Casi cuatro años atrás, Israel envió una serie de lámparas antiguas para una exhibición temporal en la Casa Blanca. Las antigüedades israelíes debían volver al país apenas terminara la exposición. Pero nunca volvieron.
Ahora, la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) investiga su paradero y busca recuperar las lámparas, que forman parte del Tesoro Nacional israelí. Según Haaretz, estas antigüedades se encuentran al día de hoy en la residencia del ex presidente Donald Trump en Florida, Mar-a-Lago.
En 2019, cuando llegaron a Estados Unidos, las lámparas iban a ser utilizadas en un evento por Hanukkah en el edificio presidencial en Washington, pero se cree que nunca fueron exhibidas allí.
Si bien Israel quiso recuperar la propiedad nacional, durante mucho tiempo la opción fue enviarlas en un vuelo comercial o a través de un servicio de mensajería internacional, y ninguna de las dos opciones era viable para el gobierno israelí. A los responsables de la IAA les preocupaba que las valiosas piezas sufran algún daño durante el trayecto.
Un enviado de la IAA iba a ir a Estados Unidos en persona cuando se produjo el primer brote de Coronavirus, lo que demoró considerablemente la operación. Mientras tanto, se decidió que las lámparas pasen a manos de Saul Fox, un importante donante estadounidense de la IAA.
Al día de hoy, no hay explicación de por qué los artefactos podrían haber terminado en la residencia de Trump. Israel ya le pidió al gobierno americano su colaboración para el retorno seguro de los artículos.