La Eterna Ley de la Reciprocidad

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Por José Ignacio Rodríguez
En muchos municipios o alcaldías de ciertos países, agrupaciones de distinto pelaje político, están promoviendo el boicot, desinversión y sanciones contra Israel. Una amalgama de violentas acciones de los denominados grupos BDS que están coordinados a nivel internacional. Los grupos BDS, promovidos por activistas palestinos en vinculación con la extrema izquierda, utilizan los ayuntamientos entre otros organismos para incitar al odio contra Israel en general y contra los judíos en particular. Un antisemitismo disfrazado de legalidad que no se diferencia en nada al promovido por el nacionalsocialismo alemán.

Cada cierto tiempo pequeñas o grandes alcaldías pretenden elevar a rango de ley municipal diferentes mociones de censura y boicot contra Israel. Un caso llamativo se ha producido cuando “el pasado mes de junio el Concejo Municipal de Valdivia, en el sur de Chile, aprobó una moción introducida por el alcalde local, Omar Sabat, para boicotear a Israel. Con esta decisión se convirtieron en la primera municipalidad latinoamericana en tomar esta medida” Unos primeros pasos que seguirán fomentando la continua campaña de odio contra los judíos residan donde residan. En la práctica las siglas BDS podrían significar, sin la menor duda, Barbaros Destructores Sociales.

En España llevan años presionando a las diferentes opciones políticas para que condenen a Israel, aunque por lo general no llegan a conseguir que sean elevadas sus propuestas, a nivel de ley municipal. En el caso de conseguir una mayoría de votos a su favor al poco tiempo son anuladas por instancias superiores, pero el daño y el buen nombre de Israel sigue puesto en entredicho ¿Qué se podría hacer legalmente contra tales acciones inmorales e ilegítimas? En este país varias entidades de carácter civil e independiente se enfrentan en los tribunales contra los mencionados grupos BDS y sus colaboradores necesarios. Una batalla legal que requiere perseverancia, esfuerzo y capacidad de acción. Unas acciones legales absolutamente necesarias que están poniendo en jaque, a los grupos BDS.

Las continuas campañas de los BDS, coordinadas por los ya mencionados activistas palestinos y grupos de izquierda principalmente, pretenden deslegitimar al Estado de Israel, sus instituciones y sus ciudadanos. Un acoso al que son sometidos los judíos en general, que no es otra cosa que antisemitismo puro y duro, en forma de violentas manifestaciones de boicot contra los productos de Israel y contra cualquier acto cultural protagonizados por judíos tengan la nacionalidad que tengan.

El conocido cantante norteamericano Matisyahu, de origen judío sufrió el acoso antisemita en un Festival de música en Benicàssim en el 2015 impidiéndole cantar, en primera instancia, por no pronunciarse sobre Palestina. La polémica fue tal que los organizadores del festival se vieron forzados a pedir disculpas y a rogar al cantante que actuara. Las presiones de los grupos BDS no lograron su objetivo final y quedó en evidencia sus paranoias antijudías.

Todo intento de deslegitimizar a Israel es una afrenta directa al Cielo. Una afrenta que está pasando factura al pueblo árabe desde los tiempos de Nehemías, cuando conspiraron contra aquellos que estaban reconstruyendo los muros de Jerusalem, creando mala fama y desprestigio contra el Pueblo del Eterno. El boicot contra Israel es una conspiración de odio contra los judíos que no pasa desapercibida, para el Cielo.

La Eterna Ley de la Reciprocidad tiene que ser aplicada en la tierra, por las autoridades pertinentes, tal cual el Cielo la aplica. Una Ley que, en forma de respuesta proporcional, paga a cada uno conforme a sus acciones, dichos y hechos. Una justa retribución a las injustas contribuciones de aquellos que buscan el mal del Pueblo de Israel. Una Ley que está totalmente operativa para retribuir con boicot al boicot, con desinversión a la desinversión y con sanciones a las sanciones contra Israel ¿Quién soportará mejor la presión? Los esforzados y valientes participantes de aquella generación de Josué, que conquistó la Tierra Prometida, están preparados desde siempre para resistir y salir victoriosos de todo boicot, desinversión y sanciones.

 

4 Comentarios

  1. Totalmente cierto… No se trata de reivindicar una acción social.
    Son partidos políticos u organizaciones antisemitas como BDS, que promueven el odio y hacia los judios.

    Queda muy claro lo que dice este artículo es antisemitismo!!

    Buen artículo.

  2. Antisemitismo puro y duro que cuenta con la complicidad de la mayoría de los medios de comunicación. Menos mal que la Ley de reciprocidad es Eterna.

    Gracias por dar luz con este artículo.

  3. Ya que los árabes se oponen a la ley del Estado-nación y al derecho de autodeterminación del pueblo judío sobre su tierra de Judea e Israel, el Estado de Israel, en vez de tratar de acomodar su democracia a las críticas de sus enemigos árabes, a ver si se convierte en una “reciprocracia” donde cada minoría étnica recibe del Estado de Israel exactamente los mismos derechos que reciben las minorías judías en los países de esas minorias etnicas, empezando por los árabes, por supuesto. En ése caso nadie podrá alegar que no hay proporcionalidad ni reciprocidad, porque no sólo que las hay sino que también hay más que eso: hay justicia.

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