Apertura de Ein Keshatot: sinagoga milenaria en los Altos del Golán

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El Primer Ministro abre el acto

Chiquita Levov

A principios de la segunda semana de octubre se llevó a cabo una ceremonia por la apertura de la sinagoga milenaria “Ein Keshatot” que se halla en el sitio arqueológico de los Altos del Golán en presencia del primer ministro Netanyahu acompañado de su esposa y varios ministros.

El podio antes y después de la reconstrucción

En esta ocasión el primer ministro Benjamín Netanyahu, tras expresar su personal apego a la zona de los Altos del Golán a nivel turístico, destacó la importancia de este nuevo sitio para toda la región, e hizo los siguientes comentarios: “Israel en los Altos del Golán es una realidad sólida basada en derechos antiguos. Israel en los Altos del Golán es un hecho que la comunidad internacional debe reconocer y, siempre que dependa de mí, los Altos del Golán siempre permanecerán bajo la soberanía israelí porque de lo contrario tendríamos a Irán y Hezbollah en las orillas del Kineret”.

La sinagoga iluminada

Este sitio arqueológico se abre al público tras 15 años de reconstrucción de la muy antigua sinagoga ubicada en Umm Al Kanatir o en hebreo Ein Keshatot.

Los dos arcos

Se trata de un muy antiguo asentamiento judío de la era bizantina que tuvo la suerte de pasar desapercibido por años, lo cual contribuyó a su excelente preservación. Una aldea ubicada a los pies de un  monte de basalto, sobre una roca escalonada que mira hacia el profundo canal del río Samaj (Najal Samech). Se existencia fue destacada por primera vez en 1884 por Laurence Oliphant y Gottlieb Schumacher. Es un sitio de plegarias, que volverá dentro de muy  poco a continuar este cometido.  Por ahora es un grandioso sitio arqueológico turístico y el Consejo Regional del Golán arregló el camino de acceso al mismo.

La pareja Netanyahu en la ceremonia

A juzgar por los hallazgos encontrados allí por el arqueólogo Haim Ben David, que fue también el encargado de dirigir la reconstrucción, se trata de una aldea judía de nombre desconocido y se fundó en el sitio Umm al Kanatir  (en árabe “la madre de los arcos”) alrededor de 100 años antes de Cristo. Ben David nos explica en el acto de apertura que se hallaron los restos completos de un templo derrumbado y, por los detalles de su estilo arquitectónico y el grabado de candelabros de siete brazos en sus columnas se reveló como una  sinagoga, la cual ha sido reconstruida con sus propias auténticas piedras a través de un sistema técnico muy avanzado que permitió sacar las rocas, los arcos y las bien conservados columnas para ubicarlas exactamente en su sitio original. Fue como armar un rompecabezas, teniendo casi todas sus piezas.

El complejo proyecto de reconstrucción costó unos 30 millones de shekalim, dirigido por el arqueólogo Chaim Ben-David y el ingeniero Yehoshua Dray, quienes nos cuentan que  utilizaron la tecnología de escaneo 3D para registrar y luego volver a colocar las piedras en su posición original. Pero la gran atracción es también algo que se halla a solo unos 100 metros de la  sinagoga: hay un manantial que pulula dentro de piscinas enmarcadas por una impresionante estructura en forma de arco. Uno de estos arcos estaba aún erguido en toda su magnificencia y el otro se hallaba volcado en el suelo, completo y fue ubicado en su verdadero sitio. La sinagoga es, según los entendidos un edificación muy costosa aún  para esa época, indica que se trataba de una aldea habitada por judíos muy ricos, que habían logrado convertirla en un importante sitio durante el período romano.

Analizando los vestigios se descubrió que eran “piscinas tintoreras” en las que se teñían de blanco la popelina y algodón, la tela y color con los que se confeccionaban las prendas usadas por los sacerdotes y la gente de alcurnia. Han quedado restos auténticos y notables de ese oficio de la industria  textil y además había dos prensas de olivo para la producción de aceite para la exportación.

En esta región de los Altos del Golán se han descubierto 30 sinagogas y esta que era sin duda la más grande de todas. En el proceso de reconstrucción sorprendió el descubrimiento del arca de basalto intacto en el que se hallan tallados una menorá, lulav y etrog y diseños geométricos y que ahora vuelven a ocupar su lugar en el podio. La sinagoga  fue construida en el siglo I, pero se renovó casi por completo unos 500 años después. El edificio se derrumbó en un terremoto ocurrido en el 749 medía 18 metros de largo por 13 metros de ancho y se calcula que tenía 12 metros de altura.

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