por Dr. Israel Jamitovsky
Dedicado a la memoria de mi extinto padre Dr. Marcos Jamitovsky (de bendita memoria), referente del mundo judío ortodoxo moderno, al cumplirse próximamente, un nuevo aniversario de su fallecimiento.
El índice global de felicidad configura una encuesta anual promovida conjuntamente por la Red de Soluciones para el Desarrollo de las Naciones Unidas, el Centro de Investigaciones del Instituto Weillbeing de la Universidad de Oxford y Gallup, que apunta a medir la felicidad del ser humano en 157 países del orbe. El estudio se publica anualmente el 20 de marzo de cada año rotulado el Día Internacional de la Felicidad.
Metodológicamente, el estudio abarca espacios fundamentales del despliegue humano: ingresos, longevidad sana, respaldo social, corrupción, libertades, fe y generosidad. Los entrevistados catalogan la calidad de sus vidas en una escala que va de 0 a 10.Como era de suponer y ya es una constante, los países nórdicos encabezan la nómina de países mas felices debiéndose destacar a México y a Costa Rica en el sexto y décimo puesto respectivamente,
En este contexto, Israel ha ocupado hasta el momento un lugar de honor. En el año 2022, se hizo acreedor al segundo puesto, en el año 2023 ocupó el puesto veintiuno en tanto que en el año 2024, Israel se insertó en el séptimo lugar. En el año 2025 Israel ocupó el octavo lugar de la tabla, por cierto honroso habida cuenta las circunstancias por la que atraviesa.
Ante este cuadro y ante la posición ocupada por Israel en este último año, ¿cómo explicar estos guarismos a la luz de la coyuntura que atraviesa Israel desde el 7 de Octubre de 2023? Este año se cumplen 52 años que resido en Israel con mi familia y no recuerdo una situación tan difícil, angustiosa y prolongada como la presente y de ahí el interrogante que planteo. Al respecto se han formulado varias explicaciones.
Ante todo, el informe publicado este año abarca guarismos de tres años. El año 2022 y previo al ataque de Hamás, fue para Israel el mejor año y se insertó como señalé en segundo lugar. En el año 2023 se produjo un descenso dramático como secuela de la aguda controversia interna que suscitó la reforma judicial promovida por el actual gobierno de Israel , la guerra desatada por Hamás y las dimensiones que asumió el conflicto bélico, Israel ocupó el lugar 21.En 2024 se registró un dramático aumento ocupando tal como señalé el séptimo puesto, porque su población no tuvo mas alternativa que adaptarse como tantas veces a la difícil coyuntura presente.
Signos positivos
Especialistas señalan el progreso y la mejora que se registró en Israel en todo el espacio de la cohesión social, a saber solidaridad sin par, compromiso, voluntariado, donaciones que paradojalmente se acrecentaron a raíz del conflicto bélico. Por ello, no extraña que Israel ocupe el quinto lugar en el espacio del respaldo social y el primer lugar en lo que atañe a calidad en el área de las relaciones sociales entre las edades 18-24 años de edad.
Mas aún. Anat Fanti es investigadora de la política de la Felicidad en el área de Ciencia, Sociedad y Tecnología de la Universidad de Bar-Ilán y en la actualidad está elaborando su tesis doctoral sobre la historia de los índices de felicidad. En opinión vertida a un cotidiano financiero israelí, señala que a sus colegas de otros países les cuesta enormemente comprender en su real dimensión la sociedad israelí y su éxito. Fanti sostiene que soslayan factores gravitantes de la postura optimista reinante en Israel como la fe, la familia, el propio servicio militar y la capacidad para afrontar distintos tipos de trauma, todos los cuales configuran referentes de felicidad que no toman en consideración, quizás porque no son viables ni asoman en otras realidades .La sociedad israelí no se inserta en los modelos y parámetros habituales de estos investigadores.
Fanti agrega otro faceta interesante y en la que no siempre se desprende de las investigaciones practicadas. Es el caso de las cenas o almuerzos familiares en Israel. Los guarismos practicados no aluden específicamente a países sino a grandes zonas regionales, como todo el Medio Oriente. Si hubieran abordado específicamente a Israel en este espacio, a título de ejemplo el fenómeno de la familia que se encuentra regularmente todos los viernes de noche en la cena sabática, esta constante asomaría dotada de un perfil singular y se reflejaría en las encuestas practicadas.
Una última reflexión. Posiblemente incida en todo este panorama la postura optimista de la tradición judía, su proyección en especial al futuro y su categórico rechazo a todo determinismo y fatalismo.