La amistosa complicidad entre Israel y EE.UU.

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Escasa cobertura mediática de la visita de Trump
José Ignacio Rodríguez
Una frase estampada en muchas prendas de vestir podría resumir la relación que existe en la actualidad entre Israel y Estados Unidos, a saber “Israel es tu amigo, no te preocupes América”. La amistad entre naciones no es muy común y generan el resentimiento envidioso de aquellas otras naciones que no saben ser amigos, ni cooperar entre ellas mismas.
Israel y Estados Unidos son el objetivo de todas, y enfatizo de todas, las críticas internacionales en la inmensa mayoría de los medios de comunicación.
Cada movimiento de sus respectivos mandatarios, sea la del Primer Ministro Biniamín Netanyahu o la del Presidente Donald J. Trump, ponen en movimiento el rodillo de las más ácidas críticas hacia sus personas y manifestaciones. En el reciente viaje oficial del Presidente Donald J. Trump a Israel los medios de comunicación se han fijado en detalles insignificantes, para desviar la atención de lo verdaderamente importante de esta histórica visita.
Los titulares de muchos medios hablaban de que si la Primera Dama Melania Trump había rechazado dar la mano al Presidente Trump, del cabello del Presidente norteamericano o de las molestias por el corte de las calles a consecuencia de la visita y cosas similares. No les importa a los medios el fondo de la visita sino las formas y con el único objetivo de criticarlas.
Lo que dijeron el Primer Ministro Biniamín Netanyahu o el Presidente Donald J. Trump careció de cobertura informativa relevante en la mayoría de los medios de comunicación ¿Cuántos análisis de fondo ha leído de los discursos de ambos mandatarios? ¿Cuántos medios se han centrado en profundizar en los mensajes y discursos? ¿Qué imágenes se han mostrado en las diferentes cadenas de televisión y medios en general? La vacuidad de las informaciones y las imágenes, de muchos medios, contrasta con la importancia que este viaje ha tenido, para ambas naciones.
En un claro contraste, la cobertura que hizo la Oficina de Prensa Gubernamental de Israel (GPO) fue excelente pues permitió ver en directo el desarrollo de la mencionada visita oficial del Presidente Donald Trump a Israel. Un fuerte aplauso por el buen trabajo de la GPO que marcó la diferencia con el resto de medios, que “cubrieron” tan importante evento.
La cobertura que ofrecieron las diferentes cadenas de televisión, más centradas en la imagen, dejaron al descubierto su debilidad informativa. El afán de las mencionadas cadenas era encontrar algo que criticar, para ensombrecer el mencionado viaje del Presidente Trump a Israel. Los gestos de amistosa complicidad entre el Primer Ministro Netanyahu y el Presidente Trump fueron obviados o claramente censurados. La amistad entre las dos potencias molesta a muchos.
En el discurso del Primer Ministro Biniamín Netanyahu, en el Museo de Israel, dirigidas al Presidente Donald Trump se pudo oír la siguiente declaración “Señor Presidente, a lo largo de los años Israel ha tenido muchos amigos, pero nunca ha tenido y nunca tendrá un mejor amigo que los Estados Unidos de América”.
La amistad que hoy exhiben Israel y Estados Unidos viene como consecuencia de los muchos lazos invisibles, que los mantienen unidos. Unos lazos invisibles que se ven reforzados por la cantidad y la calidad de las personas que forman parte del equipo presidencial de Donald J. Trump.
Por citar un solo ejemplo, el actual embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, mantiene una posición a favor del traslado a Jerusalén de la embajada norteamericana actualmente en Tel Aviv. Los buenos asesores del Presidente Donald Trump llevarán a buen fin su mandato presidencial sin la menor duda y a pesar del acoso y derribo al que están sometidos, por numerosos medios de comunicación incluidos los estadounidenses.
En respuesta al discurso del Primer Ministro Netanyahu, en el Museo de Israel, el Presidente Donald Trump dijo “Hoy en Jerusalén, oramos y esperamos que los niños alrededor de la tierra pronto podrán vivir sin miedo, soñar sin límites y prosperar sin violencia. Le pido a esta tierra de promesa que se una a mí para luchar contra nuestros enemigos comunes, para lograr nuestros valores compartidos, y para proteger la dignidad de cada hijo de Dios”. Unas palabras emotivas, emocionantes y motivadoras.
Los enemigos comunes de Estados Unidos e Israel están desesperados por esta inusual amistad, que frustra sus diabólicos planes, para destruir a Occidente e Israel. Las últimas palabras del discurso del Presidente Donald Trump las hacemos nuestras “Gracias. Dios los bendiga. Dios bendiga el Estado de Israel y Dios bendiga a los Estados Unidos” Si, estas palabras las hacemos nuestras por mucho que molesten a los enemigos de Israel y de Estados Unidos, por su amistosa complicidad. Shalom.

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