El gobierno aprueba ley que resta poder a la Corte Suprema

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Netanyahu no pudo posponer la discusión

El Comité Ministerial Legislativo aprobó el controvertido proyecto de ley denominado Cláusula de Anulación, que permitiría al parlamento legislar en contra de una sentencia previa de la Corte Suprema por mayoría simple.
El proyecto de ley, que probablemente será votado por la Knéset esta semana, recibió el apoyo de once de los doce miembros del comité, a pesar del pedido del primer ministro, Biniamín Netanyahu, de posponer la discusión a la semana próxima.
La aprobación de la Cláusula de Anulación ha sido una prioridad para los parlamentarios de la derecha en relación a la política a seguir con los inmigrantes africanos, después de que fracasaran una serie de negociaciones para su deportación.
La Corte Suprema, compuesta por 15 jueces, es percibida en Israel como una institución progresista.
“Es el órgano principal en materia de defensa de los derechos humanos en el país, y restarle atribuciones es algo muy problemático”, dijo el investigador del Instituto Israelí para la Democracia, Gai Luria.
El proyecto de ley establece que una mayoría simple en la Cámara (61 votos, de los 120 miembros) pueda reactivar una ley anulada por la Corte Suprema, reduciendo así el control judicial al que está sometido el Legislativo.
El ministro de Finanzas, Moshé Kahlón, contrario al proyecto de ley, manifestó que su aprobación por parte del comité “es una violación de los acuerdos de la coalición y un golpe al cumplimiento de la ley”.
El fiscal general adjunto, Raz Nazri, apuntó que si bien el proyecto de ley no es inconstitucional, el Asesor Jurídico del Gobierno, Avijai Mandelblit se opone a él, informó la radio del Ejército.
Sus partidarios, el líder del partido Habait Hayehudí, Naftali Bennett, y la ministra de Justicia, Ayelet Shaked, del mismo partido, saludaron la decisión con un comunicado oficial en el que declaraban que “es el comienzo de la construcción de un muro de separación entre las tres ramas de gobierno”.
“La Knéset, legislará, el Gobierno, implementará y la Corte interpretará”, decía.
La semana pasada Netanyahu se reunió con Esther Hayut, quien preside el Tribunal Supremo, para discutir el asunto. A la salida de la reunión, en la que no se había alcanzado un acuerdo, la Oficina del Primer Ministro anunció que “se habían escuchado las diferentes opiniones y que hubo una discusión seria y profunda”. ■

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