por Dr. Israel Jamitovsky
Hace varios años efectué con mi señora y un pequeño grupo israelí un hermoso viaje. El periplo comprendió a los Rockys Canadienses -espacio precioso en el que afloran armónicamente montañas, bosques y lagos color turquesa- Vancouver, la Columbia Británica(Canadá) y de ahí tomamos un crucero para conocer los Glaciares y Alaska. La última etapa de Alaska fue precisamente Anchorage-su centro urbano principal- y una vez en ella, llegamos al centro del Movimiento Jabad en dicha área. Es ahí donde nos topamos con una mayúscula sorpresa: un museo destinado a los judíos del Yemen, lo último que esperábamos encontrar en Alaska. He aquí la razón.
Después de la Primera Guerra Mundial y una vez que el Yemen obtuvo su independencia, la situación de los judíos se tornó insostenible. No podían transitar por las veredas, huérfanos judíos fueron obligados a convertirse al Islam, la zona en que residían fue vandalizada. Luego de la resolución de Naciones Unidas del 29 de Noviembre de 1947 relativo a la erección de un Estado Judío en la Tierra de Israel, la situación de la comunidad judía se agravó aún mas, 82 judíos fueron asesinados e incendiado el barrio en el cual residían.
Pero en mayo de 1949 acaece un genuino milagro. Las autoridades del Yemen autorizaron la salida de aquellos judíos que quisieran hacerlo. Residían en ese momento en el espacio yemenita algo mas de 49.000 judíos. Pese a la angustiosa situación económica que vivía Israel en aquella época y al tremendo tributo que tuvo que pagar en su Guerra de Independencia, Ben Gurión imbuido de la visión de los grandes estadistas, impartió la orden de rescatar a los judíos del Yemen y a tales efectos apeló al Judaísmo Diaspórico para financiar su traslado a Israel. La Organización Judía Norteamericana de Ayuda Humanitaria Joint aceptó financiar y organizar dicho periplo.
El desafío fue por cierto complejo. Por lo pronto, Egipto clausuró el Canal de Suez, por la que única opción viable que quedaba era la aérea. En ese contexto, el Joint apeló a los servicios de Air Alaska para trasladar a los judíos yemenitas.
Esta compañía aérea que se había fundado en 1932 contando con apenas tres aviones paulatinamente fue acrecentando su flota. En 1947 con la designación de James Wooten en tanto presidente de la compañía ésta cobra un nuevo impulso. Adquiere aeronaves excedentes del gobierno americano y en un año la convierte en la compañía de chárter mas grande del mundo.
Wooten fue no sólo un exitoso empresario sino un hombre dotado de una gran sensibilidad humana. En ese momento el Joint le preguntó a los representantes de Air Alaska si estaban dispuestos a evacuar a los judíos yemenitas y trasladarlos a Israel. Wooten aceptó hacerlo sin cargo alguno, pero el presidente del Directorio se opuso aduciendo que implicaba un costo de 50 mil dólares que la compañía no poseía en aquel momento .Configuraba para la compañía una genuina pérdida de tiempo y dinero
Lejos de amilanarse, Wooten (que no era judío) solicitó un préstamo de 50 mil dólares a título personal de una agencia de viajes vinculada al Joint y ahí nace y comienza la rotulada Operación Alfombra Mágica .Desconozco la razón por la cual el Joint no tramitó el préstamo, quizás estuviera prohibido por sus estatutos, pero todo ello no hace más que engrandecer la figura y visión de Wooten.
Asumiendo enormes riesgos
El resto de la historia es básicamente conocida. Habida cuenta que Yemen impidió a sus ciudadanos judíos abandonar su espacio por vía aérea, Gran Bretaña autorizó a erigir un campamento en la vecina Colonia de Adén, área en el cual comenzaría el traslado .Por su parte Air Alaska fijó su base en Asmara, Eritrea .El propósito era volar cada mañana desde su base en Asmara a Adén, recoger en este espacio a los pasajeros, cruzar el Mar Rojo, aterrizar en el Aeropuerto de Tel-Aviv y retornar al amanecer su base en Asmara. Por razones de seguridad pasaban la noche en Chipre. Todo el trayecto insumía 20 horas.
A los efectos de facilitar la operación, el Joint promovió un suerte de campamento de tránsito en Adén en el que tomaron parte médicos y asistentes sociales israelíes dirigidos por el judío norteamericano Max Lapides.
Los promotores de este memorable evento echaron mano a su ingenio e imaginación. Los asientos habituales del avión fueron sustituidos por filas de bancos, se incorporaron tanques complementarios de combustible, de tal suerte que un avión habilitado para trasladar 50 personas estaba en condiciones de transportar hasta 120 pasajeros e incorporar una hora mas de vuelo.
La tarea de los pilotos fue ímproba, agotadora y por momentos peligrosa, volando 16 horas por día e incluso perjudicial para los propios aviones que lo hacían dejando a un lado los intervalos habituales para su despliegue. Pero amén de ímprobo, el despliegue fue peligroso, a muchos aviones les disparaban. En cierta oportunidad uno de dichos aviones tuvo que aterrizar en Egipto por falta de combustible. Felizmente el piloto echó mano a su imaginación, solicitó a las autoridades egipcias ambulancias para evacuar a sus pasajeros al hospital aduciendo que padecían de viruela. Las autoridades egipcias se asustaron, le brindaron combustible, instándolo a que abandone el país cuanto antes con sus “enfermos”.
A nivel personal, hubieron pilotos que pagaron tributo al enorme esfuerzo desplegado. Uno de ellos fue Bob Maguire quien voló entre 270 y 300 horas por mes, cuando en Estados Unidos el promedio habitual era de 90 horas mensuales. La secuela fue que el intenso trajinar le afectó el corazón y perdió su licencia en tanto piloto de vuelos comerciales. Ben Gurión lo rotuló el Moisés Irlandés(por su origen).
En setiembre de 1950 culminaba la Operación Alfombra Mágica cristalizando una genuina hazaña.28 pilotos de Air Alaska habían emprendido alrededor de 380 vuelos y trasladado a Israel alrededor de 49.000 judíos yemenitas, la casi totalidad del Judaísmo de este espacio Felizmente no hubo muertos ni heridos.
Uno de los pilotos de esta proeza fue el Capitán Elgen M. Long volcándola en un volumen editado en el 2006 rotulado Sobre las Alas de las Águilas: Una historia no relatada sobre la Alfombra Mágica. Al cumplir 91 años fue homenajeado por la organización americana proisraelí Stand with us.En ese mismo evento, su nieta señaló que pensaba llevar al cine esta proeza.Otro de los antedichos pilotos era judío, su nombre era Stanley Epstein.Su hija era la directora del Mueso de los Judíos del Yemen sito en la sede de Jabad en Anchorage precisamente cuando efectuamos la antedicha visita a dicho museoy fue quien nos brindó las explicaciones pertinentes.Digno epílogo a una memorable historia.