La misión naval de la UE en el Mar Rojo ha destruido 19 drones y misiles

Fragata Hydra de la Armada griega que participa en la Operación Aspides Foto: Jim Hampshire / Departamento de Defensa de EE: UU. Dominio Público vía Wikimedia Commons

La misión naval lanzada en febrero por la Unión Europea (UE) en el mar Rojo, bajo el nombre de ‘Operación ASPIDES’, ha destruido hasta ahora 19 drones y misiles disparados por los hutíes, al tiempo que ha protegido con éxito a 170 buques.

 

Así lo afirmó el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, en la base operacional de la citada operación, en Larisa (Grecia).


El también vicepresidente de la Comisión Europea defendió la misión naval como «un claro ejemplo de cómo la Unión Europea puede actuar eficazmente como proveedor de seguridad marítima», y aseguró que continuará operando en los próximos meses.

Grecia comanda la misión y acoge su cuartel general.

La operación tiene un mandato meramente defensivo, con el objetivo de escoltar a los buques mercantes que naveguen por el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán, el Golfo de Adén y el mar Rojo, y derribar los posibles misiles o drones que puedan lanzarles los hutíes.

 

Pero no ataca preventivamente las posiciones de los rebeldes, como hacen Estados Unidos y Reino Unido con la misión ‘Prosperity Guardian’.


Borrell recordó que desde octubre pasado (tras el estallido de la guerra entre Israel y el grupo terrorista islámico Hamás), «la seguridad en el Mar Rojo y el Golfo de Adén se ha deteriorado cada vez más», provocando «una crisis aguda».

Los hutíes lanzan ataques indiscriminados contra buques mercantes de distintos países que transitaban por el mar Rojo, el golfo de Adén y el estrecho de Bab al Mandeb, alegando que los navíos o bien pertenecían a Israel o se dirigían a puerto israelí, una afirmación completamente falsa en la enorme mayoría de los casos.

La tensión en la zona ha hecho que las principales navieras a nivel mundial continúen ajustando sus rutas para evitar cruzar por el mar Rojo, por donde transita el 8 % del comercio mundial de cereales, el 12 % del comercio de petróleo y el 8 % del comercio mundial de gas natural licuado


Según Borrell, los ataques de los hutíes son cada vez más sofisticados y «amenazan la seguridad marítima y el comercio internacional, y ponen en peligro la paz y la seguridad regionales».

Además, toda la situación redunda en fuertes subidas de los precios y la inflación.

«Una redirección del tráfico marítimo a través del Cabo de Buena Esperanza añade de 10 a 14 días por trayecto», lo que eleva los costes, explicó.

 

«El coste de un contenedor de China a Europa se ha duplicado», dijo el alto representante.


La situación afecta especialmente a los países de la región, como Egipto o Yemen, y causa «muchos problemas para la economía mundial», insistió.

«Estos atentados son un ataque directo a nuestros intereses -a los intereses de la Unión Europea-, a la paz y la estabilidad regionales y a la vida de las personas necesitadas», subrayó Borrell, al tiempo que reiteró el carácter «estrictamente defensivo» de la operación Aspides.


Seis países de la UE participan en la misión naval con fragatas en aguas internacionales de la región, y 15 Estados miembros contribuyen con personal en el cuartel general operativo.

Borrell recordó asimismo que Aspides coopera estrechamente con la operación AGENOR, dirigida por Francia, y con otros socios de la zona, y mantiene contactos regulares con la operación ‘Prosperity Guardian’, dirigida por Estados Unidos.

«Seguiremos actuando para limitar las capacidades de los actores violentos que arruinan las perspectivas de paz, amenazan a la población civil y ponen en peligro la seguridad marítima», prometió el jefe de la diplomacia comunitaria.

Agencias colaboraron con este artículo de Aurora

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.