Gran éxito del Festival de Cine “Darom” en la ciudad de Sderot

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    Arriba izq: Avner. Izq abajo: Celina y Benjamín. Arriba Der: Many Yiash y actores de Avinu.

    El Sur vibra a través de la pantalla

    Por Chiquita Levov

    La ciudad sureña de Sderot aparece siempre en las noticias por conflictos bélicos, por su ubicación geografía es una ciudad en continuo estado de alerta. Pero durante el mes pasado, Sderot cambió su característica y se convirtió en una ciudad cinematográfica. Ello a raíz del Festival internacional de Cine “Darom” (Sur) que se realizó en su 15 ava edición, con numerosas dificultades de presupuesto, pero saliendo a flote a pesar de todo.
    Contó con la participación de muchos cineastas locales y del exterior. Cono la dirección artística de Efrat Korem y Erez Peri.
    Es un festival diferente a todos los conocidos, no sólo por ser un evento destinado a estudiantes de cine que atrae a una gran cantidad de público, además se proyectan numerosos filmes de alto nivel, se realizan talleres, eventos musicales de envergadura y todo con entrada gratuita.
    La gran fiesta de cine se realiza en un marco alegre, amistoso y muy concurrido.
    El festival comenzó como una iniciativa de la Escuela de Cine y Televisión de la Universidad Sapir en 2002.

    Izq: Arriba: Marek Rozenblum y Giora Eini. Centro: Eithan Green. Abajo: Moshe Mizrahi y MIchal Bat Adam. Derecha: Arriba Pollak, Gorenstein y Illouz. Abajo. Director Uri Barabash y actor Dan Turgeman
    Izq: Arriba: Marek Rozenblum y Giora Eini. Centro: Eithan Green. Abajo: Moshe Mizrahi y MIchal Bat Adam.
    Derecha: Arriba Pollak, Gorenstein y Illouz. Abajo. Director Uri Barabash y actor Dan Turgeman

    Al principio fue un enfoque de la obra de sus estudiantes y en pocos años se convirtió en un festival de cine que proporciona un escenario para el cine israelí e internacional de alta calidad, comprometido y radical. Los directores y organizadores declararon que “Darom” es una visión del mundo del cine que aboga por lo que puede significar un cine humilde de bajo presupuesto, pero rico en humanidad, la negación de la metáfora que en la periferia existe la inferioridad se trata de estimular con el diálogo crítico”.
    Este año también fue el marco de estreno de varios filmes, principalmente israelíes. Se abrió con la proyección del filme “Avinu” (Padre Nuestro) de Manny Yash con la participación de Morris Cohen y Rotem.
    Se estrenó Guest House de Eitan Green entre varios otros filmes de ficción y documentales locales y del exterior. Se proyectaron 17 cortometrajes realizados por los egresados de la escuela Sapir, entre ellos llamó nuestra atención el de Yael Bibelnik, “Reflejos” que trata el tema de Argentina en 1980.
    La directora proviene de una familia argentina y el filme es hablado en castellano con actores argentinos.
    Entre los eventos especiales se destacó el homenaje a la actriz y directora Ronit Elkabetz (z”l) que estuvo muy relacionada con este festival ya que el Filme Get (divorcio) ahora mundialmente conocido se estrenó precisamente hace dos años en la Cinemateca de Sderot. Para este homenaje se habilitó el cine Jen, en un mitológico local abandonado durante 25 años y que todavía conserva su estructura original y ha sido sólo levemente arreglado. Al homenaje se invitó a todos los actores que trabajaron alguna vez con Ronit, es decir casi toda la colonia actoral. Todos llegaron para dar tributo a esta gran directora.
    Dos directores
    Los directores Morgan y Naishtat
    Aurora entrevistó a dos directores argentinos que llegaron al estival con sus películas: Celina Morgan, presentó su excelente filme “Del Otro lado del Río”, ella fue descubierta por Martin Scorsese que también produjo la película, de enfoque muy realista y de una estética minimalista. Sus películas a menudo tratan el mundo de los adolescentes de la clase media en Argentina.
    Nos cuenta que esta es su primera visita a Israel y que cuando la invitaron no dudó en aceptar. “Cuando me invitaron los organizadores fueron muy claros en la explicación respecto de que tipo de festival se trataba, y que estaba ubicado, muy cerca de Gaza, parte de la presentación fue darme a entender la dinámica del festival y comprender por qué un festival así se realiza en una zona que tiene una naturaleza tan difícil, conflictiva y expuesta a situaciones de extrema violencia”. A ella sin embargo le resultó atractiva la idea de venir, pues le gusta viajar y conocer gente. Además averiguó con amigos que conocen el país, respecto de cuan peligroso podría ser… y se quedó tranquila. Entendiendo que es la naturaleza de todo el país.
    Sobre el festival nos dice que lo más interesante por un lado es que es un festival hecho y pensado para estudiantes, producido en el marco de una universidad de cine.
    Todas las personas que participan están conectadas por la pasión al cine, eso le da una gran fuerza. Además hay algo tan vital, acogedor y vibrante en el encuentro entre las personas de Sderot, la voluntad de construir y crear valores en una ciudad con estas características tan especiales. Además al invitarla hicieron hincapié en el hecho de que era la única mujer invitada en esta edición y ello también tuvo su importancia.
    Benjamin Naishtat presentó su primer largometraje “Historia de Miedo” que ya se proyectará en la competición oficial del Festival de Berlín. Sus películas se caracterizan por la crítica de la retórica violenta de los fundadores del país.
    Esta es su primera visita a Israel. Y al ser invitado no tuvo ninguna duda envenir, ya que es un país que le despierta mucha curiosidad, además de tener parte de su familia en Tel Aviv. Sabía que hay tensiones pero no es un país peligroso. Está ahora trabajando en un nuevo filme en temas relacionado con los sucesos de los años 70.
    Sobre este festival Darom comenta que es muy especial, ya que había visitado muchos festivales pero ninguno como el de Sderot. “Me encontré con una experiencia maravillosa y la posibilidad de intercambio con los estudiantes que nos enriquece tanto a ellos como a nosotros los cineastas”.
    Compartir el trabajo en un lugar donde se piensa cine, un festival que nos es frívolo y sin glamour innecesario. También comenta que vio trabajos muy valiosos de los estudiantes. Destaca que Sapir es una escuela de muy alto nivel.
    Sobre el cine israelí nos dice que tuvo oportunidad de ver varios filmes ya que desde hace muchos años está llegando a Argentina el cine de jóvenes realizadores, la nueva generación de cineastas y es muy interesante, es un cine que aborda las tensiones sociales de algunas partes del país y de ahí surgen películas muy interesantes. La Argentina es siempre curiosa sobre todo lo que pasa en Israel. ■

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