La insatisfacción, profesión de la madre judía

2
2498
Gabriela Acher

Gabriela Acher

Me llamo Gabriela Acher. Nací un 5 de agosto en el Uruguay, porque en ese momento, quería estar al lado de mi madre.  Mi madre, Tamar Mizraji, era modista, pero de profesión: “insatisfecha”.

Era religiosa y muy practicante. Siempre me decía: ¡Si no te quejás de algo, es que no estás practicando!  ¡Y ella cómo practicaba! Una vez en la escuela, me saqué un 9 en matemáticas y entonces mi mamá me preguntó. “¿Y quien se sacó el 10? A los 15 años, me gané un auto en una rifa y entonces mi mamá me preguntó: “¿Y quien se ganó el departamento?”

Mi padre era Isaac Acher, jajam de la comunidad sefaradí, cantaba como un ángel, incluso hay material grabado de mi padre en el museo de la Diáspora.

Tengo sólo un hijo, Rodrigo, que es la luz de mis ojos.  Alguna vez su pediatra lo definió como “hijo muy único”. Es español, nació en Madrid cuando yo vivía en España.

Yo también soy una madre judía bastante típica, aunque no con la comida. Yo cocino tan mal que a mi hijo siempre le digo: “¡Si te portás bien, te vas a la cama sin comer!” Pero confieso que soy insatisfecha por parte de madre. Y parece que esta característica de las madres judías se remonta a tiempos inmemoriales.

Cuentan que estaba la Virgen María conversando con una amiga, cuando la amiga le dice: “¡Ay María! ¡Vos sí que tuviste suerte con tu hijo! Y María le contestó: “¿Yo? ¡Si yo quería que fuera médico!”

Estuve más de 40 años en la televisión en distintos programas, en el año 1991 la dejé y-como la gente me lo reclamó mucho- empecé a escribir los libros. Escribí cinco libros, que tuvieron un éxito absoluto en toda el habla hispana, tres de los cuales se convirtieron en espectáculos unipersonales. Uno de ellos es “Algo sobre mi madre. Todo sería demasiado” que es el que traigo a Israel ahora. Que- como su nombre lo indica- es un ensayo muy delirante sobre la madre judía, y sobre la maternidad en general.

2 Comentarios

Dejar respuesta