El impacto de sanciones, elecciones y misiles S-300 en Oriente Medio

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Misiles S-300 Foto: Mil.ru CC BY 4.0

Pablo Sklarevich

Con la entrada en vigor de la segunda tanda de sanciones estadounidenses, el 5 de noviembre pasado, los líderes iraníes han puesto todas sus esperanzas en un cambio de régimen. Pero ellos no piensan precisamente en la alteración del sistema de gobierno en Teherán; sino del signo político del inquilino de la Casa Blanca.

Los ayatollahs radicales chiís esperan que las elecciones de medio término en Estados Unidos, dada la polarización que se registra allí, sean el principio del fin de la actual Administración.

Se trata de una aspiración compartida por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbás.

La estrategia de los gobernantes palestinos e iraníes se llamaría, en términos futbolísticos, se llamaría “tirar la pelota afuera”. Hacer tiempo para que el “Acuerdo del Siglo”, la propuesta de paz del presidente Donald Trump para el conflicto israelí-palestino, no suceda.

Los exitosos acuerdos de paz de Israel con sus vecinos árabes han sido siempre bajo la mediación estadounidense. Se entiende que solamente Estados Unidos puede ejercer suficiente presión sobre Israel y es el único que puede proporcionarle verdaderos incentivos. A cambio,  Washington obtiene claros beneficios geopolíticos. Por ejemplo, durante el tratado de paz de Camp David, de 1979, EE.UU. arrancó a Egipto, el país árabe más importante del Oriente Medio, de la órbita de Moscú.

Por ello, la propuesta de la Autoridad Palestina de una conferencia internacional para resolver la saga sea probablemente en el contexto actual un absurdo. A menos que el ex mandatario estadounidense, Barack Obama, haya sido la transición estadounidense hacia un eventual presidente demócrata mucho más idealista y radical.

En  este sentido, el gobierno del presidente egipcio, Abdel Fatah a Sisi, ha decidido “abrir el paraguas” y diversificar la compra de armamentos (financiados por Arabia Saudita) a Francia y Rusia.

Aparentemente, Sisi tiene muy vívida la memoria cuando Obama suspendió la ayuda militar, en 2013, tras la represión de los partidarios de Mohammed Morsi, el ex presidente egipcio y líder de los Hermanos Musulmanes, que había sido derrocado en julio de ese año. Obama había advertido entonces que la asistencia militar estadounidense dependía de los avances de Egipto en seguir “una vía más democrática”.

Mientras tanto, el ministro de Asuntos de Jerusalén, Zeev Elkin, le ha apuntado a los periodistas rusos que Israel está dispuesto a bombardear los misiles antiaéreos S-300 de fabricación rusa, que Moscú ha cedido a Siria, si éstos atacan aviones de combate o civiles israelíes.

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