Fundada en 2019 por Erez Freibach, la startup automotriz israelí Carrar desarrolla módulos de batería con un sistema interno de gestión térmica, que evita el sobrecalentamiento causado por el clima, la carga ultrarrápida o la aceleración del vehículo eléctrico (EV).
La startup anunció que planea recaudar $18 millones en inversión para construir su primera línea de producción en el parque industrial Sapirim, cerca de Sderot, en el sur de Israel, con el objetivo de duplicar su fuerza laboral de 25 a 50 empleados en los próximos dos años.
Avinoam Rubinstain, CEO de Carrar, explicó que “el rendimiento de las baterías es el factor clave en los vehículos eléctricos, y controlar su temperatura es fundamental”.
Como parte de su ronda de financiamiento, la startup recibió recientemente una subvención de $4.6 millones de la Autoridad de Innovación de Israel, y también inversiones de Gentherm, NextGear Ventures, NextLeap Ventures, el fondo Salida y la firma de capital de riesgo israelí OurCrowd.