Bibi o la crisis de la clase política israelí

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Por Jorge Iacobsohn
La opinión pública israelí, a lo largo de sus diferentes espectros políticos, hace un tiempo que comparte un consenso: el primer ministro Biniamín Netanyahu podrá eventualmente ser corrupto, o abusar de su poder y, sin embargo, nadie cuestiona sus habilidades como político en la escena local e internacional y todos coinciden en que no hay otro candidato mejor que lo sustituya.
En síntesis, esto muestra una crisis de liderazgo de la clase política israelí, que todavía no ha ofrecido un candidato creíble capaz de desbancar el trono de Netanyahu (si es que no lo hacen las cuantiosas investigaciones policiales en contra suyo y su entorno).
Por el lado de la centroizquierda opositora, liderada por la alianza Campo Sionista, hay un silencio de radio prolongado luego de las últimas elecciones legislativas del 2015. Sus líderes Isaac Herzog y Tzipi Livni, en lugar de hacer una tarea opositora, se dedicaron a dormir la siesta y se limitaron a realizar declaraciones simbólicas esporádicas sobre la mala gestión de la coalición.
Por el lado del centro-derecha, el miembro de la coalición Avigdor Liberman (Israel Beitenu), actual ministro de Defensa, ha moderado sus posiciones radicales para parecer un funcionario responsable, pero de a ratos no logra proyectar confianza, como lo ha hecho con sus comentarios sobre los cuerpos de los soldados cautivos en Gaza, relativizando la responsabilidad del Estado de recuperarlos basándose en cálculos de costo y beneficio, lo que rompe la tradicional solidaridad israelí por el valor no negociable de toda vida.
El miembro de la coalición Moshé Kahlón, ministro de Finanzas (por el partido Kulanu), se dedica a hacer propaganda personal sobre sus logros como funcionario, invirtiendo cuantiosas sumas en carteles callejeros.
Por el lado de la derecha, el ministro de Educación y Diáspora Naftali Bennett y la ministra de Justicia Ayelet Shaked vienen haciendo una carrera política prolija en la cual exhiben una agenda de derecha pragmática disputando el liderazgo del Likud. Estos dos últimos tienen una clara agenda global, con la que uno puede o no estar de acuerdo, pero no se escudan en algunas consignas o logros ni exageran con sus egos.
El laico de centroizquierda Yair Lapid quedó en el olvido, mientras intenta infructuosamente apelar discursivamente tanto al público de centroizquierda como de derecha para no perder caudal de apoyo.
Ante ese escenario, Netanyahu tiene décadas de experiencia, (comenzó en 1996) tanto en diversos ministerios como en el cargo de primer ministro y ya supera a David Ben Gurión en cantidad de años en el poder. Si su sabiduría no es opacada por un oponente a su altura, lo preocupante no es que no encontremos alguien que lo sustituya sino que no contemos más con dirigentes de talla en nuestra clase política.

11 Comentarios

  1. Acaba de escribir que Bennett da la talla.No se dio cuenta Iacobsohn?El problema para los judios asimilados al catolicismo (que creen en el inventado Jesucristo) ,es que Bennett usa kipa.

  2. Votaría a cualquiera menos a Naftali Bennett y Ayelet Shaked, unos extremistas es lo que menos necesita Israel, ni al Shas, que no se menciona, para los ortodoxos. Netanyahu tiene muy buenos números económicos. Liberman ha demostrado ser un político coherente, no se que tiene eso de malo. El Campo Sionista es el cambio y la moderación que podría ir haciendo falta. Kulanu podría ser el mejor programa de gobierno.

  3. El extremista fanatico es usted Republicano, que no puede ver una persona con kipa o un gitano.Producto de someterse a 1700 anios de propaganda romana en contra de los judios.Y acostumbrado a que mamar la teta del estado.

  4. Es la forma decente de vivir sin que se le cruce por la cabeza la peregrina idea de buscarse un trabajo.los que si lo hacen y viven de su esfuerzo usted los llama ultraderecha.

    • Qué casualidad, lo mismo que dicen los ultraderechistas españoles, y lo mismo que poco antes de comenzar la Guerra Civil un representante de los agricultores fascistas de España describía, un calco de la actualidad: “El agrarismo al modo de Mussolini no propaga razones, sino hechos. Construye la casa cómoda, higiénica y hasta con lujo al campesino; le lleva a su pueblo espectáculos que le diviertan; le ofrece goces y modernos servicios que equiparen la población rural a la urbana. Lo hace, es cierto, como obra de justicia, pero sin lanzar a los de abajo contra los de arriba, sino obligando a los de arriba a que piensen un poco más en los de abajo. Y como esto lo hace con un sentido y un espíritu puramente agrario, no encuentra inconvenientes en atacar al industrialismo en lo que tiene de perjudicial para el agrarismo, pues sólo piensa en el triunfo y en la preponderancia del campo, no en el apoyo de una idea política que debe contar con el apoyo de todos los obreros, y que no puede dar puesto preeminente a los que sean más útiles a la economía, pues se encontraría con la enemistad de los otros, que precisamente constituyen hoy la fuerza principal del socialismo”. Los minifundistas se olvidan, si es que no lo impiden de malas maneras, de las otras consecuencias de su salvaje explotación intensiva, como los aspectos negativos en la ecología y en la salud de la población, por ejemplo es muy conocido que Israel (un país con idéntica renta per cápita que España pero distribuida según la época actual moderna, o, al menos, alejado de los parámetros de la Edad Media, la época que tanto gusta a los falangistas españoles) tiene las tasas más altas de cáncer originado por las concentraciones de químicos en el ambiente procedentes de la agricultura, más necesarios en regiones semidesérticas y por la proliferación de plagas en climas cálidos. En general, España siempre ha sido la cola de Europa en todos los aspectos, en especial en lo referente a distribución de la riqueza y a modernización de la industria, y no ha sido precisamente por culpa de la izquierda radical, ni siquiera de los demócratas moderados, ya que a lo largo de la historia de España no han contado con apenas oportunidades de gobernar más allá de periodos muy cortos. Los minifundistas del sudeste de España son los más ultraderechistas y también son unos sinvergüenzas que reciben mimos de la derecha y ultraderecha, vaga y clientelar, del resto de España para tener algún colaborador que al menos de un palo al agua. Por mantener su tren de vida para oir sus ocurrencias y gracias igual el resto de españoles tienen que seguir con un 20% de paro, o por encima del 40% en la parte occidental de Andalucía.

  5. hoy 1 de octubre,se realiza el referendum por la independencia de Cataluinia.El Si , cuenta con grandes posibilidades de trunfar porque el gobierno espaniol esta reprimiendo y prohibiendo (no como hizo Inglaterra con Escosia,que le permitio expresarse.

  6. Y las expresiones de odio y de desprecio desde Madrid (dicen que la tierra de Catalunia les pertenece y que los catalanes son unas inmundas ratas traidoras).

  7. Van a lograr que los independentistas que son minoria (no mas del 40% de la poblacion de Catalunia que ex aprox de 7,5 millones), vayan a votar todos y los que quieren seguir en Espania se van a quedar en sus casas.

  8. Tras la brutal represion,propia de violentos,brutos,torturadores y criminales la suerte esta echada , la escision en marcha.Luego Gacia y El Pais Vasco.Si Rajoy hubiera procedido como Inglaterra…

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