28 noviembre, 2021

No hay nada de misticismo en Janucá

En la festividad de Janucá que estamos celebrando no hay misticismo, ni místicos que se le parezca o se les pueda asemejar ¿Qué hay en Janucá?

Varias menorot utilizadas para la Janucá, de entre los siglos XII y XIX. – Foto: Wikipedia – Dominio Público

José I. Rodríguez 

La mística se describe en el diccionario como una expresión literaria de la experiencia de lo divino, pero cada vez que nos adentramos más en estas y otras definiciones se nos antojan más esotéricas y oscuras. Los místicos dicen tener experiencias con lo divino; que no es otra cosa que cuestiones ocultas que supuestamente no han sido reveladas a otros. Los místicos son una especie de seres exclusivos y excluyentes que mantienen una oscura relación con lo que definen como divinidad ¿Acaso el Cielo ha creado la mística como instrumento incorpóreo de comunicación con los hombres? Nada más lejos de la realidad.  

En Janucá no hay místicos sino hombres y mujeres que se enfrentaron con poderes ocultos representados por los griegos y su sistema místico religioso esotérico con el cual pretendían dominar al mundo entero. El misticismo griego, occidental u oriental, era y sigue siendo una forma de dominio mental, emocional y espiritual con pretensiones universales de control disfrazado de conocimiento y deslumbrante luminosidad esotérica. Todo misticismo basado en filosofías empíricas, sean de la rama que sean, son oscuramente esotéricas y absolutamente contaminantes con evidentes tintes nigrománticos.  

La historia de Janucá es todo lo contrario al misticismo cabalístico, numerológico o misticismo cristiano. En la práctica Janucá es también un enfrentamiento con cuantos personajes hacen una lectura mística de los hechos acontecidos en Israel y protagonizados por un puñado de hombres que se enfrentaron valientemente al otrora poderoso ejército griego que se creía invencible.  

La estrategia era helenizar a los judíos con la perversa generosidad de que podrían alcanzar el misticismo griego con toda su corte de espíritus ancestrales o musas inspiradoras de las artes y el conocimiento. La vieja tentación del Jardín del Edén que se sigue repitiendo en todas las épocas induciendo a los hombres a creer que alcanzarán un conocimiento místico que iluminará sus vidas y les hará libres de toda atadura divina y humana.  

La religiosidad pura de la familia Macabea no sucumbió al misticismo enfrentándose con valerosa fe a las huestes de griegos y asimilados que habían renegado del D-os de Abraham, Isaac y Jacob. El Templo de Jerusalén había sido contaminado con místicas divinidades que se habían levantado en forma de estatuas en el recinto sagrado y con sus correspondientes sacrificios paganos. El resultado por casi todos conocido es que después de tres años de lucha contra los griegos, capitaneados por la familia Macabea, los místicos griegos y su corte de asimilados fueron derrotados y el Templo de Jerusalén fue de nuevo dedicado a la honra del Creador.  

La mística griega no pudo subyugar a un pueblo que consultaba a su Creador en lugar de consultar a los espíritus de los muertos como hacían los griegos y sus comparsas asimilados ¿Acaso no es de dominio público que los griegos consultaban al oráculo? El mencionado oráculo era la respuesta dada por un ser divinizado, en el oscuro más allá, a una pregunta que por lo general estaba relacionada con el futuro. La mística esotérica de consulta a los muertos, por muy supuestamente divinos que fueren, no pudo dominar a cuantos tenían la Ley Escrita, también con mayúsculas, grabada en su corazón. No, definitivamente no hay nada de misticismo en Janucá solo valor y fe en el Tanaj que no tiene absolutamente nada que ver con filosofía, misticismo o con sus acólitos asimilados. Hazlo saber. 

Compartir

#, #

Más sobre Festividades

Subscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios