Proyecto de ley de conversión entrega autoridad a ortodoxos

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Mikveh - Foto Ilustraciòn Wikipedia

Un nuevo proyecto de ley, que se espera sea presentado al gobierno israelí en las próximas semanas, otorgaría al Rabinato ortodoxo el control exclusivo sobre las conversiones en Israel y negaría el reconocimiento a las conversiones realizadas por cortes rabínicas ortodoxas privadas.

Si se convierte en ley, este proyecto pasaría por la Corte Suprema de Justicia, que se pronunció hace dos años a favor de reconocer las conversiones ortodoxas realizadas por tribunales rabínicos privados.

Con base en esa decisión, los movimientos conservadores y reformistas solicitaron a la Corte Suprema el reconocimiento de sus propias conversiones en Israel, que también son llevadas a cabo por tribunales rabínicos privados. Tal reconocimiento habría hecho que los conversos conservadores y reformistas, no nacidos en Israel, fueran elegibles para los mismos beneficios que otros inmigrantes bajo la Ley del Retorno.

Si pasa a ser ley, el nuevo proyecto de ley negaría la elegibilidad para tales beneficios a los convertidos a través de rabinos conservadores o reformistas. Sin embargo, la ley no aplica a los convertidos en la diáspora, que sí son reconocidos bajo la Ley del Retorno.

El proyecto de ley fue redactado por Moshe Nissim, ex ministro de justicia y ministro de finanzas del partido Likud intervenido por el primer ministro Benjamin Netanyahu para redactar recomendaciones sobre la política de conversión en Israel que sería aceptable para el mundo judío en general.

En junio pasado, se programó que el Comité Ministerial para la Legislación votara un proyecto de ley que habría negado el reconocimiento de todas las conversiones realizadas en Israel fuera del sistema estatal sancionado por los ortodoxos, que opera bajo los auspicios de la Oficina del Primer Ministro.

Enfrentándose a una reacción violenta de los líderes judíos en el exterior, Netanyahu anunció una suspensión de seis meses del proyecto de ley, tiempo durante el cual el comité especial iba a elaborar una alternativa. Netanyahu nunca nombró tal comité, pero en agosto, asignó a Nissim la tarea de resolver la crisis.

4 Comentarios

  1. Yo apoyo a Natanyahu en su manejo de la política exterior, pero disiento profundamente con sus connivencias con los partidos ortodoxos que se dedican a chantajear a un débil y temeroso Bibi, que enajena los intereses de la mayoría de la sociedad israelí a cambio de unos pocos votos de aquellos que extorsionan, roban y chantajean sin pudor, antisionistas reluctantes que se niegan a contribuir a la seguridad del Estado que los protege y en el que pueden vivir sin temor a las deportaciones y progroms al que estaban acostumbrados.

    Bibi reacciona !!!! no es posible que te rindas a estos cuervos que solo se aprovechan del gobierno desde la época en que el”socialista” Ben Gurion se sometió a sus exigencias a cambio de …… nada !!!

    • “deportaciones y pogroms al que estaban acostumbrados”…???? los pogroms nos pegaban a todos, observantes o no.
      ¿De qué se esta excluyendo Ned Derman?

  2. cualquier judio sabe que no existe la conversion al judaismo nadie no judio se puede convertir en judio …y esto es hablar acerca de la esencia de lo judio y de judaismo …todo el que acepte las conversiones es solo un extraviado que se llama judio…y no lo es…es asi…discutis ..lo indiscutible..no se puede discutir …en el judaismo no hay conversiones..algunos se han saltado por encima el judaismo …se lo han pasado por la entrepierna y consiguen que un grupo de gente lo acepte..gente totalmente desinformada de lo que es el judaismo y el pueblo judio e israel

  3. No sé por qué confunden todo en el artículo. Con respecto a Israel, por un lado está el Estado que reconoce el derecho a la inmigración y a la residecia según los criterios que fija la ley y, por el otro, está el Rabinato Central, cuya función es reconocer quién es judío según los criterios fijados por la ley religiosa. De un tiempo a esta parte se crearon iniciativas nuevas en Israel, como por ejemplo el Concejo Rabínico Tzohar, que no tiene relación alguna con el Rabinato Central, y que realiza conversiones ortodoxas privadas en Israel. El proyecto de ley del que trata el artículo quiere justamente ayudar al Rabinato Central a conservar la exclusividad y a asegurarse que nadie se está saltando ningún criterio de la ley religiosa. En el fondo el Rabinato Central está continuando el rol centralizador que siempre tuvieron los rabinos en las comunidades judías de la diáspora. Hasta ahí todo bien, sólo que hay un problema: el funcionamiento del Rabinato Central en la práctica deja mucho que desear.

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