¿El gigante chino llega a Damasco?

La semana pasada, China y Siria firmaron un Memorando de Entendimiento para integrar a Siria en la Nueva Ruta de la Seda (Iniciativa de la Franja y la Ruta).

Foto ilustración: PublicDomainPictures vía Pixabay

Por Carmit Valensi y Galia Lavi

Siria se une así a otros países de Oriente Medio que son socios en la iniciativa: Irán, Arabia Saudí y Turquía.

Como parte del memorando, firmado por el jefe del Comité de Planificación y Cooperación Internacional de Siria, Fadi al-Khalil, y el embajador chino en Siria, Feng Biao, se llegó a un acuerdo sobre la expansión de las relaciones económicas entre Siria y China y otros países miembros en la iniciativa sobre comercio, tecnología, comunicaciones, educación y cultura.

Desde hace bastantes años, Siria se ha esforzado por fortalecer las relaciones con China, como apoyo adicional, junto a Rusia e Irán.

Si bien estos dos últimos países no tienen la capacidad económica para ayudar a reconstruir el país devastado, en opinión de Siria, China podría ser un inversor clave.

La cooperación con China es, en vista del régimen de Damasco, un medio para eludir las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos a Siria en virtud de la Ley César.

A diferencia de Siria, China no obtiene beneficios económicos significativos de la cooperación.

Las empresas chinas a menudo se abstienen de invertir en países que no son políticamente estables o están en estado de guerra, y las condiciones en Siria todavía están muy lejos de brindarles la seguridad necesaria para la inversión.

No obstante, los funcionarios chinos a menudo hacen declaraciones sobre la futura cooperación y promesas de ayuda humanitaria, aunque en la práctica, estas son de alcance limitado.

Sin embargo, además de las consideraciones económicas, el Memorando de Entendimiento incorpora una serie de beneficios para China: mantener las relaciones con Siria a fuego lento; presentar una postura desafiante ante la política de sanciones de Estados Unidos hacia los líderes de los países árabes; y crear una imagen de que China es una «potencia responsable» que toma parte activa y constructiva en el mantenimiento del desarrollo y la estabilidad en el Medio Oriente.

Además, mientras EE. UU. y sus aliados critican la situación de los derechos humanos en China y piden un boicot diplomático de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, China necesita otras voces más comprensivas para presentar a su audiencia nacional, creando una imagen más positiva de sí misma.

Fuente: INSS The Institute for National Security Studies

Compartir

#, #, #, #

Subscribirse
Notificarme de
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios
Telegram Aurora

Más sobre Medio Oriente