Israel no olvida el nombre de los judíos asesinados en el Holocausto

0
1110
Nikki Haley durante su visita a la Sala de los Nombres de Yad Vashem Foto: Embajada de EE.UU. en Tel Aviv Wikimedia CC BY.20

Israel conmemoró el Día del Holocausto con dos minutos de silencio y la lectura de los nombres y apellidos de algunos de los seis millones de judíos asesinados por los nazis, con el fin de honrar su memoria y de recordarle al mundo que no se trata “de números, sino de personas”.

A las 10.00 se activaron las alarmas antiaéreas que resonaron por todo el país durante los dos minutos de silencio, mientras los peatones interrumpían su marcha en señal de respeto.

Los coches que en ese momento circulaban por las calles, e incluso por el medio de abarrotadas autopistas, se detuvieron y muchos de sus ocupantes abandonaron los vehículos y permanecieron en pie en señal de respeto.

El principal acto conmemorativo tuvo lugar en Yad Vashem (Museo del Holocausto) de Jerusalén, donde el presidente de la Knéset (Parlamento), Yuli Edelstein y el primer ministro, Biniamín Netanyahu, depositaron una ofrenda floral.

No les acompañó el presidente, Reuvén Rivlin, que esta llegó a Polonia, acompañado de una delegación de fuerzas de seguridad nacionales, para encabezar la denominada “Marcha de los Vivos”, que cada año discurre entre los campos de concentración de Auschwitz y de Birkenau, donde los nazis asesinaron a más de un millón de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

En el museo fueron depositadas alrededor de un centenar de coronas en la denominada Plaza del Gueto de Varsovia, procedentes en su mayoría de fundaciones y Asociaciones de Amigos del Yad Vashem de países tan diversos como México, España, Bulgaria o Serbia.

“El 96% de los judíos de Tesalónica fueron exterminados durante el Holocausto”, dice Mazal Kapetas, descendiente de judíos sefardíes que emigraron a Israel en 1931, poco antes de colocar una de las coronas de flores en nombre de los sobrevivientes de origen griego que permanecen en el país.

El acto conmemorativo culminó con la lectura de los nombres de antepasados judíos que no sobrevivieron a la Shoá (término hebreo para referirse al Holocausto), y en cuyo recuerdo sus familiares dejaron rosas blancas y amarillas sobre los nombres de campos de concentración grabados en el suelo del Memorial del Recuerdo.

“Estoy aquí para recordar los nombres de mi abuelo y de mi abuela, que nunca tuve la oportunidad de conocer, asesinados por los nazis en una ciudad de Ucrania y enterrados en una fosa común”, explica la israelí Nira Rokaj.

“Eran personas con amigos, con familia, con vecinos. Personas. Nunca podré verles como meros números”, medita mientras aguarda su momento para honrar a sus antepasados perdidos: “vengo casi cada año, es lo único que puedo hacer y lo único que me conecta con ellos”.

Israel marca este día siempre una semana antes de su independencia, de acuerdo con el calendario hebreo, y en él conmemora el levantamiento del gueto de Varsovia, la rebelión judía contra los nazis de la Polonia ocupada de 1943, que intentó impedir el traslado de la población que quedaba al campo de exterminio de Treblinka.

Aquel levantamiento jugó un papel importante en la subsiguiente identidad judía e israelí, que a partir de entonces desarrolló el principio de que nunca más los judíos se mostrarían indefensos ante una amenaza de aniquilación.

“Durante el Holocausto éramos impotentes, no teníamos voz, pero hoy somos un Estado fuerte”, afirmó Netanyahu en el discurso de apertura de esta conmemoración, en el que recordó los peligros actuales de un Estado que próximamente celebrará el 70 aniversario de su fundación.

En el resto del mundo el Día en Memoria de las Víctimas del Holocausto es el 27 de enero, cuando también se rinde homenaje al medio millón de gitanos y a los miles de homosexuales, entre otras minorías y grupos como niños, discapacitados o enfermos, que fueron asesinados durante este genocidio.

Hasta el fin de la jornada instituciones públicas, bases militares y colegios albergarán eventos y conmemoraciones por todo el país, incluidas charlas durante las que algunos de los 200.000 sobrevivientes que todavía quedan en Israel narrarán sus vivencias para mantener la historia viva. EFE y Aurora

Dejar respuesta