Israel, Bank Hapoalim, también cumplía su condena. “Antes de ir a dormir, alrededor de la 1 de la mañana, Danny Dankner les daba a todos un trozo de chocolate amargo y cada uno de nosotros se acostaba”, escribió Olmert.
“Teníamos obligaciones rotatorias. Danny era el jefe. Al principio, fue nombrado jefe del pabellón. El niega tal estatus, pero en la práctica, su autoridad fue aceptada con amor y respeto. Cuando había tareas, yo estaba allí. No quería ser una excepción. Cuando necesitábamos lavar el pasillo y era mi turno, lo hacía. Cuando necesitábamos picar verduras para una ensalada, lo hacía lo mejor que podía, como todos los demás sin favores ni concesiones”.
En el libro, Olmert menciona el estilo de vida de Netanyahu y su esposa, Sara. “El desperdicio, el hedonismo, el desprecio por estándares mínimos de modestia y moderación hacen llorar a los cielos. Y todo esto no es nada en comparación con las revelaciones sobre los regalos que la pareja ha recibido, o más exactamente, sobre los regalos que la pareja exigió a los ricos del mundo”.

Refiriéndose al primer ministro en ejercicio por su apodo, Olmert escribe: “Bibi es el modelo. Todos sus competidores son como él, hablan casi como él lo hace, y pronto también se verán como él”. En cuanto a Sara Netanyahu, él escribió: “Prefiero no divulgar cosas embarazosas. Sería suficiente para mí decir que los niños de Jerusalén tienen suerte de que la Sra. Netanyahu casi nunca aparece en el trabajo”.

Sara Netanyahu trabaja como psicóloga en el municipio de Jerusalén. Olmert había servido como intendente de Jerusalén entre 1993 y 2003.

Describiendo su relación con Shula Zaken, Olmert escribió: “ella no sacrificó su vida por mí”, y agregó que fue gracias a él que pasó de ser “una mecanógrafa junior” en un bufete de abogados a asistente del primer ministro. “La idea de que necesitaba comprar su silencio con dinero es una tontería. Nunca me acerqué a ella para pedirle que no testificara, nunca le pedí que me defendiera, nunca necesitó su defensa y, de hecho, tampoco la recibió”.

En una sección del libro dedicada a la Segunda Guerra del Líbano de 2006, Olmert, a quien se culpó por algunos de los fracasos de Israel en la guerra, escribió: “Hubo más de unos pocos fracasos en la Segunda Guerra del Líbano. En mi discurso en la Knéset el 14 de agosto de 2006, el día en que entró en vigencia el alto el fuego, me levanté y dije: “Todos los fracasos son míos”. Pero Olmert agregó: “Inmediatamente después del final de la guerra, la actividad conspiradora de Netanyahu y sus colegas comenzó. Bibi, con la ayuda de Naftali Bennett (quien ahora es ministro de Educación) y otras figuras de derecha, con la ayuda de generosos fondos del exterior, utilizó el tema de la guerra como una herramienta en su intento de llegar al gobierno”, escribió. “Tres parejas de padres afligidos, miembros del comité central del Likud, se manifestaron contra mí después de la guerra, Bibi también los incitó y los estimuló”.

Compartir

#

Subscribirse
Notificarme de
guest
1 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
Telegram Aurora

Más sobre Nacional