El misterio del fútbol israelí

Pablo Sklarevich
“¡Hoy, todos somos Beer Sheva!” decía el locutor de radio, refiriéndose al partido de vuelta que, al cierre de esta edición, están jugando el Hapoel y el Maribor Nogometni de Eslovenia.
En la contienda de ida, en la capital del desierto del Néguev, Hapoel venía perdiendo por un tanto; pero logró dar vuelta, en el segundo tiempo, el partido hasta conseguir un esforzado 2-1, para mantener el sueño de adueñarse de una de las diez últimas plazas que completarán el cartel de la fase de grupos de la Liga de Campeones 2017-2018 europea.
No obstante, el ansia de ocupar un lugar al lado de los famosos no hace más que resaltar el misterio de la mediocre performance general del fútbol nacional. Desde México 1970 que la selección israelí no se ha visto en un Mundial.
Se dice que Israel se destaca como una exitosa “Nación Start up”, con una alta capacidad innovadora en alta tecnología; pero no tiene esa misma reputación como semillero de jugadores de balompié.
La argumentación de que los judíos y el deporte no se llevan bien es un mito que no resiste el análisis, ni la prueba de los hechos. Por el contrario, la participación de los judíos en los deportes ha sido discutida ampliamente en la literatura académica y popular, debido a la percepción del rol de los deportes como una vía para el pueblo judío para superar obstáculos y participar en la sociedad secular, especialmente en Europa y las Américas.
Tal vez la respuesta la tenga la etnología. El antropólogo Eduardo Archetti notó que el fútbol sirvió desde sus comienzos en Argentina como un ritual de masculinidad, un rito de pasaje de la infancia a la adultez, y de socialización de los hijos de los inmigrantes. La identidad nacional fue formada por los jugadores de polo, los jugadores de fútbol y los bailarines de tango, apunta Archetti.
Muy probablemente ese lugar pudo haber sido ocupado en Israel por el Ejército; y por sobre todo, por sus unidades de combate: Golani, Paracaidistas, Najal, Artillería, Tanquistas, Ingenieros de Combate, pilotos, marinos, etc.

Compartir
One thought on “El misterio del fútbol israelí”
  1. Israel internacionalmente en los deportes sólo es conocido por el baloncesto y apurando sólo por el Maccabi de Tel-aviv, además se critica que el Maccabi es un equipo de ex-NBA nacionalizados. En España hubo un cambio en los clubs de fútbol con el presidente Lendoiro en el Deportivo de la Coruña, prácticamente todos sus partidos tenían la curiosidad de conocer si jugaría algún español, y los españoles criticaban que hubiera tanto extranjero, al final el Depor consiguió ganar una liga y llegar lejos en La Champions, una hazaña siendo una ciudad de perfil bajo con un club del montón para abajo. Con el tiempo el resto de clubs copiaron el modelo Lendoiro, pasaron de tener 3 extranjeros a lo que se ve hoy, a la vez que los jugadores españoles se profesionalizaron, dejaron de llorar cuando perdían, protestar por el arbitraje europeo en su contra, de acostumbrarse a perder contra los italianos en el último minuto, etc. Aparte, el dinero de las televisiones ha alcanzado cifras desorbitantes, los dos grandes, Real Madrid y Barcelona, superan los 600 millones de euros por temporada, pero es que hasta los de abajo ya van por 30-40 millones de euros, 10-20 veces el presupuesto de un club israelí, hasta en Argentina es difícil que los clubs grandes alcancen esas cifras. Se habla de copiar el modelo holandés, un país muy pequeño pero con buenos jugadores, el modelo del BarÇa que intenta sacar jugadores de sus escuelas de fútbol, pero la realidad es que cada días es más importante el dinero y la televisión si se quiere ganar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.