La fiesta de Janucá: Historia y Costumbres

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Foto: Mark Neyman / GPO

Janucá se celebra este año desde la noche del domingo 2 de Diciembre hasta el lunes 10. Esta fiesta recuerda los milagros tanto de la reinauguración del Segundo Templo en Jerusalén tras haber sido desecrado por el reino seleúcida bajo el mandato de Antíoco, así como el restablecimiento de la libertad religiosa del pueblo judío tras una dura opresión.

El éxito de la revuelta liderada por Judah el Macabeo y sus hermanos ha, desde entonces, simbolizado la lucha del pueblo judío para conseguir la libertad religiosa, incluso ante condiciones adversas.

Un poco de historia

En el año 200 A.C, el rey Antíoco III, conquistó la tierra de Israel y la anexó a su reinado. Mientras ni él ni su inmediato heredero forzaron a los judíos a adoptar la cultura helena, su segundo hijo Antíoco IV, que llegó al trono en el año 175 instituyó una dura política de represión contra los judíos que se negaban a adoptar la cultura helena. Bajo el reinado de Antíoco IV, los judíos eran forzados a comer cerdo, transgredir el Shabat e incluso circuncidarse era castigado con pena de muerte. En el año 167 A.C el Templo fue desecrado y dedicado al dios griego Zeus, convirtiéndose en el centro del culto idólatra.

En el año 165 A.C, una revuelta liderada por Matityahu, del poblado de Modiin, junto a sus 5 hijos, comenzó contra el gobierno de los seléucidas. Matitiyahu murió pronto y fue seguido por su tercer hijo, Judah, también conocido como Judah el Macabeo. Ellos lograron, a pesar de ser muchos menos en cantidad, liberar a Jerusalén en el invierno del año 164.

Según la tradición judía, al momento de reinaugurar el Templo, cuando querían encender nuevamente la Menorá, solo quedaba aceite puro que alcanzaría para un solo día, pero milagrosamente el aceite duró por 8 días.

La fiesta de Janucá celebra tanto el milagro de la victoria de los macabeos así como el milagro del aceite. En la bendición que se dice en especial por la fiesta se alaba a Dios diciendo: “Aquel que hizo milagros para nuestros ancestros en aquellos días, en estos tiempos”.

Costumbres

La principal costumbre de la fiesta de Janucá es el encendido de un candelabro (Janukiá) de 8 brazos que se prende cada noche, después del atardecer. La primera noche se enciende una vela y cada noche siguiente se aumenta la cantidad de velas hasta llegar a las 8.

Se acostumbra a colocar la Janukiá en una ventana o en el pasillo para que sea vista desde afuera y poder así hacer público el milagro que hizo Dios para el pueblo de Israel en esta fiesta.

Además, se acostumbra a comer alimentos fritos con aceite, para recordar el milagro de la Menorá, y en especial se comen latkes y sufganiot. También se recitan varios rezos especiales en las sinagogas y se incluye una oración especial después de las comidas.

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