Israel desbarata atentados de Hezbollah en Haifa y la Galilea

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Foto del Canal 2

 

Seis residentes de la localidad de Ghajar, en las Alturas del Golán, fueron acusados de recibir explosivos del grupo terrorista libanés chií Hezbollah, para perpetrar ataques en Haifa y otras zonas del norte del país.

El complot fue desbaratado luego que el principal sospechoso, Diab Kahamuz, escondiera tan bien los explosivos, que no los pudo encontrar. Más tarde fueron descubiertos por un agricultor israelí.

Diab Kahamuz de 31 años, es hijo de Saeb Kahamuz, un narcotraficante y miembro de Hezbollah que escapó al Líbano durante la Segunda Guerra del Líbano, en 2006. Saeb contactó a su hijo mediantes mensajes de email encriptados, que sugieren que Diab usó la infraestructura usada en el tráfico de drogas para ingresar los explosivos desde el Líbano a Israel. Kahamuz le dijo a su hijo también cómo contactar directamente a los agentes de Hezbollah.

Dos de los sospechosos. Foto de la pantalla del Canal 10
Dos de los sospechosos. Foto de la pantalla del Canal 10

Entre los cómplices de Diab figuran sus dos hermanos, Jamil Kahamuz, de 29 años, y Yussef Kahamuz, 34 años, su primo Mohssan Kahamuz, 21 años, y otros dos residentes de Ghajar: Adal Ayunat, 29 años, e Ibrahim Mamdouh, 21años. Ghajar es una localidad árabe alauita ubicada sobre el río Hasbani, en la frontera entre el Líbano y el Golán israelí.

Diab Kahamuz fue acusado de ayudar al enemigo en tiempos de guerra, espionaje, contacto con un agente extranjero, suministrar información al enemigo, conspirar para ayudar al enemigo en tiempos de guerra, delitos con armas, intento de importación de armas y conspiración para el crimen.

Sus hermanos fueron imputados por ayudarlo en esos delitos; mientras que su primo fue acusado de suministrar información al enemigo, entre otros crímenes.

El 30 de julio pasado, un agricultor de la ciudad norteña de Metula encontró una bolsa con dos artefactos explosivos en un bosquecillo cerca de la Ruta 90. Los expertos en explosivos, que examinaron las dos bombas, que poseían fusibles de acción retardada y eran de alta potencia, determinaron que fueron fabricadas por Hezbollah.

Una investigación, llevada a cabo por la Policía y el Servicio de Seguridad General (Shabak), concluyó que los explosivos fueron introducidos de contrabando, en mayo, desde el Líbano. Diab, que recuperó los explosivos después de que fueran lanzados por encima de la cerca fronteriza, los puso en una bolsa y los ocultó en un bosquecillo.

Se le ordenó emplear los explosivos para perpetrar atentados en sitios abarrotados de gente en Haifa

Diab exploró los lugares que se le ordenó atacar, pero decidió que no eran adecuados, debido a la estricta seguridad y las numerosas cámaras. En cambio, sugirió a su padre y sus supervisores colocar los explosivos en otras áreas, entre ellas en la ciudad norteña cercana de Nesher. Al parecer incorporó a sus dos hermanos, Yussef y Jamil, en el plan, con la intención de utilizar la ayuda de estos últimos en el ataque.

Diab también sugirió atacar el cruce carretero Golani en la Baja Galilea, donde numerosos soldados se congregan todas las mañanas.

“Cuando conducía a través del cruce carretero Turaan, el acusado observó una parada de autobuses llena de numerosos soldados”, señala el acta de acusación. “El acusado pensó que el lugar era un blanco adecuado para un ataque, ya que permitiría a dañar a muchos soldados, y tomó fotos del sitio con su [teléfono móvil] Samsung”.

La acusación describe cómo Diab y su hermano Yussef condujeron a lo largo de la ruta entre el cruce carretero Golani y el cruce Turaan, tomando fotos y filmando videos de la carretera y la parada de autobús. El otro hermano de Diab, Jamil, asistió en el envío de las fotos a sus jefes de Hezbollah.

Luego, Diab fue a buscar los explosivos al escondite, pero no pudo localizarlos.

El 4 de septiembre, Diab y los otros sospechosos fueron detenidos e interrogados. Los investigadores incautaron a los sospechosos computadoras y teléfonos celulares, donde encontraron las fotos de los posibles blancos para el ataque que fueron enviadas a Hezbollah. Entre las fotografías, se observan bases militares y lugares sensibles en la propia localidad de Ghajar.

9 Comentarios

  1. abria que modificar el codigo penal para que las condenas de terrorismo no solo fuesen de carcel sino tambien de trabajos forzados,en vez de estas holgazaneando en las carceles estos tipos deberian estar en el desierto encadenados y picando piedra hasta que dejasen la piel a tiras trabajando y padeciendo.

    • Uno, no estoy de acuerdo. No necesitamos “chain gangs” de terroristas en el desierto. Para qué?
      No veo por qué debemos mantener gratis a éstos terroristas durante años, con comida “jalal”, visitas familiares, cuidados médicos, televisión, deporte, y todo lo demás, si después los canjean a razón de 1.000 terroristas por uno sólo de los nuestros, vivo o muerto. Y encima, después del canje, sus “hermanos” los envían devuelta a asesinar niños judios en sus camitas. No, ésta gente no tiene “reeducación” posible, lo mejor para ellos es la pena de muerte.

      • en los campos de trabajo que pienso yo no habria,television ni visitas familiares,eso si mucho deporte arrastrando bloques de piedra de sol a sol,y por supuesto nada de canjes de hecho hasta que se cumpliera la sentencia no se sabria nada de ellos,si estan vivos oh muertos.

  2. BUEN TRABAJO SEÑORES , PERO CON EL CASN TODO ANDARIA MEJOR , SOLUCION TOTAL AL TERRORISMO . EL PROBLEMA ES QUE LA AUTORIDAD , EL SEÑOR NETANYAHU , SIGUE SIN HACER NADA .

  3. Con el tráfico de drogas, hachis de Marruecos, y el submundo que lo rodea los yihadistas encontraron cómplices ajenos a su causa y pudieron cometer el atentado del 11-M en Madrid.

  4. No se necesita hacer mucha inteligencia para atrapar a estos idiotas, pues con esa cara de terroristas que tienen cualquiera los identifica.

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