La reciente composición de la Knéset tiene el récord de renuncias

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Yaakov Peri

La reciente renuncia del legislador Yaakov Peri (Yesh Atid), marcó un récord de todos los tiempos para el vigésimo gobierno de la Kné­set (Parlamento) en la categoría de dimisión de miembros parlamentarios.

En algunos casos, los parlamentarios re­nunciaron por propia voluntad, por consi­deraciones personales o políticas, mientras que en otras circunstancias los obligaron a renunciar.

Independientemente de la motivación, hasta el momento se han presentado 24 cartas de di­misión al presidente de la Knéset, Yuli Edels­tein, algunas de las cuales también provienen de ministros que renunciaron como parte de la ley “noruega” que permite ocupar cargos ministeriales sin ser legislador. Trece legisla­dores, mientras tanto, renunciaron por razones personales.

Uno de los primeros y más prominentes de los legisladores que renunciaron fue el legis­lador y ex ministro de Educación rabino Shai Piron (Yesh Atid), cuyo breve mandato en la Knéset expiró después del éxodo de Yesh Atid de la coalición a la oposición después de las últimas elecciones.

Mientras Piron sirvió durante un tiempo como vicepresidente de la Knéset, no pudo encontrar su camino en las bancas de la oposi­ción y no fue capaz de impactar en los hechos como lo había deseado, lo que lo llevó a infor­mar al presidente de su partido, Yair Lapid, su decisión de retirarse.

Circunstancias similares marcaron la parti­da del legislador de Campo Sionista Manuel Trajtenberg.

Trajtenberg, una figura estimada en la aca­demia israelí, llegó a la Knéset con mucha fanfarria tras liderar el comité creado a raíz de las grandes protestas sociales de Israel en el verano de 2011.

Las expectativas eran altas después de la llegada de Trajtenberg, pero en realidad el profesor no tuvo éxito en alcanzar un estatus prominente en el parlamento y terminó reti­rándose para regresar a la academia.

El ex ministro de Defensa, Moshé Yaalón, del partido gobernante Likud se convirtió en el ministro de más alto rango y legislador en anunciar su renuncia, aunque no escatimó crí­ticas al jefe de su propio partido, el primer mi­nistro Biniamín Netanyahu.

El ex legislador Sharon Gal de Israel Bei­tenu también anunció su renuncia, citando su incapacidad para llevar a cabo su agenda.

El legislador de Campo Sionista Erel Mar­galit, mientras tanto, anunció su renuncia a la Knéset después de su derrota ante Avi Gabbay en las primarias del Partido Laborista.

En otros casos, sin embargo, los legisladores se vieron obligados a renunciar debido a acu­saciones de conducta impropia en los medios, incluidos Yinon Magal de Habait Hayehudi y Silvan Shalom de Likud.

Dos legisladores adicionales renunciaron después de encontrar posiciones más presti­giosas, como fue el caso de Danny Danon (Li­kud), quien fue nombrado Embajador de Israel en las Naciones Unidas y Danny Atar que fue seleccionado como el jefe de Keren Kayemet Leisrael.

Algunas renuncias llegaron con el fin de vaciar un lugar para ser ocupado por otro le­gislador entrante a la Knéset como parte de la ley “noruega” mencionada anteriormente. El ministro de Educación Naftali Bennett, por su parte, renunció para permitir que Shuli Mua­lem (de su mismo partido Habait Hayehudí) ingrese a la Knéset para reemplazarlo, mientras que el ministro de Finanzas, Moshé Kahlón, renunció para el ingreso de Akram Hasson en nombre del partido Kulanu de Kahlón.

Avi Gabbay también merece mención aquí, ya que fue considerado para un nom­bramiento profesional para el Ministerio de Protección Ambiental, un puesto que dejó vacante tras sus objeciones a la aprobación del acuerdo sobre los derechos de perfora­ción de gas natural.

La presidenta de Meretz, Zehava Galón, también renunció a la Knéset para centrarse en las inminentes elecciones primarias de su partido y los cambios que desea imple­mentar tanto para su partido como para sus instituciones.■

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