7 junio, 2021

Mensaje taxativo. Reflexión.

Taxativo. Definición. Aquello que no genera dudas. Que es elocuente y firme y obviamente restrictivo. Y qué decir, que hoy por hoy el mundo se está alejando de este modus operandi, que, aunque en principio y en apariencia o en superficie resulta antipático y poco popular, recoge frutos positivos tanto en el caso individual como […]

Foto: Wikimedia Commons – Dominio Público

Taxativo. Definición.

Aquello que no genera dudas. Que es elocuente y firme y obviamente restrictivo. Y qué decir, que hoy por hoy el mundo se está alejando de este modus operandi, que, aunque en principio y en apariencia o en superficie resulta antipático y poco popular, recoge frutos positivos tanto en el caso individual como en el colectivo obteniendo libertad con seguridad.

Es decir, no siendo demasiado «políticos o diplomáticos», pero un poco más firmes, ejecutivos, claros, frontales, y transparentes, los logros que se obtienen en la realidad de la calle con el tiempo, son mucho más positivos, que el caos y la violencia que generan los mensajes ambiguos o cuando nos gobiernan personas tibias e indefinidas.

Trump versus Biden.

Sin mediar demasiado tiempo, luego del triunfo de Biden en USA, los frutos amargos de una nueva administración que se encuentra infiltrada por un pequeño pero peligroso combo de legisladoras mujeres que pujan por defenestrar a Israel y a los judíos, bajo el paraguas del pro-palestinismo y que actúan como un cáncer interno o endógeno, no tardó en mostrar resultados. El ataque a Israel desde Gaza, y pogromos en las calles de Nueva york, donde jóvenes anarquistas y árabes se han despachado a gusto «cazando y golpeando judíos» ante la evidente pasividad de las autoridades policiales y políticas, que obviamente, hoy tienen una cabeza que piensa diferente, alienta a los palestinos con dinero y reconocimiento político y muestra cambios que pueden hacerse peligrosamente profundos, en la histórica simpatía hacia la causa de Israel y del Sionismo.

Efecto dominó.

Si Bibi llegara a ser desplazado por una «opción Biden en versión israelí» no tengo dudas que Israel en el corto tiempo, se colocará en una zona de riesgo de una manera jamás vista desde la creación del Estado Judío.

El que esto escribe, siendo judío no israelí, pero observando el tablero de ajedrez desde afuera, no duda que la creación de un Estado Palestino, es solo un paso intermedio, en el plan árabe- palestino para la destrucción de Israel en cómodas cuotas. Los asentamientos judíos son «la excusa, pero no la causa de la violencia». Si pensamos que Israel alberga en su seno a 1.500.000 árabes-israelíes, pero ni un solo judío puede vivir en Gaza o en las zonas de Judea y Samaria administradas por la Autoridad Palestina, podríamos proyectar un futuro ominoso si Israel ingresa en la era de la flojera y del populismo barato. O en la tendencia o carril de una mascarada que se cobija bajo un engañoso y falso progresismo.

Del discurso a la realidad. Final.

De discursos hechos a medida de un público fashion, en general abren senderos de permisividad, que siempre aprovecharán los terroristas y violentos, quienes rápidamente se dan cuenta que no hay nadie que «pueda marcar la cancha o líneas rojas». Es por este carril, que tantos transeúntes de la calle judía y no judía, podemos apreciar la distancia que existe entre discursos baratos y capta-votos, con la realidad que se vive desde el llano, en especial en materia de seguridad.

En este espacio final siempre es bueno recordar como el retorno de una democracia «blanda» y yo diría ciega, desde 1983, posibilitó el ingreso al país (Argentina) de islamistas violentos, en especial iraníes, para luego concluir en 1992 y 1994 con los atentados de Embajada de Israel y la AMIA. Dos blancos judíos, que demuestran que el odio es visceral y profundo y puntual.

El Estado de Israel no solo da protección a los judíos israelíes, también en parte es la garantía de la seguridad de los judíos de las comunidades de la diáspora. Por ende, desde aquí no podemos votar por ustedes, pero no me cabe duda que lo que los ciudadanos de la Mediná van a votar y aceptar tendrá repercusión inmediata sobre vuestro futuro y también sobre el nuestro en todo el orbe. Israel es un país pequeño, sin demasiado a repartir, y el único país judío, frente a tantos países árabes musulmanes y otros tantos cristianos.

La trampa palestina está lista, depende de si los judíos en su mayoría lo entienden, y hacen caso al refrán del famoso gaucho de estas tierras criollas el famoso Martín Fierro: «los hermanos sean unidos… (se trata de una ley primera) … ya que si entre ellos se pelean los devoran los de afuera».

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