¿Cuánto tiempo servirán los conscriptos de hoy en las Fuerzas de Defensa de Israel?

Por ley, los hombres reclutados por las FDI ahora deben servir 30 meses, pero en realidad, el plazo de su servicio no es claro. Las FDI no se han preparado para este marco de trabajo de servicio reducido, y buscan enmendar la ley y restaurar la anterior estructura de trabajo de 32 meses. El gobierno […]

Foto: Cabo Yuval-Shmueli Unidad del Portavoz de las FDI CC BY-SA-2.0

Por ley, los hombres reclutados por las FDI ahora deben servir 30 meses, pero en realidad, el plazo de su servicio no es claro. Las FDI no se han preparado para este marco de trabajo de servicio reducido, y buscan enmendar la ley y restaurar la anterior estructura de trabajo de 32 meses. El gobierno aún tiene que tomar una decisión al respecto, y todavía no es claro cuándo se disipará esta incertidumbre.

En diciembre de 2016, la Knéset aprobó reducir el servicio militar obligatorio para los hombres, de 32 a 30 meses para todos los reclutas que se alistaran desde julio 2020. Sin embargo, las FDI continúan operando de acuerdo con la estructura de trabajo de 32 meses de servicio y, sobre la base de las consideraciones militares profesionales, buscan enmendar la ley y restaurar el servicio de los 32 meses. Conforme a un comunicado de la Knéset, el Ministro de Defensa “todavía tiene que formular su posición respecto de la cuestión”. La respuesta que se les informe a las FDI debe afrontar varias consideraciones, pero es hora de que los escalones políticos decidan sobre el asunto; cualquier disparidad entre la ley y los planes de los recursos humanos de las FDI es injustificada y podría violar los derechos de los soldados. Existe otro problema fundamental en riesgo: están creciendo las restricciones al modelo del “ejército del pueblo”, a raíz del incremento sostenido del número de personas que deciden no servir en las FDI o que están exentas del servicio militar por razones físicas o de salud mental. Esto podría generar una merma en la motivación entre los demás reclutas a la hora de servir en las FDI. Por lo tanto, el gobierno debe establecer un comité público para tratar todos los aspectos relacionados con esta cuestión.

En marzo de 2018, las FDI comenzaron a liberar a los soldados masculinos tras 32 meses de servicio, y la duración del servicio obligatorio se había reducido desde los 36 meses. En julio de 2020, se hizo efectiva otra reducción de dos meses, por lo que los reclutas ahora deben servir 30 meses. Desde julio de 2015, el servicio militar para los hombres se redujo en un total de 6 meses.

El 1 de noviembre de 2020, el representante de las FDI que compareció ante el  Subcomité de la Knéset para los Efectivos de las FDI, presidido por la general (ret.) diputada Orna Barbivai (Azul y Blanco), declaró: “Continuamos operando conforme a la estructura de 32 meses de trabajo”, y no la de 30 meses estipulada por ley. Aseveró que esto se debe a una escasez de recursos humanos en los cohortes que las FDI más necesitan, por dos razones:

  1. El aumento demográfico en el número de posibles reclutas se ve compensado por el disparo en las exenciones del servicio por razones físicas y de salud mental. Esto ocasiona dificultades considerables en las designaciones, que incluyen unidades de combate. Esto, según manifestó, está relacionado con una tendencia creciente entre posibles reclutas que consideran otros valores superiores al valor del servicio militar en general y las unidades de combate en particular. Añadió que en el largo plazo esto puede poner en riesgo el modelo del “ejército del pueblo”. También informó que las FDI están considerando avanzar con la ley que posibilite ofrecer incentivos a los soldados en unidades de combate de élite a fin de revertir esta tendencia.
  2. La reducción de dos meses adicionales de servicio según lo establecido por ley dificultará el cumplimiento de las misiones militares, en particular en lo que a las operaciones de combate respecta. Las nuevas reducciones perjudicarán la efectividad del entrenamiento y por lo tanto, el nivel de preparación. En consecuencia, las FDI les informan a los nuevos reclutas que se les podría aplicar en su caso una enmienda a la ley, para que puedan servir durante 32 meses, y no 30, tal como lo dicta la ley actual.

En la reunión del comité de la Knéset, un representante del Ministerio de Defensa sostuvo que no tenía una respuesta definitiva sobre el problema. “El ministro de Defensa conoce la situación legal, y de no haber un cambio en la ley, las FDI deberían prepararse para un servicio de 30 meses para los hombres. No se ha tomado una decisión que promueva una enmienda, y no se tomarán medidas sobre el asunto hasta que éste se analice y el ministro tome una decisión”. Destacó que el análisis de la cuestión aún está en marcha, pero los temas más urgentes, como la pandemia del Coronavirus, los problemas urgentes de seguridad, y la situación política compleja tienen mayor prioridad.

«No se ha tomado ninguna decisión» Benny Gantz ministro de Defensa de Israel Foto: Chen Galili/INSS

La presidenta Barbivai le exigió al ministro de Defensa formular una respuesta concreta y basada en los hechos sobre la duración del servicio militar: “Hubiéramos preferido tener un proceso ordenado para definir la visión del futuro del servicio militar, pero las necesidades de seguridad están aquí y ahora, y los militares dieron señales de alarma, indicando que no pueden cumplir con sus misiones. No vemos la hora de que se resuelva el caos político”.

Importancia 

Las FDI buscan retirar su consentimiento previo para acortar el servicio obligatorio. El compromiso de las FDI de aceptar un servicio de 30 meses se basa en la cláusula de un acuerdo de noviembre de 2015 entre el entonces ministro de Defensa Moshé Ya’alon y el otrora ministro de Finanzas Moshé Kahlon que establecía un marco de trabajo acordado para los principios a largo plazo de un presupuesto de defensa. La cláusula estipulaba el servicio militar de 30 meses y fue ampliamente reconocido desde su adopción hace 5 años. Sin embargo, el plan actual multi-anual de las FDI, “Momentum”, que aún debe aprobar el gobierno, plantea el interrogante que el servicio de 30 meses se queda corto a la hora de cumplir con las necesidades actuales y futuras de las FDI. El nuevo plan se enfoca en promover las capacidades tecnológicas y de combate de las unidades de las FDI, que los altos niveles del ejército consideran más demandantes que los del plan anterior de 5 años, en especial en vista a las crecientes amenazas por parte de Irán, Siria y Hezbollah.

La falta de recursos humanos que advirtieron los militares no es sobre el número general de reclutas. Más bien, hace foco en la falta de soldados en las categorías particularmente requeridas de las unidades de combate, los activos tecnológicos, y otras formaciones que están relacionadas de manera directa con el apoyo del combate. Es probable que algunos dominios las FDI tengan un excedente de recursos humanos. Si bien un servicio más corto en las unidades de preferencia podrían impactar de forma negativa las capacidades de combate, tanto de las unidades regulares como las de reserva, un servicio obligatorio más corto posee un importante valor civil, económico y social.

Ceremonia de juramento en las FDI Foto: Portavoz de las FDI CC BY-SA 2.0

En cuanto al escalón político, en particular el ministro de Defensa, esta cuestión representa un dilema complejo. Por un lado, el ministro debe considerar seriamente las exigencias del jefe del Estado Mayor, dado que conlleva la responsabilidad de planear e implementar el desarrollo de la fuerza de las FDI. Por otro lado, revocar la ley existente sobre este tema a pedido de las FDI podría considerarse como una violación del acatamiento militar a las autoridades políticas como la ley así lo exige. Esta situación indebida, que puede atentar contra el derecho de los reclutas a la hora de planear su futuro post-militar, debe terminar. Se debe tomar pronto una decisión sobre esta cuestión – ya sea enmendar o ratificar la ley vigente – y se debe acabar con la incertidumbre existente, por el bien de los soldados y los civiles. La incertidumbre genera una sensación de vacío que puede socavar la confianza de los reclutas de las FDI y en consecuencia puede disminuir aún más la motivación de los futuros soldados a la hora de servir, lo que exacerba el desafío de los recursos humanos. Esto es particularmente cierto en la actualidad, puesto que el gobierno no promulgó un presupuesto de estado para 2020, que incluye el presupuesto para defensa, y no ha iniciado seriamente con los preparativos para el presupuesto del 2021.

Más allá de esta cuestión específica y tangible, el “elefante en la habitación” es la política general de reclutamiento de las FDI y del grado de cumplimiento de los principios del “ejército del pueblo”. Alrededor de la mitad de los civiles en edad de reclutamiento no se están alistando ni están sirviendo – una cifra alarmante y creciente. Sería conveniente que el gobierno establezca un comité público que incluya al Ministerio de Defensa, el Consejo de Seguridad Nacional, los ministerios civiles, y los representantes públicos para revisar la duración del servicio obligatorio y de los posibles modelos nuevos que aborden la brecha creciente entre los reclutas y los no-reclutas. Por el momento, deberían considerarse de manera favorable otras opciones de incentivos para servir en las unidades de combate.

Fuente: INSS  The Institute of National Security Studies

Traducción de Michelle Terdjman.

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