Trump puede romper el estancamiento entre israelíes y palestinos

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El presidente Donald Trump y el primer ministro Biniamín Netanyahu en Israel

Convencer a los líderes palestinos de la fuerza inmensurable de Israel

A.J. Caschetta

La historia demuestra que las guerras terminan definitivamente sólo cuando uno de los lados no tiene más esperanza alguna de éxito, como ocurrió en Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial. Los palestinos todavía no han renunciado a su fantasía de un Estado palestino “desde el río hasta el mar”. La mejor manera para Washington de hacer avanzar el proceso de paz es convencer a los líderes palestinos de la fuerza inmensurable de Israel.
“Luego que el liderazgo reconozca esta realidad, la población palestina en su conjunto y eventualmente con el tiempo, otros Estados árabes y musulmanes, conllevarán a una resolución del conflicto”, expresa Daniel Pipes, presidente del Foro del Medio Oriente, la fuerza intelectual recién creada del “Israel Victory Congressional Caucus”.
En Arabia Saudita, el presidente Trump declaró el compromiso inquebrantable de América de ayudar a Riad (capital d

En la visita de Donald Trump a Israel
En la visita de Donald Trump a Israel

el país) de confrontar la crisis del terrorismo islámico y el terrorismo de todo tipo. Una nueva coalición de legisladores estadounidenses cree que él debe hacer un compromiso igualmente importante para Israel.
La política oficial de EE.UU. en el conflicto entre Israel y Palestina durante mucho tiempo se ha centrado en un “enfoque basado en el agravio” para la resolución de conflictos y la lucha antiterrorista. Abordar las quejas indicadas de los extremistas palestinos, según este razonamiento, reduce sus motivaciones para la lucha y permite a sus líderes y los de los países árabes hacer la paz.
Por lo tanto, el objetivo perenne de la diplomacia estadounidense ha sido presionar o persuadir al Estado democrático de Israel a hacer concesiones a la autoritaria OLP convertida en Autoridad Palestina (AP) con la esperanza de aplacar a las masas palestinas (siendo que la mayoría de ellos, incluyendo 1,6 millones en Gaza, gobernados por Hamás y no viven en el territorio en disputa).
Mientras que la fórmula “tierras por paz” que presiona a Israel a entregar tierras a aquellos que fueron derrotados, por la promesa que está por venir, satisface a los gobiernos árabes y diplomáticos de carrera del Departamento de Estado, en el propio terreno fue un desastre.
Cada nueva concesión fue vista por los líderes palestinos como una señal de debilidad por parte de Israel lista para ser explotada, alimentando sus fantasías de victoria final y por lo tanto prolongando la miseria del pueblo palestino y todos los involucrados. Por supuesto, rendiciones incondicionales como las que se llevaron a cabo en la cubierta del USS Missouri en la Bahía de Tokio han sido escasas desde la creación de la ONU poco después.

Manifestación a favor del  grupo terrorista Hamás
Manifestación a favor del grupo terrorista Hamás

Las guerras a menudo persisten durante años, incluso décadas, luego los lados ganadores son disuadidos de llevar los conflictos a su fin por presiones internacionales.
Una excepción de la vieja escuela a esta regla se produjo en 2009, cuando Sri Lanka se liberó de sus décadas de conflicto con los separatistas Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE). Evitando una nueva ronda de negociación, seguido de un punto muerto, ataques terroristas y represalias del gobierno, el gobierno lanzó una guerra sin cuartel decisiva para derrotar al LTTE y reclamar totalmente la parte norte de la isla. Desde entonces, Sri Lanka efectivamente fue librada del terrorismo.
Los nacionalistas Tamil todavía tienen sus quejas, por supuesto. Pero con Sri Lanka avanzando en los últimos ocho años hasta convertirse en el país del sur asiático más próspero y en un oasis de calma considerado como la vanguardia de los destinos de turistas de Sudáfrica, pocos sienten allí la necesidad de agarrar un arma.
La situación de Israel no es tan diferente a la de Sri Lanka. Los palestinos no renunciaron a su fantasía de un Estado palestino desde el río hasta el mar. La mejor manera de Estados Unidos de avanzar en un proceso de paz es convencer a sus líderes del poder israelí.
Si el presidente Trump realmente quiere tener éxito donde otros han fracasado en la resolución del conflicto árabe-israelí, debe demostrar que los EE.UU. apoya a su aliado israelí sin reservas. Se podría empezar, por ejemplo, con el anuncio de Israel que los Estados Unidos está moviendo su embajada a la capital, Jerusalén.
Fuente: Instituto Gatestone

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