Guerra es Guerra

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Un enfoque de la campaña librada en Gaza en 2014
Por el mayor general (res.) Gershon Hacohen
El enfoque moderno de muchas cuestiones dicta que tratamos de controlar los acontecimientos que nos rodean, pero la guerra es caótica por naturaleza y no cede ante procesos predeterminados. La prudencia con que se libró la campaña de Gaza en 2014 merece la plena confianza del público.

Ashkelon
Ashkelon

Incluso antes de que el informe del Contralor del Estado, Yosef Shapira, sobre la campaña militar de 2014 en la Franja de Gaza, se haya dado a conocer públicamente, los medios de comunicación han citado histéricamente extractos de las actas filtradas de las reuniones del Gabinete de Seguridad Diplomática. Al mismo tiempo, han estado utilizando estas filtraciones para fustigar al primer ministro Biniamín Netanyahu, al entonces ministro de Defensa Moshé Yaalón y a otros altos funcionarios militares, incluyendo al Jefe de Estado Mayor de las FDI y al Director de Inteligencia Militar.

Beit Hanoun edificios destruidos
Beit Hanoun edificios destruidos

Las voces que lideran el discurso público en Israel ponen un manto de dudas sobre la declaración del primer ministro israelí, David Ben Gurión, “Toda madre judía debe saber que ha colocado el destino de su hijo en manos de comandantes dignos de confianza”. Algunos medios incluso han sugerido que hemos puesto el destino de nuestros hijos en manos de un liderazgo nacional indigno.

Casa destruida en Yehud
Casa destruida en Yehud

El interés público en el informe de la Contraloría Estatal sobre la Operación Margen Protector se centra en dos preguntas centrales. La primera busca entender cómo fue que el gobierno llevó a Israel a la guerra con Hamás en el verano del 2014. ¿Fue realmente necesaria una campaña militar en Gaza? La segunda quiere una explicación de lo que parece una afrenta al orgullo nacional: ¿Cómo nos sentimos, ante una nación y ejército mal equipados para poder hacer frente a la amenaza que plantea la red de túneles de terror de Hamás?
Hay que subrayar que la defensa se centró en ambas cuestiones tan pronto como terminó la guerra y no trató de eludir la responsabilidad.

Explosivos al lado de la cama del bebé
Explosivos al lado de la cama del bebé

Las Fuerzas de Defensa de Israel, la agencia de seguridad Shin Bet y el Gabinete de Seguridad Diplomático estaban familiarizados con la amenaza de los túneles mucho antes del verano de 2014, y el informe de la Contraloría lo señala.
El tema que necesita ser revisado en profundidad es cómo la amenaza fue percibida y entendida y lo que se hizo como resultado de esas percepciones.
Esta es una pregunta seria, pero el discurso público ha sido estropeado por filtraciones de minutos de reuniones de gabinete, adaptados para manipular determinada imagen política individual cuando el público debe juzgar, quién predijo la situación, quién quería luchar y quién arrastraba sus pies.

Niña palestina
Niña palestina

Cualquier persona sensata entiende que las discusiones del gabinete sobre temas nacionales trascendentales deben tratarse a puertas cerradas para mantener su integridad y alejarlos de intereses personales. En todo caso, esas discusiones son una prueba de la decisiva responsabilidad nacional. Aún así, siempre existe la preocupación de que saldrá a la luz, ya sea con el propósito de captar la opinión pública o en un intento de dirigirse hacia el lado correcto de la historia.

Niños israelíes en el centro de Israel
Niños israelíes en el centro de Israel

“No he leído el informe Shapira en su totalidad, y es demasiado pronto para juzgar sus conclusiones. Creo, sin embargo, que hay espacio para preguntar cómo el Contralor abordó las cuestiones sistémicas, como por ejemplo, si se hubiera podido evitar esta guerra de 50 días. Muchas guerras en la historia fueron evitables y el gobierno pudo haber sido capaz de prevenir la Operación Margen Protector”.
Por ejemplo, la segunda guerra del Líbano en el verano de 2006 podría haberse evitado si el gobierno no hubiera decidido dar una respuesta a gran escala por el secuestro de los soldados de las FDI, Ehud Goldwasser y Eldad Regev a manos del grupo terrorista Hezbollá. La decisión de lanzar una campaña militar es algo extremadamente complicado y a menudo presenta un gran desafío para un líder y muestra su verdadera soledad en el momento crucial.

La cuestión moral de ir a la guerra siempre permanece en un trasfondo, incluso cuando el proceso de la toma de decisiones va de acuerdo a los reglamentos. Transciende la autoridad técnica del contralor estatal o de cualquier comisión de investigación.

Misil caído en Sderot
Misil caído en Sderot

Las revisiones del alcance técnico de una campaña militar, como el mal funcionamiento de las armas, los inventarios, la competencia de la fuerza, etc., siguen metodologías diseñadas para identificar la causa de la falla. Sin embargo, al revisar las decisiones estratégicas, una investigación no puede centrarse en aspectos técnicos.

Las comisiones de investigación anteriores nombradas por el parlamento, como ser la Comisión Agranat, que investigó los fracasos de los militares que condujeron a la guerra de Iom Kippur de 1973 y la Comisión Winograd, que examinó las acciones militares durante la Segunda Guerra del Líbano, operaron de acuerdo a premisas modernas a sabiendas de que si algo salía mal, alguien a lo largo de la cadena de comando fue necesariamente negligente.

Ramala
Ramala

El enfoque moderno de muchas cuestiones espera poder controlar los acontecimientos que nos rodean, incluso en la guerra. Pero la guerra es una situación naturalmente caótica que involucra lo desconocido. Esta es la razón por la cual la inteligencia militar sorprende, así como las gestiones de crisis durante las guerras llevan a auditorías. Si verdaderamente sabríamos quien estuvo en falta, podríamos reemplazarlo y recuperar nuestra paz de conciencia.
Entonces, ¿cómo hacen los contralores al tomar decisiones sobre cuestiones estratégicas? La prueba real es donde reside el resultado deseado. En un partido de fútbol, el resultado final es el puntaje y esto es claro. Pero las guerras son diferentes y los resultados pueden verse únicamente determinando si los logros aguantan el peso del tiempo, cuando se entra en una guerra, las derivaciones pueden permanecer dudosas por años.
Desde un punto de vista profesional, las auditorías buscan discernir cuáles fueron los objetivos de la guerra y cuántos de ellos se lograron a lo largo del tiempo. Esta es una pregunta compleja que depende de varios criterios. Nosotros tendemos a enfocar las revisiones en los procesos de toma de decisiones estándar y apropiadas. Este enfoque supone que los procedimientos adecuados derivan necesariamente en decisiones correctas.
Desafortunadamente, esta suposición no resiste una verificación de la realidad, eso no disuade a los defensores del gobierno de exigir la adhesión a los procedimientos estructurados de trabajo, especialmente cuando se trata de cuestiones cruciales como el lanzamiento de una guerra.

Un jardín de infantes de Kiriat Ono: “soldados cuídense ustedes, son nuestros héroes”
Un jardín de infantes de Kiriat Ono: “soldados cuídense ustedes, son nuestros héroes”

Las Comisiones de Investigación o las Auditorías Controladoras se centran a menudo en el proceso: ¿Cuándo se reunió el gabinete? ¿Qué información se presentó a los ministros? ¿Qué dinámica caracterizó el debate? ¿Aparecieron los expertos apropiados ante el foro?, etc. El sector público se ha comprometido a pensar en patrones legales, incluso en asuntos relacionados con la guerra. Esto ha hecho que el discurso público se centre, a su vez, en el procedimiento, más que en la sustancia.
El liderazgo del país y del ejército no están exentos de encarar esfuerzos para enfrentar desafíos fatales, por el contrario,  primero debemos examinarnos a nosotros mismos como sociedad y revisar las expectativas exageradas que ponemos en los procesos y procedimientos cuando se trata de los asuntos del Estado.
La guerra es, por definición, un evento que puede salirse de control. Aquellos que buscan utilizar las investigaciones como un medio para convertir la guerra en un evento gestionado de acuerdo con un proceso predeterminado, como si fuera una línea de producción, están tratando de determinar la naturaleza de un bebé antes de que haya un embarazo. Incluso en los tiempos modernos, el hombre no puede controlarlo todo.
“A mi juicio, como miembro del Estado Mayor de las FDI en ese momento y como alguien que revisó la Operación Protección en las semanas posteriores a su conclusión, la manera prudente y responsable con que la campaña fue llevada a cabo por el liderazgo político y militar merece la plena confianza del público”.
El Mayor General (res.) Gershon Hacohen, es investigador titular del Centro de Estudios Estratégicos Begin-Sadat. Él sirvió en las FDI por 42 años, comandando tropas en batalla en los frentes egipcios y sirios. Fue comandante del Cuerpo y comandante de las Escuelas Militares de las FDI.

4 Comentarios

  1. El problema de la tendencia a sobrestimar el poder militar propio y subestimar el del enemigo, una de las críticas que más se escuchó tras el atentado del 11-S contra las Torres Gemelas fue que los servicios antiterroristas, aun con un presupuesto y tecnologías fuera de toda duda, se acomodaron detrás de las pantallas de ordenador, a la vez que disminuía la utilidad de los agentes de campo. Sumando la indefinición de competencias o sobreinformación, se produjo un desastre no previsto.

    • Sobre el segundo problema, es muy parecido a lo que en empresas se denomina deseconomías de escala, tras un aumento del tamaño de la empresa también aparecen nuevos costes e ineficiencias que pueden llegar a ser superiores a los beneficios.

  2. El comentario del Mayor General Gershon Hacohen es excelente, además no es ningún teórico, sabe de lo que habla. Es muy fácil juzgar una guerra desde el escritorio de un juzgado, pero es lo mismo que querer ser futurista o profeta con el diario del lunes.

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