¿Qué quiere Hamás en esta etapa?

0
241
Tropas de Hamás

Pablo Sklarevich

Hamás parece estar motivado principalmente por la “envidia”. Quiere en la Franja de Gaza exactamente lo que Hezbollah disfruta en el Líbano. Esto es: disuasión frente a Israel. A pesar de que el grupo terrorista chií está fabricando cohetes de precisión en sus instalaciones subterráneas en Beirut; Israel se abstiene de atacarlo. Fundamentalmente, porque estima que una intervención militar desataría inmediatamente una guerra de graves consecuencias y prefiere  posponerla, señala el veterano analista del Canal Hadashot, Ehud Yaari.

Israel no tiene interés de ir a la guerra en Gaza. Considera que si toma el control del enclave costero no tendrá a quien entregárselo y no percibe ningún beneficio en controlar la vida de dos millones de personas, que muy probablemente le serán hostiles.

También está más preocupado por el afianzamiento militar de Irán y sus aliados, en Líbano y Siria. Los oficiales israelíes imaginan a Gaza como una distracción con respecto a la amenaza principal que está emergiendo más allá de la frontera norte.

Además, están las complicaciones políticas. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, no es muy propenso a una guerra antes de las elecciones parlamentarias, que están programadas para el 5 de noviembre de 2019, pero que podrían adelantarse. Una guerra que terminará posiblemente con soldados muertos y objetivos inciertos no es un asunto para nada tentador.  Históricamente, hubo gobiernos que cayeron tras conflagraciones sangrientas que no parecieron a la  vista del público israelí del todo exitosas.

El líder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, que estuvo veintidós años preso en Israel y sabe hebreo, entiende al igual que otros cabecillas del grupo que Israel no tiene intenciones de ir a una guerra.

Es por ello que Hamás ha estado tensando la cuerda con sus ataques y provocaciones.

Sin embargo, esta vez es probable que Israel se vea obligado a responder con fuerza. Oriente Medio es un “nicho ecológico” cruel. Lo demuestran las recientes conflagraciones en Siria, Irak, Libia y Yemen. Bajo este telón de fondo, si un país es  chantajeado por un grupo resuelto y disciplinado pero relativamente menesteroso a nivel militar como Hamás, tendrá pocas posibilidades reales de sobrevivir en la región. Eventualmente, la debilidad en la zona atrae a los enemigos, que están al acecho, y aleja a los aliados potenciales.

Dejar respuesta