Opinión: Traición a la Libertad

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Dra. Bejla Rubin 

Hablaremos de Der Geist in gefahr, queriendo ello decir “El espíritu en peligro” cuando no cunde la razón y se impone un populismo, o mejor dicho, “ una masa populachera, chusma” según la nominara Hanna Arendt, y se la deja obrar dirigida por un liderazgo mal intencionado que hace sucumbir lo ganado por la civilización y la tradición cultural durante siglos.

En épocas donde rige la barbarie, esa contracara de la civilización, la voz de los intelectuales son los que deben pronunciarse en su defensa, debido a ello los demagogos los definen como una gran molestia. La nominación peyorativa de “esos intelectuales,¿ qué más? “ bien marca su rechazo , su aversión.

En 1978 Dietz Bering escribe Die Intellektuellen. Geshichte eines Schimpfwortes (Historia de un insulto) . La palabra Intellektuellen, la historia léxica real, se la acuña en Alemania durante el Affaire Dreyfus en Francia a principios del siglo XX. Aquellos intelectuales franceses que lo defendieron, entre ellos el periodista Emile Zola, son los dreyfusard, neologismo que marca la entrada del intelectual en Europa, su opinión a favor o en contra de algún político, pero que no afectó al idioma inglés.

Recordemos que el Affaire Dreyfus es esa condena a él de corte altamente antisemita culpándolo, sin fundamentos probatorios, de alta traición a la patria, de vender armamentos secretos a Alemania.

También son importantes los pronunciamientos de los intelectuales alemanes entre 1918 hasta la toma del poder de Hitler en 1933, todos argumentos dilatorios en su contra, pero que no fueron tomados en cuenta.

Schiller piensa que la función del artista, y yo digo, al igual que el espíritu del intelectual, debe ser libre, testigo e hijo de su tiempo que delata pero sin odios ni sometimientos partidarios para defender su libertad soberana, poner su voz, casi como una abstracción creativa y no como una obra fáctica, proselitista o propagandística, porque de hacerlo “trasgrede sus derechos como poeta” y bastardea su arte, dirá Schiller.

El artista obra desde la estética porque sólo a través de ella es dueño de su deseo, distinto si queda subsumido, atrapado en las demandas políticas y al capricho de los demagogos donde su arte pasa a ser decorativo, no denuncia el trasfondo del padecer del alma humana como testigo de su época. Cuando esto acontecía, su arte era de vanguardia, creativo, Hitler muy estúpidamente lo denominaba “ arte degenerado”.

Volviendo a la masa populachera la vimos surgir durante el nazismo, la vemos reflotar hoy en día con los movimientos fundamentalista, ciegos e irracionales, no sólo en cuanto a los árabes y palestinos, sino cuando impera el odio ciego e irracional contra todo aquel que no adhiera al dogma populachero impuesto por todo líder demagógico, llámese éste Fidel Castro, Stroessner, Chavez o Maduro.

El Geist está en las antípodas del Macht, o sea, pone en disyunción Espíritu de Poder, el uno está del lado de la razón, de lo sensible del ser, el otro de manos de la codicia desmedida de todo líder totalitario. A ese poder desmedido lo vimos ejercer en Musollini, Hitler, Perón, y los hoy emuladores antes mencionados de América Latina.

El Geist de los filósofos, poetas, intelectuales sensibles equivale en inglés a mind, intelligence, spirit y understunding, todos términos que implican compromiso, responsabilidad y razón.

Los intelectuales, últimos dinosaurios de la República de Weimar, en su diario impreso de la izquierda liberal apartidista, publica en su último número en 1933, año en que asume Hitler al poder, después del atentado al Reichstag, el 27 de febrero de 1933, lo siguiente: “Quizás sea el momento de recordar que siempre hemos alzado una voz de advertencia, que nunca hemos temido cargar con el calificativo de eternos descontentos para los que nunca está bien nada. Por doloroso que sea decirlo, nuestras críticas y nuestras advertencias estaban más que justificadas. Sin embargo, el trabajo prosigue, pues el espíritu (Geist) triunfará a pesar de todo”.

Es un grito desesperado de auxilio y de delación frente al horror que ellos vislumbraban como futuro, y que por cierto no se equivocaron, pero que la chusma ciega no quiso ni ver ni oír, de ahí que el Geist alemán peligraba, ya nadie se acordaría en los 12 años del nazismo que hubo un Heine, Freud, Hegel, Beethoven, Kant, Goethe, Schiller y tantos otros, sólo se oiría la patética resonancia de un Wagner camino a las cámaras de gas.

El Geist lo ponemos del lado de la cultura y su transmisión, en cambio la política totalitaria del lado del Macht, del poder y su deseo desmedido de sojuzgar al opositor, y si se llegaba a una resolución extrema, incluso de aniquilarlo. Debido a ello el nazismo de manos de su Ministro de Propaganda, Dr. Joseph Goebbels afirma: “hablenme de cultura y saco un arma”.

¿Por qué le temen tanto los demagogos a los seres pensantes, cultos y llenos de Geist? Posiblemente a su libertad de pensamiento, a que nos los puede sojuzgar ni vender espejitos de colores ni lemas dogmáticos vía la herramienta más potente que creó su ministro: la propaganda, término unívoco que no admite comparaciones ni elecciones libres, es Eso y tan sólo Eso, llámese Hitler o la muerte!

Entonces, cuando cunde el Macht, el poder absoluto no ha lugar a los espíritus libres, creativos, pensantes , siendo así, ponen a la cultura y a los cultos camino a la extinción, como si el significante del saber quedara forcluído, perdido en las tinieblas del dogmatismo, en su hora más oscura y tenebrosa, y es esa nuestra misión, nuestra tarea como intelectuales y amantes del saber despertar al sujeto, que apueste a una mirada viva, deseante que los oriente en la vida, cuestionando los mandados demagógicos del Otro, no dejándose embaucar, ni seducir por ningún canto de sirenas, pues éstas, conducen a la muerte, no tan sólo de los cuerpos sino también de las mentes.

Debido a ello apelamos a que el Macht  no mate al Geist, al espíritu vivo de cada uno, que aún pueda asombrarse de lo que la vida y sus enigmas le pueda brindar. De allí que quien habita en Die Geist se lo considera un ser libre, lazarillo que lo orienta en su deseo, hacho que nadie se lo puede robar ni domesticar. Es la sensibilidad del poeta, su mirada sin ambages la que nos arrima sus verdades, que para muchos son aún futuro, pero para ellos, una lectura clara del tiempo histórico que les toca vivir. Es así como Goethe y Schiller se preguntaban: “ ¿Alemania? pero ¿dónde está? No puedo localizarla, ese país en el que empieza la cultura donde acaba la política”. (Das deutsche Reich).

Clarísimo, la política no comulga con la cultura, como si ésta, la cultura, fuera una entidad sin fronteras, ni tratados mercantilistas, y quienes la comparten hacen, como diría Borges, a una comunidad de conjurados, de hacedores, donde el acto, Tat, acompaña al Verbo, distinto de las guerras políco-económicas y religiosas que matan al diverso, le despojan su identidad y masacran su descendencia para que no quede rastro ninguno de su paso por este mundo.

Para finalizar reafirmamos una vez más, que lamentablemente para ellos, ya sea nazis, ya sea los fundamentalistas políticos, ya sea los eternos antisemitas, aclamamos a viva voz: ¡Aún estamos acá!

2 Comentarios

  1. El problema de las ideologías, aunque coloquen a todos sus mismas orejeras de burros, es que tienen sus mínimas propias preferencias artísticas, entonces no se les puede atacar con lo de que sean incultos ni reduccionistas, en el caso del nazismo y el comunismo son muy parecidos, con grandes monumentos de aspecto intimidador, escultura y pintura de estilo clásico o realista, en el nazismo cualquier arte sobre temas de mitológicos germánicos, en el comunismo la exaltación del trabajo, etc.

    En España fueron noticia algunos actos vandálicos de la banda terrorista vasca ETA o de sus adeptos, supuestamente de la extrema izquierda más abierta a la cultura, pero estos separatistas no querían o no quieren invasiones de la cultura española o extranjera, por ejemplo atacaron una escultura o instalación pintada en los troncos de un bosque, de Agustín Ibarrola, un famoso pintor y escultor vasco, que fue vandalizada pintando encima, o las amenazas a los intelectuales, políticos y periodistas hasta de la izquierda socialista. Hace unos años hubo una gran polémica cuando una emisora de radio afín a la derecha sacó de contexto algunas frases de un grupo vasco de rock duro, Soziedad Alkoholika, el que probablemente fuese el grupo de música alternativa más reconocido en toda España, en frases metafóricas o poco claras los periodistas decían que apoyaban las bombas de ETA a los policías españoles, si bien no dijeron nada de otra canción sobre Palestina en la que dicen ¡Judío cabrón!, la polémica llegó al entonces juez estrella del antiterrorismo Baltasar Garzón, el mismo que poco después sería denunciado por los fascistas asesinos de Falange y el sindicato ultraderechista mafioso judicial Manos Limpias por pretender investigar todos los crímenes de lesa humanidad de los fascistas españoles, el juez absolvió a los músicos pero el grupo sufrió muchos perjuicios y vetos en toda España, también hubo un desagravio más que evidente ya que grupos de música fascistas y neonazis tocan en conciertos y con mucho peores letras, por ejemplo las explícitamente antisemitas, no como el antisionismo político de Soziedad Alkoholika.

    En España la derecha y los fascistas han dejado muy claro a los artistas dónde están sus líneas rojas, sobre todo son muy virulentos con todo lo relacionado con la Iglesia Católica y símbolos patrioteros, aunque también, puede que para despistar, protegen mucho al Rey de España, el artista que rebase las líneas se expone a querellas y vetos, cuando no amenazas y bombas como le ocurrió al comediante Leo Bassi por bromear sobre el Papa.

    En cuanto al fascismo español durante la dictadura franquista, aparte de destruir otras muchas cosas como la ciencia cuando desmantelaron el Instituto Ramón y Cajal acusados los pocos científicos e intelectuales españoles de judeomasones, también anuló la cultura española, muy poco se puede salvar de los 40 años de dictadura, y las más veces los artistas que se salvaron tenían algo de izquierdistas, o eran grandes figuras internacionales con permisos especiales del régimen fascista o artistas locales que procuraron camuflarse o expresarse mediante metáforas, claro que ahora que el fascismo parece volver a España puede que recuperen algunos de sus artistas afines como los que ya han estado promocionado sibilinamente en internet, en canales de televisión para la derecha patriotera o en ciclos de películas rancias en la televisión pública, hundida su credibilidad por los gobiernos de la derecha del Partido Popular cuando era la única que se preocupa un poco de la cultura. Estos y sus correligionarios fascistas a la vez echan la culpa a la izquierda de acaparar el arte y cultura española en la democracia actual, mientras procuran promocionar a los artistas y las manifestaciones culturales que a ellos les parecen patrioteras, por ejemplo vedettes como Norma Duval, cantantes pop como Marta Sánchez, o los toros que son su obsesión. Una vez que en los 50 del siglo pasado se alejaron del estilo fascista para no quedar mal ante la opinión pública internacional, se volvieron más hacia el folclore, los toros, lo pueblerino siempre que no fuese el reivindicativo de las regiones separatistas, pintura y escultura a ser posible muy realista, o todo lo relacionado con la Iglesia Católica,… En el caso de la secta ultracatólica española de el Opus Dei, salieron a la luz algunas de sus esperpénticas reglas secretas como la de prohibir ir al cine, o escogen los artistas permitidos, como los libros de autores que pueden leer sus adeptos, por ejemplo el premio Nobel español Camilo Jośe Cela es uno de los escritores que permiten leer, conocido en España por sus tendencias derechistas cuasi fascistas, si bien es una excepción que confirma la regla como reconocido buen escritor.

    • Perdón, la denuncia sobreseída por terrorismo contra el grupo de música Soziedad Alkoholika fue un agravio comparativo, no desagravio. Los periodistas que provocaron la denuncia se centraron sobre todo en canciones como “Síndrome del norte”, refiriéndose con lo de norte al País Vasco o Euskadi, o Euskal Herria como pretendía ETA, y en la letra explican un supuesto pensamiento de un policía español, siempre miedoso buscando bombas todos los días debajo de su coche, y al que al final le gritan que se vaya a España o que deje el País Vasco. Evidentemente es una letra salvaje muy en consonancia con su estilo de música hardcore, también parece evidente que no es muy amistosa con la Policía de España, pero es más dudoso que cruce el límite de lo que sería una exaltación del terrorismo de ETA. Su canción sobre Palestina, de la que no hablaron los periodistas españoles, se titula “Nos vimos en Berlín”, en la que comparan los padecimientos de los judíos durante el nazismo con los de Palestina, o Israel sería igual a sus antiguos verdugos de la Alemania nazi. Son letras con palabras o frases muy salvajes, sobre todo estas que pertenecen a sus primeros discos, luego se suavizaron más, sus letras son más ambiguas o artísticas. Sin embargo, entre los grupos de música fascista y neonazi españoles predominan letras más explícitas, como la más conocida del grupo División 250 titulada División Azul, la división de los 50.000 falangistas españoles (de los que regresaron sanos y salvos 45.000 o ninguno se enteró de nada de lo que les ocurría a los judíos) que fueron a ayudar a los nazis de la Alemania de Hitler durante la operación Barbarroja, en esta letra exaltan el nazismo y echan la culpa a los judíos de la supuesta destrucción a la que habría llevado a toda Europa. En España, este grupo neonazi ni ningún otro fascista español tiene un mínimo de fama, o nada comparable con Soziedad Alkoholika, aunque distribuyen sus discos con normalidad, también vídeos en YouTube, o habitualmente organizan pequeños conciertos ya sean con permisos oficiales o clandestinamente.

      En cuanto al veto de años más recientes del BDS a artistas de Israel, el caso más sonado fue el de la cantante Noa en 2009, promovido por palestinos, o más reciente al judío estadounidense Matisyahu, vetado en el conocido festival de reggae Rototom por las presiones del BDS.

      Otro agravio comparativo es el escandaloso caso de las letras machistas de estilos como el reggaeton o el hip-hop, que fomentan denigrar a las mujeres y en ocasiones explícitamente la violencia contra las mujeres. En una reciente encuesta hasta una gran parte de los universitarios españoles tenía este tipo de canciones entre sus favoritas.

      En cualquier caso, el agravio comparativo más evidente es el que suponen las denuncias públicas y querellas casi inmediatas contra cualquier que incluya una palabra o gesto público que moleste un mínimo a la derecha y fascistas españoles, tanto denuncias de organizaciones asociadas a la derecha o fascismo, como fue el caso del escándalo que provocó una cofradía católica de la Semana Santa de Sevilla contra un hasta entonces desconocido grupo de música alternativa por incluir en su CD un ridículo juego, programado en flash para navegadores de internet, en el que había que disparar a devotos católicos zombies. El escándalo más reciente ocurrió hace unos días, cuando denunciaron, inmediatamente como siempre, a un famoso cómico del canal de televisión La Sexta, por hacer el gesto de sonarse la nariz con una bandera de España durante un sketch.

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