14 febrero, 2021

Torá, juicio y razón. Breve reflexión.

«Sino que esta palabra está muy cercana a ti: en tu boca y en tu corazón, para llevarla a cabo». Deuteronomio 30-14. La explicación de Rashi. El famoso y clásico exégeta, comentarista de la Torá, nos dice que el versículo se refiere a que los israelitas recibieron ambas, la ley escrita y la ley oral […]

René Descartes – Foto: Wikipedia – Dominio Público

«Sino que esta palabra está muy cercana a ti: en tu boca y en tu corazón, para llevarla a cabo».

Deuteronomio 30-14.

La explicación de Rashi.
El famoso y clásico exégeta, comentarista de la Torá, nos dice que el versículo se refiere a que los israelitas recibieron ambas, la ley escrita y la ley oral (está última explicando la primera). Ya que la Torá escrita sin explicaciones es difícil de entender.

¿Pienso, luego existo?
Esta es la frase que acuñó René Descartes (1596-1650), filósofo y matemático francés, en el cual resume en su proceso intelectual y filosófico donde afirma que la única forma de encontrar la verdad es mediante la razón.
Y continuando este sendero, la razón se define como la capacidad de la mente para establecer relaciones entre las ideas o conceptos y obtener conclusiones o formar juicios. También se explica cómo: acierto o verdad o justicia en lo que una persona dice o hace.

Haremos y escucharemos.
Respondieron los israelitas al aceptar la Torá en Sinaí. Y en este punto cito el dicho: «ni tu peor enemigo te puede dañar tanto como tus propios pensamientos». Y es aquí en este espacio donde puedo ubicar un «contrapunto» al bloque anterior. Y es que la Torá enseña, lo que de igual forma encontramos los médicos y las personas en general, que nuestras emociones, influyen y mucho sobre nuestra razón, ya que las emociones tienen, si intentamos una relación con lo orgánico un asiento en un lugar o región más primitiva y profunda de nuestro cerebro.

Filosofía. Significado.
La filosofía proviene de raíces griegas que significa «amor a la sabiduría». Y con ayuda del diccionario y de Wikipedia entendemos un poco más allá: «como un conjunto de reflexiones sobre la esencia, las propiedades de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el Universo». Para el cierre, la filosofía nace con los primeros pensadores griegos y se trata de un sistema filosófico o conjunto sistemático de los razonamientos expuestos por un pensador.
En este punto podríamos adicionar que el juicio es la facultad del entendimiento, por cuya virtud el hombre puede distinguir el bien del mal, y lo verdadero de lo falso. Se trata de una opinión razonada que alguien se forma sobre una persona o una cosa.

Pensamiento, palabra y acción. Reflexión final
Para enganchar la cita debajo del título de la presente (con el medio y el final), que afirma que todo lo que dice la Torá es realmente accesible y cercano de realizar para el ser humano.​. Pero el hombre, que posee pensamiento, razonamiento y juicio, y una tendencia a investigar el mundo físico, en ocasiones se adquiere «una propia filosofía de vida». Esto lleva en muchos casos a que no haya lugar ni cabida «de que hay algo Superior que ha creado, ordena y supervisa». Un mundo donde no hay espacio ni margen para una inteligencia superior».
Podríamos hasta afirmar que el hombre de alguna forma establece que «él solo es su propio hacedor» y no hay otra cosa ni más allá ni más acá.
Pero todos, y en especial, aquellos galenos que atendemos pacientes en salud, reitero, sabemos bien, de las limitaciones del intelecto y de la razón. Ellas se pueden alterar transitoria o definitivamente por un combo de trastornos o enfermedades. Y esto da por tierra, que no siempre (estas facultades) son confiables, y que pueden llevar a la persona al pecado, a cometer delitos, de diversa índole. Entiéndase, errores y horrores.
Por ende, la voz que viene de lo alto advierte por boca del profeta: «Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos..»del libro de Isaías 55:8
Para concluir, en Sinaí, los hebreos descubrieron el mayor de los secretos al afirmar: «primero haremos, y luego escucharemos» que sería como: «hago, y luego existo». O lo que recuerdo de boca de mi madre Aida K. de Daitch (para terminar) es lo que se denomina  bitul (en hebreo) o anulación del yo frente a la Divinidad. Ya que está constituye la puerta a la verdadera humildad del ser, y en razón justamente que todas nuestras argumentaciones son relativas frente a una ley superior. Obvio que esto acarrea limitaciones al hombre, pero no existe alternativa, ya que no hay verdadera libertad (sin acatar la palabra del Todopoderoso) para minimizar los equívocos a los cuales nos inducen las emociones, y el Yetzer Hará. Sin la Ley Superior que es la Torá que engloba y es la madre de toda la sabiduría y de todo el conocimiento, y educa e instruye a todos por el camino del bien, nos encontraríamos perdidos (desorientados), siendo que estamos inmersos en un mundo lleno de espejismos y ocultamientos.

Compartir

#, #, #

Más sobre Opinión