Por Newsroom Infobae
El Memorial Democràtic instalará entre febrero y diciembre de este año 127 adoquines stolpersteine en 28 municipios catalanes para homenajear a las personas que fueron deportadas desde Catalunya a los campos de concentración nazis, según ha informado la Conselleria de Justicia en un comunicado.

El director del Memorial Democràtic, Jordi Font Agulló, ha expresado que “con el proyecto Stolpersteine se garantiza un reconocimiento personalizado y digno a aquellos que sufrieron la barbarie” y ha añadido que el objetivo de esta iniciativa es asegurar que su memoria perdure, en sus palabras.
Al final de año, cuando se hayan colocado los 127, Catalunya sumará un total de 678 stolpersteine distribuidos en 101 municipios.
Este año, los adoquines stolpersteine se colocarán en 28 municipios: 22 se adhieren por primera vez a esta iniciativa, mientras que los 6 restantes –Lleida, Tarragona, Terrassa (Barcelona), Olesa de Montserrat (Barcelona), Cubelles (Barcelona), Prats de Lluçanès (Barcelona) y Reus(Tarragona)– repiten su implicación.
El primer municipio catalán en instalarlos fue Navàs (Barcelona) en 2015, con cinco adoquines, uno de los cuales fue en recuerdo de Ramon Sala Besa, alcalde de la localidad durante la Guerra Civil por ERC que fue deportado al campo de concentración de Mauthausen, en Austria, y asesinado en Gusen en 1942.
WIKIPEDIA: Stolperstein – piedra de tropiezo; palabra alemana que designa una piedra en el camino que puede hacer tropezar al caminante) -en plural Stolpersteine– es un proyecto del artista alemán Gunter Demnig. El propósito de este monumento exhortatorio es conmemorar el destino de los seres humanos que fueron deportados y asesinados por los nazis Son cubos de cemento de 10x10x10 centímetros que, en la parte superior, llevan incrustadas una placa de latón de 10×10 centímetros (3’9 pulgadas de lado), donde se encuentran grabados los datos esenciales de la persona que se conmemora.
Estos monumentos son colocados en aceras, haciendo el hueco necesario para ser acogidos y adosados con cemento, formando ya parte de ellas, quedando su superficie superior casi al ras del suelo, siendo este sobrepasado solo por el leve espesor de la placa metálica. Este resalte sobre el nivel del suelo podría ser, tal como ocurre en la colocación de adoquines y baldosas, motivo para ocasionar un tropiezo al caminante. En esto se basa su nombre. Pero lo que se pretende es que la persona, al percibir el resalte en el camino, se detenga y se incline para leer lo que en la placa está escrito. Esta inclinación podría equivaler a un gesto de respeto por la persona que se recuerda. Pero, especialmente, se quiere no dejar caer en el olvido la barbarie de los asesinatos cometidos, basados en el pensamiento nazi.La obra tiene como objetivo conmemorar a las personas exactamente en el último lugar de residencia, o, a veces, trabajo, que fue elegido libremente por la víctima antes de serlo.