Opinión: El principal juez religioso de la AP y asesor de Abbas insiste en confundir la religión con la política

3
267
Mahmoud Abbas Foto: Kremlin.ru CC BY 4.0 2

Juan Carlos López

El principal juez religioso de la Autoridad Palestina (AP), Mahmoud Al-Habbash, y principal asesor de asuntos religiosos de Mahmoud Abbas, insiste en que el conflicto con Israel es una guerra religiosa sin tregua del Islam contra Israel y los judíos.

Según sus palabras, registradas por monitores de la actividad mediática palestina Palestinian Media Watch, la ciudad de Jerusalén está “destinada” a ser el campo de batalla final entre el islam y sus enemigos y la mezquita de Al-Aqsa —construida sobre las ruinas del Segundo Templo judío— será el último baluarte de la lucha entre “el bien y el mal”.

El mensaje que difunde es que Israel es el representante máximo de los enemigos del islam. Al-Habbash atribuye a Israel y a los judíos un carácter genocida, agresivo y opresivo que los convierte, según sus palabras en los medios palestinos, en los mayores enemigos del islam, lo cual lo lleva a presagiar que “serán aniquilados en una batalla final que se librará en Jerusalén, y que ya ha comenzado”.

En su interpretación de las escrituras islámicas, Al-Habbash asegura que el Corán hace una promesa que culminará con la destrucción de los llamados Hijos de Israel. Al-Habbash mezcla a conveniencia el discurso religioso con términos políticos que refieren a un proyecto colonialista que Israel ejecuta a expensas de la cultura musulmana de la verdad y la bondad. A pesar de que se refiere a Jerusalén como una maravillosa ciudad de historia, religión y cultura, él mismo la identifica como la chispa que comenzará la batalla referida en el Corán como la “Promesa Final”.

Su discurso frecuentemente alude a Israel como un proyecto satánico que será detenido en esta batalla final por la bondad del islam. Su retórica, religiosa en apariencia pero en la realidad profundamente política, hace eco en gran parte de la población palestina, que considera seriamente los asuntos religiosos.

Obviando el hecho de que algunos de los lugares más sagrados y originarios del islam se encuentran a muchos kilómetros de Jerusalén, y de que esta ciudad y la región aledaña es el asiento fundacional del judaísmo, en su discurso intenta vehementemente convencer a los palestinos de que el Estado de Israel dañará tanto el Domo de la Roca como la mezquita de Al-Aqsa, para ocasionar severos daños al islam.

Otra relevante figura palestina, el mufti sheikh Muhammad Hussein, ejerciendo las labores propias de un muftí, como son la interpretación de la particular Ley Islámica o Sharía, convocó a los palestinos a converger masivamente en Jerusalén para detener la irreverente actuación de los “colonos” en la mezquita de Al-Aqsa, quienes “hacen lo que les place” en ese lugar. El mufti también ha indicado que los palestinos están “dispuestos a morir” para defender Jerusalén. Para ambos personajes, tanto las construcciones musulmanas en la explanada del templo como el Muro Occidental son propiedad exclusiva de los musulmanes, cosa que expresan con frecuencia en medios y audiencias palestinas y extranjeras.

Estos encendidos discursos, que no pueden ocultar sus cimientos de odio religioso y político, se contradicen, en ocasiones, en voz del mismo Al-Habbash, quien ha indicado ante audiencias de todo el mundo que el conflicto entre Israel y Palestina se trata de un tema político y no religioso. Igualmente contradictorias son sus declaraciones en las que alega que las autoridades palestinas no apoyan el odio ni la violencia, ni son enemigos de la paz. En su retórica aclara que no sienten odio por la religión judía ni por ninguna otra, por tratarse de un derecho individual pero al mismo tiempo añade que no aceptarán que una narrativa se imponga a la fuerza sobre la del islam.

Al-Habbash alega que la oposición a lo que llaman “la ocupación” no está fundamentada en motivos religiosos, de manera que si esta viniera de parte de los musulmanes la combatirían de igual manera.

Curiosamente, no se conocen actos de resistencia musulmana de ningún tipo durante la ocupación jordana de Jerusalén y muchos de los que hoy se hacen llamar palestinos aceptaban de buen grado su denominación como jordanos.

3 Comentarios

  1. En Europa, salvo algunas excepciones en los países más católicos, Iglesia y Estado están separados, normalmente los ciudadanos con un mínimo de educación saben distinguir lo que atañe a cada poder, pero en el Islam esto no es así, política, religión y justicia se funden en una sola cosa, en unos países más que en otros. El problema de Palestina está en el extranjero, donde es considerado por los que los apoyan uno de los pueblos más abiertos, tolerantes y cultos, debido al peso que tiene la etapa casi de romanticismo de la OLP de Arafat y sus vínculos con el comunismo laico, y con el terrorismo comunista. Sin embargo la realidad es otra, sobre todo con Hamás en Gaza, una organización fundamentalista que gobierna en solitario Gaza, pero que también tiene muchos seguidores en Cisjordania, por lo que la ANP se vuelve fundamentalista para no perder esos apoyos, eso sin contar el resto de organizaciones de Palestina, algunas todavía más fundamentalistas, como elementos residuales de Estado Islámico. Es un misterio el por qué los comunistas y algunos partidos europeos de izquierdas más moderados, como el de Corbyn en Inglaterra, apoyan a fundamentalistas religiosos, nadie medianamente demócrata concibe en Europa, ni siquiera en países donde existen partidos y sectas con cierto integrismo católico muy parecido al musulmán, que unos comunistas sean partidarios de la sharía aunque sea light, ni del velo islámico, ni que estén a favor de países que no conocen los derechos de las mujeres y gays europeos, el gran baluarte político de la izquierda europea, ya no digamos de los comunistas. Pero es lo que ocurre, además son precisamente los partidos comunistas y de izquierdas, como Podemos e Izquierda Unida en España, los que más se las dan de cultos e inteligentes, o por ejemplo Podemos en España es el partido con más votantes universitarios, por lo que no pueden negar que no sepan lo que ocurre en Palestina. Peor aún, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, aparece frecuentemente en la televisión iraní HispanTV, siendo Irán uno de los países menos democráticos del mundo, donde ejecutan a los homosexuales, detienen a las mujeres que publican vídeos en internet por cantar alegremente sin llevar el velo islámico, o dónde se consienten los casamientos de hombres muy mayores con niñas de 6 años o mantener relaciones cuando cuentan con tan solo 9-10 años. Puede ser que los palestinos mientan para no perder apoyos de los comunistas y de otros demócratas occidentales, y puede ser que comunistas mientan para no perder votantes machistas, intolerantes y fundamentalistas que también está en auge en Europa.

    Si es el antisemitismo lo que los une, a fundamentalistas y a comunistas, deberían plantearse ir al psiquiatra. La organización judía que vigila el sistema de adoctrinamiento en los colegios palestinos, Israel Resource News Agency, acaba de publicar un informe en el que muestra los numerosos textos antisemitas que enseñan a los niños palestinos, libros de texto con mapas donde nunca aparece el estado de Israel o con la fotografía de una conocida terrorista para que las niñas palestinas sigan su ejemplo. También es conocido que el libelo antisemita “Los protocolos de los sabios de Sion“, una invención, pero que sigue siendo un libro de cabecera de muchas de los fascistas y neonazis europeos, al igual que en los países islámicos, en los que con frecuencia es citado por líderes de gobiernos y de organizaciones terroristas, como Hamás, contra Israel y los países occidentales, también lo enseñan en los colegios o hasta en 2002 la televisión estatal de Egipto transmitió una miniserie basada en los Protocolos, al parecer sienten cierta admiración por este libro. Lo mismo que en algunos países musulmanes citan a Hitler o el Holocausto, han invitado a líderes racistas antisemitas como el norteamericano David Duke del Ku Klux Klan, o el segundo partido político de Siria, aunque es una dictadura con partido único, es el partido fascista Partido Social Nacionalista Sirio que busca la formación de la Gran Siria, que comprende, aproximadamente, los actuales Estados de Siria, Líbano, Jordania, Israel, los Territorios Palestinos y más algunos partes de otros estados. Por no hablar del líder terrorista de los palestinos Muhammad Amin al-Husayni, que se reunió con Hitler para tratar sobre el exterminio de los judíos en toda la región de Oriente Medio a cambio del apoyo árabe a la causa nazi. Y una característica de los nazis, fascistas y neonazis es la de mentir más que hablan, o por la locura de sus creencias nihilistas, que comparten con los comunistas más extremistas, o por alguna justificación con su belicismo innato que siempre llevan por delante, por ejemplo para ocultar información a los enemigos, o más bien porque están muy mal de la cabeza. La secta ultracatólica española de el Opus Dei, también es conocida por sus cabecillas adeptos muy falsos, o la suelen denominar la Santa Mafia. Un periodista muy reconocido en España, el ya fallecido Luis Carandell, escribió un libro sobre la secta de el Opus Dei donde la definió como una secta que copia elementos de una de las sectas católicas más integrista que han existido, como es la de los Jesuitas españoles, junto a elementos fascistas y nazis, con un gran afán de poder y de aprovecharse del capitalismo. El conjunto de toda esta amalgama de ideologías incompatibles entre sí da como resultado las incongruencias y los desvaríos de esta poderosa secta española.

Dejar respuesta