¿Por qué en 2021 le fue tan bien a la tecnología de Israel?

A pesar de la pandemia, una actitud única hacia los negocios y la vida permitió que la industria local alcanzara nuevas alturas en un momento difícil para todos.

¿Por qué en 2021 le fue tan bien a la tecnología de Israel? Foto de Singkham de Pexels

Por Jonathan Frenkel  

¿Por qué en 2021 le fue tan bien a la tecnología de Israel?​ Foto de Singkham de Pexels

Todos sabemos bien por qué una nación emergente como Israel ha podido avanzar tanto hacia el futuro en la última década: servicio militar obligatorio, enorme influencia de unidades de inteligencia del ejército como la 8200, universidades clase mundial, coraje y una alta propensión a tomar riesgos.

Si bien todas esas razones pueden ser ciertas, creo que pintan solo una parte de la foto.

¿Cómo es que en 2021 y durante la pandemia le fue tan bien a la tecnología israelí? Y no sólo en lo referido a dinero recaudado sino también en la cantidad de SPAC -empresas con un propósito especial de compra- y OPI -oferta pública inicial –  que se generaron.

En síntesis, los índices revelan que las compañías de Israel recaudaron cerca de 26 mil millones de dólares en 2021 en mega rondas de financiación de 100 millones de dólares.

Gráfico cortesía de IVC-Meitar


En ese sentido, vale la pena explorar por qué la tecnología local alcanzó este vértice. Creo que todo se reduce a algo que va más allá de las explicaciones estándar: se trata de una actitud hacia los negocios y la vida.

La “Startup Nation” es un lugar único creado por un conjunto particular único (y a veces desafortunado) de circunstancias.

Lidiar bien con la presión 

En general, creo que esta fue la razón principal por la que a Israel le fue bien durante la pandemia de COVID.

Los buenos empresarios buscan oportunidades, y los israelíes vieron esto como otra situación difícil en la que no solo aprendieron a adaptarse sino que aprovecharon la situación.
Por primera vez en la historia, casi todo el mundo tuvo que enfrentarse a la misma experiencia.

Está claro que el tiempo en el ejército y la necesidad de lidiar con la constante descarga de adrenalina de vivir en Israel ha ayudado a esto pero lo que vimos como resultado de un mundo digital plano fue que algunas organizaciones valientes (con una fuerte huella digital) avanzaron mientras que otras se paralizaron por el miedo.

Primero en afrontar las circunstancias

Israel comenzó a construir un ecosistema tecnológico muchos antes que otros lugares, incluida gran parte de Europa.
Esto también se puede decir de Silicon Valley pero el ecosistema de Israel realmente comenzó a despegar a principios de la década de 1990.

La realidad es que Israel tuvo que aprovechar todo lo que tenía -básicamente capital humano- mientras que sus enemigos (en ese momento) estaban inundados de petróleo y armas.

En la actualidad, es un hecho que las economías basadas en trabajadores del conocimiento y los países que se enfocan en construirlas son el futuro pero ese no fue siempre el caso: Israel simplemente usó lo que tenía disponible en ese momento, que fueron mentes agudas y una tecnología altamente aprovechable y escalable.

Es decir, está siempre por delante de la manada.

ADN de las asociaciones

La construcción de asociaciones no solo se basó en el apoyo de la comunidad judía en la diáspora sino también de multinacionales globales.

Se podría argumentar que el espíritu de asociación se remonta a la creación del Estado de Israel por la forma en que las comunidades de la diáspora ayudaron a apoyar al incipiente país con dinero, armas y apoyo político.

Luego de pasar un buen tiempo en Nueva York, llegué a comprender la importancia de contar con el respaldo de una corporación importante. Y ese siempre ha sido el caso. Israel nunca fue el mercado, todo estuvo enfocado en el extranjero.

La conexión entre EEUU e Israel y la fuerte comunidad proisraelí (no solo judíos) de ese país ayudaron a facilitar estas asociaciones, lo que también simplificó el desarrollo de las relaciones y la posibilidad de construir un ecosistema necesario para hacer crecer empresas en sitios fuera de Israel como el Área de la Bahía y Nueva York.

Y esto incluye a inversores, proveedores de servicios, empleados potenciales y clientes.

Mucho talento desarrollador

En Israel hay muchos talentosos desarrolladores de software. Se habla de unos 300.000.
Esto es clave para mover las cosas hacia adelante.

Si bien el talento de los desarrolladores puede volverse menos relevante en el futuro, aún se necesita este tipo de aptitud para construir una empresa.

Los salarios locales para este tipo de capacidad pueden ser altos pero por ahora no hay muchas opciones a menos que una compañía subcontrate en el extranjero.

Primero en probar nuevas tendencias

Ahora que el trabajo remoto se ha convertido en la norma, el mundo comenzó a confiar en la tecnología de la “Startup Nation”, especialmente en cibernética y SaaS.

De hecho es posible rastrear esto en el deseo de los empresarios israelíes de adoptar nuevas tendencias como Web 3, blockchain, cripto y NFT.

Trabajar en Big Tech, o en una startup en etapa de crecimiento, puede ofrecer un buen salario en Israel pero esto solo ha sido así en los últimos años.

Construir una empresa emergente  sigue siendo la mejor manera para que un profesional ambicioso triunfe (en vez de trepar la escalera corporativa como sigue siendo el caso en EEUU).

Es importante recordar que el capital de riesgo debe desplegarse y eso es lo que ocurrió en 2021 cuando aparecieron ventanas de oportunidad como la decisión de que las empresas se hicieran públicas a través de las SPAC aunque, como vemos ahora, esa situación duró relativamente poco.

La conclusión es que si bien hay muchas razones históricas por las que la tecnología israelí se ha vuelto más fuerte durante esta crisis en curso, todo me hace recordar la famosa frase de Warren Buffet: “Ten miedo cuando otros son codiciosos y sé codicioso cuando otros tienen miedo”.

Cuando gran parte del mundo estaba aterrado (o hundía la cabeza en la arena), los empresarios en Israel se inclinaron hacia el caos y siguieron adelante.

Dado el hecho de que podemos enfrentar otro lapso salvaje lidiando con esta pandemia global, y con el flujo continuo de dinero en el ecosistema, 2022 podría ser otro año histórico.

*Jonathan «Yoni» Frenkel es estratega de contenido y fundador de YKC Media, una agencia de marketing digital que trabaja con la comunidad global de tecnología y startups.

Fuente: ISRAEL21c

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