Ikea difunde en Israel un catálogo sin mujeres ni niñas para los religiosos

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La cadena de tiendas sueca Ikea ha difundido en Israel un catálogo especial para la comunidad ultraortodoxa judía del que ha retirado las fotografías de mujeres y niñas, lo que ha desatado las quejas de los clientes más seculares y grupos feministas.

El popularmente llamado “catálogo kosher” ha sido difundido recientemente para atraer a ese público a las tres tiendas que tiene la cadena en Israel y en sus páginas destaca la ausencia de toda presencia femenina de acuerdo a las costumbres de esa comunidad, que en el país representa entre un 8 y un 10 por ciento de la población.

Foto: Jane Fresco Flickr CC BY 2.0
Foto: Jane Fresco Flickr CC BY 2.0

De esta forma, el catálogo se adapta a las necesidades ultraortodoxa ofreciendo mayormente productos como mesa grandes -debido a la alta procreación de estas familias-, sólidas estanterías -por los numerosos y pesados libros de rezos que suelen tener-, camas y sillas plegables o literas.

También los pie de fotos han sido adaptados al lenguaje de la comunidad con expresiones como “mesa para shabat”, el día de descanso en el judaísmo en el que la familia se reúne.

Vista aérea de la planicia Sharon Foto: Amos Meron Wikimedia CC BY-SA 3.0
Vista aérea de la planicia Sharon Foto: Amos Meron Wikimedia CC BY-SA 3.0

Están ausentes las habituales imágenes con relajantes entornos familiares en los que aparecen mujeres y niñas, para no ofender la sensibilidad de la comunidad.

Hace unos meses, en un pequeño poblado judío ultraortodoxo de Israel, unos desconocidos sacaron de los buzones de varios edificios los catálogos normales de Ikea y de otras empresas locales, y los tiraron a un contenedor, por considerar que ofendían las sensibilidades de la comunidad.

También ocurre usualmente con periódicos y revistas generalistas en zonas de alta concentración religiosa, lo que provoca las quejas de los vecinos que no lo son.

La difusión del catálogo, con precios idénticos a los de los normales, ha generado las protestas de grupos seculares y feministas, que se preguntan por qué figuras como la de una madre han sido eliminadas.

“¿Por qué no hay presencia femenina en los relajados momentos familiares (de las fotos)?”, “¿A dónde se ha ido la madre?”, se preguntan algunos en las redes sociales, mientras otros, con no poco sarcasmo plantean: “¡Estupendo! ¡No sabía que en la comunidad ultraortodoxa hubiera tantas familias monoparentales!”.

La cadena de tiendas, que en Israel operan bajo concesión, se ha limitado a explicar que el catálogo fue impreso para “permitir también al público religioso y ortodoxo disfrutar de los productos y soluciones de acuerdo a sus costumbres y estilo de vida”.

Una representante de la cadena dijo que el catálogo no ha sido siquiera difundido por internet debido a que la comunidad no suele usar esa plataforma y que se ha distribuido únicamente en los entornos ultraortodoxos, aunque también está disponible para quien lo quiera y lo pida por correo. EFE

5 Comentarios

  1. Esta forma de actuar de los ultraortodoxos no parece muy civilizada, si bien actualmente es lo normal en Occidente. En Europa se han cambiado las leyes y costumbres, incluso a nivel de la Unión Europea, para permitir actuar a los grupos sectarios, siempre que no cometan delitos muy graves como la pederastia o empleen la violencia física, hasta tal punto que los lobbies en el parlamento europeo lograron sacar sectas destructivas como el Opus Dei de la lista de las más peligrosas, una ridícula lista cuando se sabe que las sectas peligrosas son tantas que son difíciles de enumerar y hay un porcentaje escandaloso de la población atrapada en estas sectas, por ejemplo oficialmente en España se habla de 500.000 españoles, eso sin contar, porque son totalmente legales y hasta ocupan altos cargos del gobierno, a unos 80.000 adeptos de el Opus Dei más otros muchos más colaboradores. El Opus Dei tiene un Hospital en Navarra donde recetan rezar a Dios a los pacientes psiquiátricos graves que enferman a causa de su ideología, una influyente adepta madre de un asesino en los Sanfermines criticó a los padres de la víctima su empeño por sacarle su dinero mientras el asesino recibía una sentencia ridícula, coaccionan a los críticos en internet y hasta intentaron boicotear la famosa novela El Código Da Vinci, y también intentan influir en la sociedad civil metiendo la religión católica cuando se supone que España es un estado laico. En una democracia no hay cabida para la religión, porque supondría una discriminación para el resto de creencias y religiones, además de que sus costumbres suelen estar muy alejadas de la sociedad democrática. Mientras la sociedad parece ir camino a las era cavernícola, cada vez con más fascistas y sectas retrógradas, en la imagen proyectada se va hacia otra dirección, y en algunos catálogos de juguetes aparecen niños jugando con muñecas y niñas jugando al fútbol, imagen idílica de los países nórdicos que me parece en España son vistos como una broma, cuando no una anomalía.

  2. Perdon
    Que cada viva como quiera,mientras no moleste o perjudique al vecino,sea de la secta o religión que practique,nadie es dueño de la verdad,y la verdad absoluta no existe

  3. Los ultraortodoxos tienen no sólo catálogos kosher sino también smart phones kosher. Kasherizan todo. So what’s new in the world? Lo que éstos grupos que protestan contra el catálogo kosher de Ikea tendrían que hacer es protestar contra la misoginia, la estigmatización, y la discriminación de la mujer, inherentes a la Halajá. La mujer no tiene personalidad jurídica en la Halajá (no puede ser testigo legal, no puede firmar documentos en tanto que testigo, ni ser testigo frente al tribunal), los hijos bastardos de la mujer se estigmatizan, ellos y toda su descendencia, hasta el fin de los tiempos (los ultraortodoxos hace siglos que mantienen listas negras de mamzerim) mientras que los hijos bastardos del hombre son legítimos para todo y sin más; se vulneran sistemáticamente los DDHH de la mujer al impedirle igualdad de derechos en la disolución del matrimonio y, en resumidas cuentas, casi todo ésto tiene su origen en que en el judaísmo ortodoxo no existe el matrimonio en el sentido legal común, sino que existe un “kinián” (que es lo que se realiza bajo la jupá) o sea, una adquisición unilateral por el hombre de la exclusividad sobre la mujer. No hay reciprocidad, ya que la mujer no adquiere la exclusividad sobre el hombre, el cual puede, según la Tora, tener más de una esposa… No sigo porque es un desastre para la mujer. Volviendo al tema del artículo de Aurora: estos grupitos de feministas, progresistas e tutti quanti deberían ocuparse de protestar por temas como éstos y no porque haya o no haya fotos de mujeres en el catálogo…

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