9 septiembre, 2021

15 miembros del nuevo gabinete de Afganistán figuran en la lista negra de terroristas de la ONU

Sobre el nuevo ministro del Interior afgano, Sirajuddin Haqqani, pesa una recompensa de 10 millones de dólares por parte de Estados Unidos para quien ayude a su captura.

Un combatiente talibán en las afueras del Aeropuerrto de Kabul Foto: REUTERS TV.

Un exfuncionario del Gobierno de Afganistán dijo a la agencia de noticias EFE bajo condición de anonimato que alrededor de 15 miembros del nuevo gabinete talibán están en las listas negras del Consejo de Seguridad de la ONU. A su vez, muchos de ellos cuentan con órdenes de captura de las agencias de Estados Unidos.

«No solo son una amenaza para la seguridad de Afganistán, sino también para la seguridad de la región y los países del mundo», expresó la fuente.

La designación del gabinete provocó críticas de la comunidad internacional. Ésta cuestionó no solo la presencia de líderes de la base dura del movimiento, sino también el poder entregado a individuos considerados como amenazas terroristas.

«El Emirato Islámico condena en los términos más enérgicos que Estados Unidos y otros países estén haciendo declaraciones tan provocativas y tratando de inmiscuirse en los asuntos internos de Afganistán», sentenciaron los talibanes en el escrito.

Asimismo, los talibanes exigieron la exclusión de sus líderes de las listas negras. «Instamos a que estas políticas incorrectas se reviertan de inmediato a través de interacciones diplomáticas», demandó en un comunicado el nuevo Gobierno afgano.

Terroristas en el Gobierno

Entre los nuevos gobernantes se destaca Sirajuddin Haqqani. Sobre él pesa una recompensa de 10 millones de dólares por parte de Estados Unidos para quien ayude a su captura. Haqqani fue nombrado esta semana como nuevo ministro de Interior.

Sirajuddin, de 48 años, es el jefe de una de las agrupaciones insurgentes más temidas en Afganistán: la red Haqqani, fundada por su padre, Jalaluddin Haqqani, para luchar contra la invasión soviética en la década de 1980 y que se encuentra detrás de algunos de los atentados más sangrientos cometidos en territorio afgano.

La red Haqqani, designada como organización terrorista por Estados Unidos, se asoció con los talibanes cuando el grupo islamista llegó al poder en 1996.

«Funcionarios del Pentágono han comentado que algunos miembros del gabinete del Emirato Islámico (como se autodenominan los talibanes) o miembros de la familia del difunto Haqqani están en las listas negras de Estados Unidos y siguen siendo objetivos«, subrayó el comunicado del régimen.

Para los talibanes «esta posición es una clara violación del acuerdo de Doha que no beneficia ni a los Estados Unidos ni a Afganistán», indicó en referencia al pacto firmado en febrero de 2020 entre Washington y los islamistas con el que se acordó la retirada de las tropas internacionales del país asiático.

Para los talibanes, «la familia del honorable Haqqani es parte del Emirato Islámico y no tiene un nombre ni una estructura organizativa separados», señaló el portavoz en el comunicado.

«De manera similar, en el acuerdo de Doha, todos los funcionarios del Emirato Islámico sin excepción formaban parte de la interacción con EE.UU. y deberían haber sido eliminados de las listas negras de la ONU y EE.UU., una demanda que aún sigue siendo válida», remarcó. EFE y Aurora.

Compartir

#, #, #, #, #

Más sobre Medio Oriente