Netanyahu demanda al conocido periodista Ben Caspit por injurias

Ben Caspit Foto: Aloni Mor Wikimedia CC BY-SA 4.0

El primer ministro, Benjamín Netanyahu, demandó al periodista Ben Caspit por haber sugerido en una columna que había sobornado a un representante legal para influir a su favor en los casos en los que es sospechoso de corrupción.

«La obsesión morbosa de Ben Caspit de nuevo le costará…cara», amenazó el jefe de Gobierno en su cuenta de Twitter al periodista del diario Maariv, uno de los más conocidos del país.

Netanyahu se refería a la sentencia del año pasado en la que un tribunal de Jerusalén dictó a favor de su esposa, Sara, quien había demandado al mismo periodista por difamación en 2010.

Caspit se disculpó y pagó a Sara Netanyahu 50.000 shékels (11.650 euros), por haberla acusado de estar involucrada en el despido de un conserje septuagenario de la residencia oficial del primer ministro.

Ahora el mandatario exigió de Caspit la suma de 200.000 shékels (46.602 euros).

«El mentiroso habitual Ben Caspit, quien lleva décadas persiguiéndome, será obligado a pagar de nuevo», escribió Netanyahu.

En el mismo post de su cuenta de Twitter añadió una captura de pantalla con un recorte de periódico de 2001 en el que se informaba del arresto del hermano del periodista, Uri, por sospecha en un caso de fraude masivo.

El texto agregaba: «Si Ben Caspit se hubiera preocupado un poco más por su familia en lugar de perseguir a la mía, tal vez nos podríamos haber ahorrado casos desafortunados como estos».

Netanyahu está siendo investigado por tres casos de corrupción, y su esposa por uno.

La relación del primer ministro con la prensa ha sido conflictiva a lo largo de los años y sus críticos le acusan de intentar controlarla de diversas maneras.

De hecho, dos de los casos por los que está siendo investigado están relacionados con medios de comunicación.

El caso 2000 estudia un presunto intento de pacto entre Netanyahu y Arnon Mozes, editor de uno de los diarios de mayor difusión de Israel, el Yediot Aharonot, para recibir una cobertura favorable.

El caso 4000, considerado el más grave, analiza si Netanyahu favoreció al magnate de la comunicación y principal accionista del Grupo Bezeq y el portal de noticias Walla, Shaul Elovitch, a cambio de una cobertura positiva para él y su familia entre 2012 y 2017.

Netanyahu ha negado su implicación reiteradamente y mantiene que «nada habrá porque nada hubo». EFE

 

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