Manifestantes con símbolos palestinos y argelinos pisotean placa de la paz

La ceremonia de inauguración del Remanso de Paz fue inaugurada por los embajadores de Marruecos e Israel en Perú.

Ricardo Sánchez Serra

En medio de la ceremonia organizada el 15 de diciembre pasado en el parque miraflorino María Reiche, con motivo de la conmemoración del primer aniversario de los Acuerdos de Paz en homenaje al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Estado de Israel y el Reino de Marruecos, sorprendió tristemente que una bandada de azuzadores quiso interrumpir y boicotear el acto pacífico.

Los embajadores han procedido a la siembra de dos olivos, símbolo de la paz, en este emblemático parque de Miraflores. En el evento, estaban presentes, el anfitrión, el alcalde de Miraflores, Luis Molina, autoridades nacionales y locales, miembros del cuerpo diplomático, medios de comunicación y amigos de las dos misiones diplomáticas.

Curiosamente, desde el anuncio de la organización de esta actividad diplomática, instancias bien conocidas, enemigos de la paz han desplegado una vasta campaña de descrédito, ofensa, infamia y desinformación en contra de los organizadores. Intentaron, incluso, amenazar a los eventuales invitados para que desistan de asistir, alegando que más de doscientos manifestantes estarían presentes en el escenario de esta conmemoración y que podrían sufrir daños físicos y un berrinche mediático.

Más allá de sus macabros deseos, solo una decena de personas que portaban símbolos palestinos y banderas argelinas, bien adoctrinados, organizados y, lo más seguro, subvencionados por fuentes bien conocidas, lanzaron consignas contra la paz y contra el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Marruecos y el Estado de Israel.

No les bastó hacer el ridículo durante la inauguración del Remanso de Paz, sino que además esperaron sigilosamente hasta que los invitados marcharán y se atrevieron a pisar y profanar la placa conmemorativa develada en esta ocasión, demostrando así su rotundo rechazo a la paz y el bajo nivel de educación y de buenos modales que tiene esta gente y sus mentores. 

Lo inédito en esta mini e instigada manifestación, fue la presencia de una gran bandera argelina de enormes dimensiones, que difícilmente un ciudadano normal y corriente pueda obtener.

Otro hecho que llamó mucho la atención y que indudablemente tiene que indignar a todos los peruanos, fue la participación de unos niños, en pleno horario de estudio, en esta fallida “manifestación”.

Adoctrinar a estos niños y obligarles a sujetar pancartas llenas de mensajes de odio e intolerancia, a pesar de su muy temprana edad, y usarlos en una manifestación en contra de la paz constituye un grave delito y un abuso hacia la infancia en general.

¿Hoy hacen marchar a niños vulnerables en una manifestación en contra de la paz y mañana qué? Los van a reclutar o militarizar cómo hacen los grupos terroristas de Hezbollah y del Polisario. 

Afortunadamente, y gracias a la buena organización y a la vigilancia de un importante cordón de seguridad del Serenazgo de la comuna, establecido alrededor de esta celebración, las maniobras de los agitados manifestantes pro palestinos-argelinos no pudieron conseguir su objetivo y a decir la verdad, lograron desenmascarar su verdadera esencia intolerante y hostil a la paz, para que el pueblo y las autoridades peruanas y extranjeras sepan quienes son en realidad.

La paz, la convivencia y la tolerancia son la única vía para lograr la estabilidad y la prosperidad regional en Oriente Medio.

Fotos en el Facebook de Ahmed Shurrab

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