El progreso de la mujer ultraortodoxa y sus secuelas

1 abril, 2024 , ,
Estudiantes ultraortodoxos en un curso de capacitación en ingeniería de software de Adva. Foto cortesía de Start-Up Velocity

por Dr. Israel Jamitovsky

Un reciente estudio de los Dres. Gilad Malach y Lee Cahaner del Instituto Israelí de Democracia en torno a la mujer ultraortodoxa en Israel arroja guarismos por demás elocuentes y hasta sorprendentes.  A tales efectos cabe efectuar la siguiente comparación. En el año 2000 sólo un 46% de las mujeres ultraortodoxas trabajaba y entre ellas un 64% lo hacía en los marcos educativos de la educación de su sector, a veces se trataba de tareas parciales porque no había lugar para ofrecer pleno empleo  a todas las interesadas en trabajar en este espacio.

Desde ese entonces transcurrieron 24 años y el cambio producido es aplastante. En  la actualidad un 81% de la mujer ultraortodoxa trabaja en tanto que en el resto de las mujeres  judías la tasa de empleo es 83%, es decir apenas una diferencia de un 2%. Tómese en cuenta  que la tasa de natalidad en el sector ultraortodoxo es de 6.4  hijos en relación a 3  en las restantes mujeres judías, por lo que es incuestionable que se trata de un guarismo impactante.Dato complementario a reseñar e invocar   es que sólo un 39% trabaja en el sector educativo ultraortodoxo.

Los antedichos investigadores señalan que el número de estudiantes ultraortodoxas que se presentaron a los exámenes del bachillerato saltó de 31% en 2009 a un 69% en el 2021, en tanto que en el plano académico y universitario durante ese mismo período, el número de estudiantes paso de 2.900 a 9.600.

Todo ello no es casualidad. La propia indigencia de su comunidad, la carencia de oportunidades determinaron que con la anuencia silenciosa de los rabinos del sector, las mujeres protagonicen una  silencia revolución. A diferencia de los varones, hace años que acceden a  los estudios básicos(matemáticas, inglés, informática)  y posteriormente se le agregaron asignaturas tecnológicas, que les permitió incorporarse mas tarde al espacio del High Tech.

La inserción en la sociedad general fue gradual. La mayoría de las estudiantes universitarias ultraortodoxas cursa sus estudios en espacios especiales erigidos para el sector, alrededor de 800 los hacen en universidades y centros académicos generales.

Se estima que un 30% de ellas trabajan  en distintos espacios con el resto de la población israelí. Guarismo importante a señalar es que se ha reducido considerablemente la brecha entre el salario de la mujer ultraortodoxa en relación al salario de  las demás mujeres(20%) y según los estudios practicados, en la mayoría de los casos, obedece a que la mujer ultraortodoxa trabaja menos horas, recuérdese el número de hijos en cada entorno familiar.

Disidencias entre los investigadores

El Dr. Malach sostiene que  transcurridas dos décadas del enorme progreso desplegado por la mujer ultraortodoxa, no asoman ni se registraron cambios dramáticos en cuanto a su estatus y como ellas encaran este proceso. Según este investigador, este colectivo continúa sosteniendo posturas conservadoras en tópicos como democracia, apertura, etc. En el mundo el avance de la mujer conllevó la reducción de la tasa de natalidad  ,fenómeno que no se detecta en este caso, habida cuenta que la mujer ultraortodoxa que trabaja en el espacio del High Tech, trae al mundo casi el mismo número de hijos que  aquella que desempeña tareas educativas.

En cambio para la Dra. Cahaner, la salida de la mujer ultraortodoxa de su espacio conlleva distintas secuelas. Ante todo la postergación en la edad de contraer enlace pero asimismo sus acciones suben en este campo habida cuenta de los ingresos de una mujer que opera en High Tech. Ello también le permitirá acceder a cargos de conducción e influencia en su comunidad, y su consideración asciende notablemente tanto en el ámbito de su hogar como en su  entorno general.

La Dra. Cahaner sostiene que la formación universitaria y académica y el hecho de trabajar fuera del marco ultraortodoxo dejan inexorablemente su impronta Si sus hijos no estudian en el colegio las asignaturas básicas, ella se encargarán de que  en horas fuera del colegio y privadamente aprendan inglés y matemáticas. A diferencia de lo que señala el Dr.Malach, en estas mujeres se registra un leve descenso en la tasa de natalidad,5 hijos en vez de 6.4

La mujer ultraortodoxa siempre trabajó, permitiendo de tal modo que su esposo pueda continuar sus estudios religiosos.En la actualidad, al acceder a una mejor remuneración, paradojalmente  puede suceder que la secuela  inevitable sea que sus hijas mujeres continúan la ruta de su madre, en tanto  que su esposo y sus hijos varones desistan de trabajar de por vida o por mucho tiempo.  Ante ello, señala la Dra. Cahaner que emergen claros indicios que  el éxito de la mujer configura todo un referente,  que el hombre lejos de conformarse sigue precisamente su ejemplo, anhela salir a trabajar y que el aumento del salario de la mujer conllevó igualmente un crecimiento en los ingresos de su esposo.

Compartir
Subscribirse
Notificarme de
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

3 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios