Medio millón de personas manifestaron contra el terrorismo islámico en Barcelona

4
1174
El rey Felipe VI tras colocar una ofrenda floral en floral en la Ramla Foto: Generalitat Cataluña Wikimedia CC BY 3.0

Medio millón de personas rechazaron el terrorismo en Barcelona al grito de “No tengo miedo”, en una manifestación de solidaridad con las víctimas de los atentados en la región de Cataluña, que causaron quince muertos y más de 120 heridos.

El rey Felipe VI encabezó la representación institucional acompañado del jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, el presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, entre numerosos altos cargos y líderes de partidos políticos.

Sin embargo, ninguna autoridad estuvo en primera fila pues los convocantes decidieron que los miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad, servicios de emergencias y entidades sociales y profesionales llevaran la pancarta de cabecera, con el lema en catalán “No tinc por” (“No tengo miedo”).

Es una “una manifestación de la gente”, argumentó la alcaldesa de Barcelona.

Tras la cabecera desfilaron familiares de víctimas de los atentados jihadistas de Barcelona y Cambrils (noreste), cometidos el 17 de agosto, y una delegación de organizaciones que trabajan a favor de la paz, contra el racismo y en defensa de los derechos humanos.

A continuación caminaban los representantes de las más altas instituciones del Estado español, Cataluña, resto de regiones y principales ciudades de España.

El eslogan de la manifestación, gritado repetidamente, los centenares de rosas rojas, amarillas y blancas -colores de la bandera de Barcelona- repartidas durante la marcha y los aplausos a los cuerpos de seguridad y emergencias se convirtieron en el símbolo de esta movilización ciudadana contra el terrorismo.

“Estamos aquí para mostrar nuestro pésame a quienes han perdido a familiares o seres queridos y también para demostrar que no tenemos miedo, que saldremos adelante y que no podrán con nosotros”, explicó Montserrat, una de las manifestantes.

La marcha terminó en la Plaza de Cataluña, justo al lado de donde uno de los terroristas mató con una furgoneta a trece personas e hirió a más de cien.

Para recordar a las víctimas se leyeron textos de los escritores españoles Federico García Lorca y Josep Maria de Sagarra y se interpretó música de Pau Casals.

“No consentiremos que nos humille ni venza el terrorismo”, según el manifiesto leído por la actriz Rosa Maria Sardà y la portavoz de la fundación Ibn Battuta, Míriam Hatibi.

“Porque cuando ellos golpean -prosigue el manifiesto-, en lugar de dividirnos nos encuentran más unidos que nunca en la defensa insobornable de la libertad y la democracia desde nuestra diversidad de culturas y creencias”.

También se manifestaron miembros de las comunidades musulmanas, como el Centro Islámico Camino de la Paz, que portaba una pancarta con el lema “El terrorismo no tiene religión. Islam quiere decir paz”.

En la marcha, convocada por el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno de Cataluña, participaron en torno a medio millón de personas, según informó la policía local de la ciudad.

Y esta fue la primera vez que un rey participa en una manifestación en la historia de la democracia española, si bien Felipe VI encabezó la de Madrid de 2004, cuando era príncipe, tras los atentados del 11 de marzo de ese año en la capital, que causaron 193 muertos y más de 1.700 heridos

Antes de comenzar, Felipe VI aplaudió los miembros de la policía catalana para agradecer su actuación, así como la de los servicios de emergencias y los cuerpos de seguridad del Estado (Policía Nacional y Guardia Civil).

No obstante, grupos favorables a la independencia de Cataluña recibieron con algunos abucheos tanto al rey como al presidente del Gobierno español.

También podían verse banderas independentistas, aparte de las de España, y algunos carteles críticos con la monarquía y el Gobierno español por su política armamentística y sus relaciones internacionales.

Mientras, 25 heridos en los atentados continúan hospitalizados, seis de ellos en estado crítico.

Según las investigaciones, los atentados fueron obra, supuestamente, de una célula terrorista de doce miembros, de los que dos están en prisión provisional y otros dos, en libertad con medidas cautelares.

Otros ocho jihadistas murieron: seis por disparos de la policía y dos al estallar una casa donde se cree que estaban preparando explosivos para atentar en varias iglesias y la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona. EFE

4 Comentarios

  1. ¿Cómo se les ocurre liberar a dos terroristas?
    Hay todavía 25 víctimas hospitalizadas, de las cuales 6 con pronóstico muy reservado y no se sabe si sobrevivirán.
    Y ¿los culpables de ésos crímenes pueden salir así nomás a pasearse por las calles, quizás con un brazalete electrónico y alguna que otra prohibición de acercamiento?
    ¡Qué leyes más incongruentes y disparatadas tienen en Cataluña!

  2. La manifestación no fue tan idílica como pudiera parecer, Catalunya está inmersa en un proceso de separación de España, que alcanzó conflictos de intereses, del gobierno central de España contra el regional catalán, hasta en la lucha antiterrorista, lo que ahora mismo está recordándose a la opinión pública. El Rey y el Presidente derechista fueron abucheados, hubo muchos manifestantes comunistas y de la izquierda separatista críticos con las autoridades del gobierno central de Madrid, y altercados contra los manifestantes de la derecha pro-españolista o de extrema derecha. Al margen de esto, fue un gesto muy simbólico el dejar a los profesionales marchar en primer lugar, hubo mucha presencia de las diferentes culturas, en especial de musulmanes incluso familiares de los terroristas, y, además, Barcelona es la ciudad española donde todo esto es más creíble.

  3. En realidad es una verdad a medias que fuera una manifestación contra el terrorismo islamista. Sólo viendo las fotos y oyendo los gritos y abucheos, se puede comprobar que en realidad era una manifestación montada por los independentistas catalanes contra el Gobierno de España, el Rey y las Fuerzas de Seguridad del Estado (excepto los Mozos de Escuadra, policía autonómica catalana).

    Banderas esteladas (la independentista normal y la radical comunista, con su estrella blanca o roja), pancartas contra el Rey, etc por doquier y muy pocas españolas. No había pancartas ni carteles recordando a las víctimas sino volviendo a acusar al Rey y al Gobierno de España de ser culpables indirectos del asesinato en Las Ramblas. Ni una pancarta, que se viera por televisión, contra el yihadismo… de nuevo se repite lo mismo que en el atentado de Atocha el 11M, culpando al gobierno de España y no a los terroristas. ¡No aprendemos de nuestra historia reciente!

  4. Y mi compentario anterior al de Fernandez Belda por qué no lo pusieron?? Como que me da a impresion que me estan censurando sistemáticamente…

Dejar respuesta