Las aldeas drusas de la Galilea

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Haim Brum

Texto y fotos: Chiquita Levov
El Ministerio de Turismo en colaboración con el Ministerio de Desarrollo de Néguev, la Galilea y la periferia junto con la Oficina del Primer Ministro, invitan a recorrer los pueblos drusos de la Galilea en el marco de un proyecto tiulado “Kfar Bikartem” (visitar una aldea) creado por Jaim Brum, un experto en turismo étnico de la Galilea occidental.
Se creó hace varios años para fomentar el turismo en las aldeas del norte especialmente las drusas, e incluye  paquetes de alojamiento y fines de semana con énfasis en un contenido muy rico que incluye la cultura, el patrimonio y visitas gratuitas guiadas por los pueblos, encuentros con la naturaleza de la zona  y es una actividad destinada a toda la familia.
Más datos en el sitio: www.jabel.org.il
25DRUSOS f 3Antes de hablar de turismo, debemos saber algo de su historia. Los drusos pertenecen a una religión que se desarrolló en la segunda década del siglo 11, en Egipto. Descendiente del Islam, esta corriente fue fundada por el califato Fatimies sexto, “Al Hakem Sea Aamer Allah”, que introdujo reformas espirituales y sociales en el Islam, la creación de una fe independiente, basada en tres principios fundamentales.

El primero es creer en un único Dios guiados por una libre elección individual, la segunda es la santidad de la mente, alejándola de cosas perniciosas, incluyendo bebidas alcohólicas, drogas o cigarrillos (en su mayoría sólo las personas religiosas guardan estas reglas). Y el tercer principio es creer en la eternidad de las almas humanas que pasa por la reencarnación de la muerte al nacimiento.
Desde el año de 1017 al 1043  las puertas de la religión estaban abiertas a quien quisiera unirse a ella, pero debido a la persecución de otras religiones debieron mantenerse cerradas y desde entonces se practica en secreto y no puede haber conversión en o fuera de ella. Durante muchos años, los drusos han sufrido persecuciones, lo que les llevó a vivir encerrados en la vida social, estableciéndose en pequeñas aldeas construidas en las cimas de las montañas. Los drusos en Israel son los únicos árabes que han aceptado la nacionalidad israelí a pesar de que no son judíos, pues  comparten lo que llaman “lazos de sangre” con el Estado de Israel, lo cual comenzó mucho antes del establecimiento de Israel y continua desde entonces. Esta lealtad se demuestra por el servicio obligatorio de los hombres jóvenes drusos que deben enlistarse en las Fuerzas de Defensa de Israel durante 3 años.

Proyecto turístico “Kfar Bikartem

El Mausoleo del Profeta - Bahal al Din
El Mausoleo del Profeta – Bahal al Din

Haim Brum, un veterano del turismo israelí de origen cubano, muy relacionado al quehacer étnico de la Galilea del Oeste, comenta sobre el proyecto Kfar Bikartem que es el resultado de la búsqueda de un tema que podía dar ocupación a la gente de la zona y servir de atracción a los visitantes. En conjunto con el Ministerio de Turismo, reforzaron las infraestructuras y el mercado y hallaron varios temas de importancia que se basan en las culturas e historia milenarias de dos representaciones étnicas, los drusos y los caucasianos. Se sabe que lo interesante de estos pueblitos es que precisamente conservan la cultura milenaria y que ahora se han fusionado enteramente con la vida moderna. Brum reitera que “todo ello los convierte en una amalgama de turismo especial.

Vista desde Beit Jann
Vista desde Beit Jann

Hay aquí paisajes hermosos y ricos testimonios que son parte del historia de esta tierra”. El proyecto ha sido exitoso pues el turismo en esta zona ha incrementado notablemente en los últimos años. Hay en Israel 18 aldeas drusas y es una zona que se beneficia por poseer paisajes únicos con bosques naturales, huertas, hallazgos arqueológicos y sitios religiosos antiguos. Hay en estas aldeas una amplia gama de opciones de alojamiento, “zimmerim” de diferentes niveles. Traemos aquí unas sugerencias

La antigua Beit Jann

El guía Amin en “Tocar el cielo”
El guía Amin en “Tocar el cielo”

La aldea se halla en la maravillosa y rica franja de la Galilea con una historia de más de 140.000 años que cubre desde la era de piedra antigua, pasando por la de piedra nueva hasta la de bronce. Aquí sin duda nacieron todas las tradiciones, las religiones y las culturas. Pero además constituye una amalgama de turismo especial, con paisajes hermosos mediterráneos cubiertos de bosques naturales y riachuelos, ocupa varios montes con una altura de 960 metros y tiene ricos testimonios que son parte del historia de esta tierra.

Jamal Jamoud en los Laboratorios Aya
Jamal Jamoud en los Laboratorios Aya

Está habitada por cerca de 14.000 habitantes y data de unos 800 años. Su nombre se halla en las listas escritas por historiadores en el siglo 12 y se cree que el nombre proviene de Beit Dagon o Dagan. Una de las atracciones turísticas en esta aldea es la tumba del profeta Ba´haL Ladin ubicada en la cima del monte Ha-ari donde también se puede visitar la cueva que data del siglo 10. Se puede también visitar el observatorio o atalaya, desde el cual se aprecian varios puntos geográficos.

Hanán Hamod con su obra en Yarka
Hanán Hamod con su obra en Yarka

La Casa Antigua (Habait Havatik) se visita bajo la guía de Nidal Jalabi, uno de los dueños, quien cuenta que hace más de 400 años un cazador hirió a una ardilla que se le escapó por un hoyo. Buscando la ardilla descubrió la entrada a una cueva, que luego resultó ser esta casa antigua. Se ha habilitado para su visita, siendo arreglada con detalles de la tradición y la historia del establecimiento druso en Beit Jann. Se puede también escuchar anécdotas que van de la era de los cruzados y los mamelucos, visitar el llamado “aljibe de la campana de la época cananea”.

Horfesh
Horfesh

Otra visita es el nuevo complejo de turismo y hospedaje de Amin Abu Haiieh, que es un excelente guía de turismo con amplios conocimientos cuyo lema es “Pasear y Tocar el país”. Es el dueño de uno de los sitios más atractivos ubicados en la cima de la montaña “Tocar el Cielo”, con 5 suites de lujo rodeadas del paisaje más hermoso de la aldea.

El Dr. Mazaan en el hogar de Um Moris
El Dr. Mazaan en el hogar de Um Moris

En Beit Jann se deben visitar dos instituciones, laboratorios de cosmética medicinal y natural que son también Centros de  visitantes. El Dr Zaid Dabour cuenta sobre su investigación, que revela los secretos de las plantas con cualidades curativas de la Galilea y además de gozar de un paseo por los jardines donde crecen estas plantas, y una charla sobre la naturaleza y su trabajo en la investigación. Ziad Dabour, fue el farmacéutico principal del ejército de Israel, actualmente enseña en las universidades y es asesor del consejo que determina los estandartes de la cosmética orgánica en todo el país.

El artista Shakeeb Amoon en Yarka
El artista Shakeeb Amoon en Yarka

Otro complejo con laboratorios y local de venta es “Aya Natural”. Jamal Jamoud, su dueño, se especializa en productos de cosmética natural, producidos en base de aceite de oliva, usando técnicas farmacéuticas tradicionales. Durante la visita se puede escuchar la historia del aceite y su uso en la cosmética. y pasear por las callecitas empinadas de la aldea.
La aldea de Yarka es una localidad en la que puede realizar un viaje fascinante que combina el centro del pueblo antiguo, con el arte y la fe drusa. En esta aldea se ha inaugurado un  proyecto titulado “Arte y Fe en la callecitas” (Omanut ve emuna) incentivado por Yamit Blass Czapla, una artista y empresaria que declara que este proyecto de arte luz y amor comienza en Yarka pero continuará en otras aldeas. Se trata de usar los 5 colores de la bandera drusa, cada aldea tendrá uno. En Yarka se destinó el color rojo que significa pasión y amor. Varios artistas profesionales y amateurs de la aldea han realizado sus trabajos, pinturas y fotografías que se exponen en las callecitas de Yarka, inspirados en dicho color y en el significado que ellos mismos le dan. El proyecto ha sido aceptado y apoyado totalmente y con entusiasmo por los alcaldes de cada aldea drusa y por los habitantes y artistas.
Horfesh es una  aldea drusa  que se halla a una altura de 650 mts. en la cercanía del Monte Mirón. Ubicada  en  el corazón de un valle angosto rodeado de escalinatas de piedra, huertos, olivares, viñedos y un bosque con árboles puramente israelíes en el que se construyeron los hogares de las familias  drusas.  Aquí se puede disfrutar de la oferta cultural rica y fascinante, que incluye una visita guiada gratuita por las callejuelas del pueblo o la visita que se centra en el núcleo de la antigua aldea, callejones y la historia inherente a la construcción de piedra.
Se debe visitar el proyecto de las mujeres que crean encajes. Visitar iglesias, museos y el nuevo altar sagrado de Mustafa Badder erigido por el Sheik Kassem Badder.
La aldea Dir Hanna donde se debe visitar el hogar de Umm Moris, para ver la prensa antigua, realizar un taller de aceitunas y escuchar música étnica, bajo la guía de Dr Mazan Ali, conocer el fuerte de la época cruzada, que está cercano a la mezquita. Hacer un recorrido por la ciudadela y por la plantación de olivos. Otra aldea es Magrar y no muy lejos la granja Segera, el primer asentamiento en la Galilea y se halla el restaurante (Kasher) de Ryad Ibrahim. En la aldea drusa de Julis que se caracteriza por pintorescos callejones, espectaculares estructuras de piedra y una variedad de otros lugares de interés se puede visitar el local de Naim Shaanan.
Kissra-Samea con su “Parque de las rocas”  y las   Iglesias Antiguas. Una maravilla de la naturaleza en Kissra-Samea que son dos aldeas vecinas cuyas alcaldías se han unido.
Ambas  ofrecen varias atracciones arqueológicas, e históricas, con iglesias y tumbas antiguas y, lo más importante, la reserva natural de Har-Sne. Ubicadas en la región montañosa de la Galilea del Oeste, Kissra se halla a una altura de 750 mts. y Samea sobre el nivel del mar. Las fuentes históricas informan que Kissra existe desde la era Caánanita. Dentro de la aldea se hallaron tumbas de esa  época, como también utensilios de vidrio de los cruzados y restos de una iglesia quemada por los mamelucos. Lo más importante es el  famoso “Parque de las rocas” (Park Haslaim) un verdadero fenómeno de la naturaleza y de la geología. Las rocas fueron “trabajadas” por el viento y las lluvias y parecen esculturas naturales. Se sabe que forman parte de una unidad geológica que data de  88 o 92 millones de años.

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