21 noviembre, 2021

La política esotérico religiosa conspirativa contra Israel

En estos tiempos oscuros infectados de esoterismo político-religioso nuestro enfrentamiento con los poderes ocultos está más que asegurado.

Foto: Wikipedia – Roberto stuckert Filho/PR/CC BY-SA 2.0.

José I. Rodríguez 

La oscuridad en la cual vivimos está básicamente gestada por el sincretismo entre paganas religiones y una clase política también pagana en su esencia que conspira para subyugar a una desdibujada e insensible humanidad sometida por el miedo a poderes ocultos. Un sincretismo oscurantista político-religioso que ha llevado a los hombres por derroteros violentos, tumultuosos y peligrosos con el resultado de millones de muertos en todas las épocas remotas y cercanas. 

La relación entre política, religión y esoterismo como tercer elemento sincretista son la base que han construido poderes arcanos que se jactan de mantener secretos que solo los miembros de tan oscuras sociedades llegan a conocer. La conjunción de política, religión y esoterismo son prácticas ocultistas compartidas por una mayoría, aunque no sean tan evidentes y visibles en la sociedad. La política religiosa esotérica es aquella que con decretos impositivos nos quieren hacer comulgar con una especie de ruedas de molinos paganos, en otras palabras, con hacernos tragar ideológicamente el oscurantismo esotérico y antisemita que pretenden imponer en el mundo.  

Las dictaduras, sean del signo que sean, no son más que religiones paganas que pretenden someternos bajo las directrices establecidas en los abismos de unas mentes perversas que a su vez han sido sometidas por el mal de generación en generación.  

Los políticos de todo signo y religiosos de todo rito, practicantes de las artes adivinatorias son una legión de amotinados contra el bien que pretenden tomar el control mental, espiritual y territorial de la mayor parte del mundo. Los casos históricos de dictadores de todo pelaje, gobernantes, presidentes, reyes, reyezuelos, sacerdotes y ciegos videntes del futuro aquellos que se acuestan en la misma cama ideológica con adivinos, médium o nigromantes han establecido una red político-religiosa y esotérica que está contaminando todo el planeta. 

Por todos es sabido que el extinto Chávez, antaño presidente de Venezuela, era un ferviente practicante de artes oscuras nigrománticas. En el libro del periodista David Placer titulado “Los brujos de Chávez” se describe al recién nombrado como un obseso de las consultas a videntes, de sesiones de ouija y de los rituales de santería cubana «Chávez utilizó la brujería para controlar Venezuela y manipular al pueblo. Hasta tal punto que la santería importada desde Cuba transformó la manera de hacer política». Una descripción del autor del informe, David Placer, que se queda algo corta para entender las aberraciones y aquelarres en los que participó e instituyó el contaminador político religioso esotérico más dañino de la historia del pueblo venezolano. Una contaminación inducida por la Cuba comunista del tirano Fidel jefe destacado de los santeros y babalaos cubanos.  

El mencionado Chávez era además de un violento ocultista un perverso antisemita que fue la causa directa de su muerte. El odio con todas sus entrañas que manifestó y vocalizó Chávez contra Israel se concretó en un cáncer que ni las brujas, ni los médicos o los brujos cubanos con todos sus supuestos poderes pudieron detener.  

La exhumación inducida y dirigida por Hugo Chávez a los restos de Simón Bolívar fueron el medio para practicar un rito esotérico con el objeto de comunicase con el espíritu del libertador Bolívar. Los que sostienen que la apertura de la tumba de Simón Bolívar le trajo la muerte a Chávez son los mismos espiritistas y santeros que también odian a Israel. La muerte de Chávez fue un juicio directo del Cielo por maldecir a Israel. Un juicio que también ha recaído en Nicolás Maduro que es así mismo un ferviente santero que dice hablar con el espíritu de su antecesor. 

El elemento distintivo de los egocéntricos dictadores ocultistas y demócratas esotéricos venidos a menos por la intervención directa del esoterismo es el odio mortal a Israel y al pueblo judío practicante de la religión pura establecida por el Cielo, como señalamos recientemente, en el monte Sinaí. El odio a Israel sale de los mismos infiernos e infecta a la clase político-religiosa esotérica internacional con claros visos de ser conspirativa contra Israel. La ONU no deja de ser, entre otras cosas, uno de los mayores espacios esotéricos político-religiosos cuya única razón de ser es la destrucción de Israel.  

Las políticas mal llamadas progresistas, comunismo esotérico disfrazado de socialismo democrático, están saturadas de nigromancia o invocación a los muertos produciendo miseria, dolor y muerte a cuantos se contaminan con semejantes aberraciones. La presión en toda Latinoamérica por parte de las políticas socialistas o comunistas están realmente sostenidas por la religión de la política conspirativa contra Israel inducida por el esoterismo en todas sus perversas formas ocultistas. La política-religiosa preñada de esoterismo es la que siguen buena parte de los dirigentes de medio mundo cuyas consecuencias se dejan sentir en sus respectivos países plagados de miseria, esclavitud y muerte. Hazlo saber. 

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