Cualquiera puede: Patatas pasteleras para Pésaj

Gil Sluki, el chef de la naturaleza, nos trae para Pésaj una receta sencilla y deliciosa de hojaldre de patata en aceite de oliva (en lugar de mantequilla), que todos pueden hacer fácilmente.

Gil Sluki

Gil Sluki es conocido como “el chef de la naturaleza”, un muy famoso chef y agricultor del Moshav Givati, cuya historia nos conmovió a todos. El chef del famoso restaurante “Sheila”, que tuvo que cerrar por la epidemia. Regresó al moshav y montó un sistema de marketing digital para la venta de hortalizas de poca fumigación, cosechadas ese día y con sabor a antaño. El negocio se ha convertido en una historia de éxito, ya que ofrece productos frescos a los consumidores desde la tierra directo hasta la casa. Meshek 27, Moshav Givati. Se pueden buscar otras recetas en el Instagram “Gilsluki”.

Pastel de Papas

Ante la llegada de la festividad Gil nos dice con todo su buen humor: “Que no haya pan durante unas semanas, no significa que tengan que comer solo matzá”. Explica que cuando llega Pésaj uno está obligado a pensar en la primera parte del conocido refrán atribuido a María Antonieta “Si no hay pan” pero la continuación original “comer tortas” no siempre es relevante, dado que aquí la respuesta obvia seria “comer matzá”. Pero como no siempre nos gusta, no tenemos más remedio que complementarla con el sustituto de carbohidratos más adecuado para Pésaj: papas.

 No hay duda de que Pésaj es la gran fiesta de las papas, que funcionan no solo como alimento sino también como almidón y como mejor sustituto de la harina y este es también el lugar para recordar que, históricamente, eso es exactamente lo que la elevó a su estatus actual y respetable, en el plato de la mayoría de las cocinas del mundo. Aunque nuestros antepasados, que salieron de Egipto desconocían este modesto tubérculo, unos pocos miles de años después de ese evento el mismo registró logros impresionantes.

Antoine Parmentier. Foto Wikipedia

Las patatas no se conocían fuera de las fronteras de América antes del descubrimiento del continente, a finales del siglo 15 y cuando llegaron a Europa, fueron alimento sospechoso, se consideraron venenosas y se utilizaron como alimento para el ganado. Pasó mucho tiempo hasta que los habitantes del viejo mundo llegaran a conocer sus milagrosas cualidades como alimento, que los indígenas de América habían descubierto ya tiempo atrás. Además este tubérculo servía como exitoso sustituto de los cereales, cuyo cultivo no era siempre exitoso.  Pero debe su gran conquista a una brillante operación de marketing de un farmacéutico llamado Parmentier, que logró vender la idea a los franceses y salvar a las masas populares de la desgracia del hambre durante la gloriosa revolución.

Del mismo país y de su buena cocina, también llega la sencilla de Gil Saluki que se basa en tan solo cinco ingredientes.

Chips de polenta

Originalmente se usa mantequilla, pero el aceite de oliva hace un trabajo excelente, es saludable y también hace que el plato sea “parve”. El pastel se puede servir como plato principal en una comida vegetariana o en una cena ligera, junto con una ensalada de lechuga o una ensalada de verduras.

Pastel de Patatas al horno.
Ingredientes (6 porciones):
750 gramos de patatas, un tercio de taza de aceite de oliva, sal, pimienta negra, molida gruesa, nuez moscada ligeramente rallada.
Preparación: Engrasar con aceite de oliva una cacerola pequeña sin asa, molde o recipiente redondo de “Pyrex”. Pelar las patatas y cortarlas en rodajas muy finas (preferiblemente en un procesador con disco rebanador). Colocar una capa delgada de rodajas en un bol. Rociar con aceite y espolvorear sal, pimienta y nuez moscada. Continuar colocando las rodajas en capas, con el aceite y las especias en el medio. Hornear en horno precalentado a 180 grados durante unos 45 minutos, hasta que las patatas estén blandas y la superficie dorada.

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