El peregrinaje a Nazaret

0
1639

A pesar de la importancia de Nazaret en la vida de Jesús y sus padres, esta no se convirtió de inmediato en un lugar de peregrinaje cristiano.
14NAZA1El primer santuario fue probablemente erigido a mediados del siglo IV. Para descubrir Nazaret nada mejor que comenzar por la Basílica de la Anunciación, la más grande de todo Oriente Medio.
Egeria, una peregrina cristiana que visitó Nazaret en el año 383, vio “una gran y muy espléndida gruta en la que vivió María y en la que se ubicó un altar”. Se trata probablemente de la más grande de las cavernas consagradas en la gruta de la actual Basílica de la Anunciación. Según la tradición católica romana, ése es el lugar en el que el ángel Gabriel apareció ante María.
Hacia el año 570 se construyó una iglesia en ese lugar. Se encontró un mosaico escrito en griego del siglo IV o V, con la dedicatoria:
14naza3“Para Conon, diácono de Jerusalén”.
Los peregrinos que llegaban a Nazaret en el período bizantino veían también una cueva con un manantial del cual María extraía agua (posiblemente el manantial ubicado debajo de la actual Iglesia Ortodoxa Griega del Arcángel Gabriel), y la “sinagoga” en la que Jesús leyera el libro del profeta Isaías. Varios relatos mencionan la construcción de iglesias en estos tres lugares. Estas iglesias antiguas sobrevivieron aparentemente la conquista árabe, porque el peregrino Arculfo, un obispo de Gaul que visitó el lugar en el año 670, vio dos “iglesias muy grandes” en la ciudad. 14naza2Pero en 1099, en tiempos de la conquista cruzada, todos los santos lugares cristianos en Nazaret estaban en ruinas.
La presencia eclesiástica católica romana en Nazaret se restableció en 1620, cuando el emir druso Fakhr-a-Din autorizó a los padres franciscanos a adquirir las ruinas de la catedral y la gruta cruzada. En 1730 los franciscanos obtuvieron un decreto del sultán otomano que les permitía construir una nueva iglesia en ese lugar. La estructura fue agrandada en 1877 y completamente demolida en 1955, para permitir la construcción de una nueva basílica. Antes de empezar la actual edificación, el Studium Biblicum Franciscanum (Jerusalem) realizó una exhaustiva investigación arqueológica del lugar.
Los descubrimientos que se han hecho durante la construcción pueden verse en el Museo Franciscano, alojado en el interior del templo, donde se admira el grabado en griego “Xe María” (Alégrate María).
La nueva basílica, el santuario cristiano más grande en el Medio Oriente, fue consagrada en 1964 por el Papa Paulo VI durante su histórica visita a la Tierra Santa y santificada el 23 de marzo de 1969.
Un segundo servicio ecuménico llevado a cabo dos días después incluyó la participación de prelados y clérigos de las iglesias ortodoxa griega, armenia, copta, etíope, siria y luterana.
La Iglesia de San José o Iglesia de la Nutrición se encuentra al norte de la zona antigua.
Construida a principios de siglo sobre otra iglesia del s. XII, es el lugar donde se cree que vivió la Sagrada familia y lo más destacado es su pila bautismal judeocristiana con piedras de color negro y blanco.
Otro templo de interés es la Iglesia de San Gabriel del s. XVIII y donde se cree que aquí se apareció el Ángel a la Virgen.
Resaltan los frescos, los íconos y el manantial. Es recomendable acercarse a la Capilla Mensa Christi, muy cerca de una antigua Sinagoga, hoy sede del Convento de las Hermanas de Nazaret y a la Iglesia de Jesús Adolescente, desde donde se obtienen buenas vistas de la ciudad.

Los alrededores de Nazaret
Este recorrido puede iniciarse en Caná, a 7 km. de Nazaret, célebre por ser el lugar donde Jesús realizó el primer milagro al convertir el agua en vino. De aquí hay que destacar dos pequeñas iglesias, una de rito oriental y otra de rito católico, réplica más pequeña de la catedral de Salzburgo.
La pequeña población de Zippori se encuentra a 6 km. al noroeste de Nazaret y destaca por ser el lugar donde nacieron los padres de María. Resaltan las ruinas de una ciudad romana y la Iglesia de Santa Ana y San Joaquín.
El Monte Tabor en el verde Valle de Yzreel, constituye un lugar sagrado para los judíos, ya que aquí se libró la batalla entre Barac y Sísara, es decir entre las tribus de Israel y Canaán, mientras que para los cristianos es el monte donde Jesús se transfiguró.
En lo alto de la cima se encuentra la Basílica de la Transfiguración del año 1924, edificada sobre las ruinas de una iglesia bizantina. Sin embargo, lo más interesante son las panorámicas que se obtienen desde aquí.
Naim, al norte de los Montes Hamoró es otro de los centros de peregrinación para cristianos, ya que aquí Jesús resucitó al hijo de una viuda.
Lo más recomendable es recorrer la apacible y verde zona y continuar hacia los Montes Gilboa desde Nurit hacia Maalé Gilboa y disfrutar de las panorámicas donde se puede ver el Valle de Yzreel, llamado el Jardín de Israel, el Monte Tabor, el Monte Carmelo y las Montañas de Samaria.
Bet Alfa se encuentra a 30 Km. al sureste de Nazaret y resalta por los descubrimientos del año 1928 cuando los miembros de un kibutz descubrieron ruinas de una sinagoga del s. VI.
De aquí se sacó el famoso mosaico donde aparecen los signos del Zodíaco, la atadura de Isaac, el carro del Sol y la liturgia celeste de Moisés. 3 Km. hacia el este, en dirección al Valle del Jordán se encuentra Beit Sheán donde están las ruinas del Tel El Hosn, en muy buen estado. Aquí se construyó la bella Escitópolis en el s. VII aC.

Dejar respuesta